Mujer estresada

El trabajo estresante se ha asociado con una mayor incidencia de enfermedad coronaria. Imagen: Thinkstock.

“Tengo claro
por encima de todo
que estoy sencillamente perdido
mientras no me libere de la oficina;
se trata únicamente,
mientras no sea posible,
de mantener la cabeza
lo bastante alta para no ahogarme”

(Franz Kafka, Diarios,
Cuaderno segundo, Obras Completas II,
Galaxia Gutenberg.Círculo de Lectores)

El trabajo estresante se ha asociado con una mayor incidencia de enfermedad coronaria, y del infarto de miocardio como complicación, aunque hasta ahora los mecanismos biológicos de esta asociación no estaban claros. Lo que investigadores del University College de Londres han demostrado es que esta asociación se establece a través de un eslabón biológico, el llamado síndrome metabólico.

El Diccionario de la RAE define al estrés (del inglés stress) como “la tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves”. En esta definición, la apelación a “lo psicosomático” incluye la respuesta integrada de los sistemas nervioso y endocrino (respuesta neuroendocrina); según el mismo diccionario, trabajo estresante es el que produce estrés . En cierto sentido, el término estrés, convertido en un meme se refiere tanto a las causas (entendidas como agresión física, psíquica o combinada al equilibrio funcional del organismo) como a los efectos , considerados en su conjunto como una respuesta biológica a la agresión. Para el Oxford Medical Dictionnary el estrés se define como “cualquier factor que amenaza la salud del cuerpo, o que tiene efectos adversos sobre su funcionamiento, como puede ser traumatismo, una enfermedad o una situación psicológicamente agobiante (como el acoso psicológico en el trabajo conocido como “mobbing“), sobre todo si ésta situación se prolonga, y llega a provocar, entre otros efectos, modificaciones en el equilibrio hormonal.”

Lo que se entiende globalmente como respuesta biológica a la agresión (dentro de la imprecisión del término estrés) es el resultado de la integración de una serie de respuestas biológicas parciales, que se desarrollan en determinados sistemas del organismo, con secuencias características. Estas respuestas parciales a factores estresantes son:
a) La respuesta neuroendocrina, que funciona como mediadora entre los efectos primarios de la agresión y el resto de la respuesta biológica, sobre todo en relación con la respuesta metabólica.
b) La respuesta de la fase aguda relacionada fundamentalmente cuando existe una herida, en la que se liberan unas sustancias, las citocinas, que actúan como mediadores de la respuesta.
c) La respuesta metabólica, que incluye los siguientes hechos: retención de agua y de sodio, pérdida de potasio, pérdida de nitrógeno, hiperglucemia y aumento de los triglicéridos y de los ácidos grasos libres en el plasma.
(Pera C. Fundamentos de la Cirugía, 2ª edición, Masson, S.A. 1996)

Bajo la denominación de síndrome metabólico se engloban una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer enfermedad coronaria y diabetes tipo 2: obesidad de tipo abdominal, hipertensión arterial, niveles elevados de triglicéridos en sangre y bajos del colesterol HDL (el llamado “colesterol bueno”), nivel elevado de glucosa en sangre (diabetes), estado propicio a la formación de trombos sanguíneos (trombofilia) y estado propicio a la inflamación.

El estudio realizado en más de 10.000 empleados en los departamentos del Servicio civil de Su Majestad la Reina, ha evaluado en los participantes el estrés en su lugar de trabajo, durante un seguimiento medio de 14 años, mediante el modelo de cuestionario denominado “job-strain” (“estrés provocado por el trabajo”) y con una modificación conocida como “iso-strain“, que incluye además el aislamiento social del empleado (“isolation“) en el lugar de trabajo. El cuestionario utilizado valora las respuestas a preguntas relacionadas con las exigencias en el trabajo, capacidad de control de su propio trabajo y apoyo social en el trabajo.

La conclusión es que los empleados sometidos a estrés crónico en el trabajo tienen más del doble de probabilidades de desarrollar el síndrome metabólico (obesidad, hipertensión, triglicéridos elevados, colesterol “bueno” bajo, diabetes, etc.) que aquellos empleados que trabajan sin estrés.

En consecuencia, parece evidente que es el síndrome metabólico el eslabón que une, a largo plazo, el trabajo estresante y alienante, con la enfermedad coronaria y el infarto de miocardio como complicación.