“Man it is a tool-using animal; without tools
He is nothing; with tools he is all”
(Thomas Carlyle)

De los innumerables instrumentos que la mano del cirujano ha utilizado y utiliza, son los derivados de cuchillo, los que cortan y extirpan los tejidos orgánicos, los emblemáticos de la acción quirúrgica: cuchillo de amputación, escalpelo y bisturí.

De todos, es el bisturí, un pequeño cuchillo con variados diseños, el instrumento emblemático por antonomasia. Está compuesto por una lámina de acero, habitualmente cortante por un borde, llamado filo, y por el otro no cortante o romo, acoplada dicha lámina u hoja a un mango, mediante el cual es manejado por el cirujano. La lámina cortante puede estar definitivamente fijada en el mango o bien ser desmontable y desechable, tras su uso, para ser sustituida por otra hoja de recambio (Pera, C. El cuerpo herido. Un diccionario filosófico de la cirugía, Ed. El Acantilado, 2003)

Su acción, cortante y agresiva, al ser utilizado, en primera instancia, para realizar la incisión o herida operatoria, la que da acceso al espacio corporal, se considera representativa de todo el acto quirúrgico, hasta el punto que, coloquialmente, su nombre evoca la alternativa quirúrgica al fármaco, o a cualquier otro tipo de tratamiento conservador: “habrá que recurrir al bisturí” es expresión sintética de una decisión quirúrgica. En el mismo sentido, la palabra bisturí concentra, en ocasiones, todo el “lenguaje quirúrgico”, cuando éste se utiliza, por ejemplo, como “metáfora política”.

La palabra bisturí comenzó a utilizarse en castellano en el siglo XV, derivada de la francesa bistouri, y ésta de la italiana bistorio, la cual tendría su origen en la ciudad italiana de Pistoia, en la Toscana, a través de la conversión de la p en b (el nombre antiguo de la ciudad era Pistorium en latín y Pistorí en francés) famosa porque en ella, desde el Quattrocento, se fabricaban espadas, puñales, dagas y cuchillos quirúrgicos (“ferri per guarire”), muy apreciados por su calidad y diseño por los cirujanos de la naciente Europa. En el Nouveau Dictionnaire de Médecine, Chirurgie, etc., publicado en Paris en el año 1826, bajo el artículo bistouri se incluye la denominación pistoriensis gladius (cuchillo de Pistoria). En inglés se utiliza predominantemente la palabra knife (surgical knife) y en alemán skalpell (escalpelo).

Ahora, en pleno siglo XXI, y dentro de una progresiva globalización lastrada con fuertes e injustos desequilibrios entre países desarrollados y países en vías de desarrollo, la forja del bisturí y de otros instrumentos quirúrgicos, se ha desplazado desde Pistoia, en la Toscana, hasta la ciudad de Sialkot en el Punjab pakistaní, en la que en la actualidad se manufacturan una quinta parte de bisturís, y otros instrumentos quirúrgicos, destinados a las manos de cirujanos de todos los hospitales del mundo. Desgraciadamente (como ha sido repetidamente denunciado por la Organización Internacional del Trabajo) un fino trabajo artesanal realizado en condiciones laborales injustas y, lo que es peor, con la utilización de frágiles manos infantiles, dolorosamente traumatizadas para siempre por la dureza del oficio.