Un arma blanca es un arma ofensiva de metal. Imagen: Thinkstock.

Un arma blanca es un arma ofensiva de metal. Imagen: Thinkstock.

“En el cajón hay un puñal…
Los hombres lo pensaron y lo formaron
Para un fin muy preciso…
Quiere matar, quiere derramar brusca sangre.
(J.L. Borges)

“Amor de sal: claror
de nit i d´arma blanca.
El raval fosc on perdo
La passa imanta tota
La tristessa del món.
Sang morta a les butxaques”

(Maria Mercé Marçal)

La expresión herida por arma blanca se continúa utilizando en el lenguaje quirúrgico actual, en castellano y en catalán, para definir las heridas causadas por la agresión con instrumentos cortantes y punzantes , e incluso en el lenguaje de la comunicación social y en el poético.

Arma blanca es un arma ofensiva de metal, habitualmente de acero, con uno o dos filos y una punta, como la espada, la daga y el puñal. El arma blanca , calificativo que parece hacer referencia al color del arma, el que corresponde al acero bien pulido (Pera, C. El cuerpo herido. Un diccionario filosófico de la Cirugía, Ed. El Acantilado, 2003), se define negativamente como “la que no es de fuego”. En todo caso, no existe calificativo similar para un arma en otros idiomas, como el inglés, el francés y el alemán.

El carácter agresivo de las armas blancas puede ser expresamente buscado en su diseño y construcción, como sucedió en otros tiempos con las lanzas, picas, flechas, hachas, espadas y dagas, por ejemplo, y en la actualidad, el puñal o la bayoneta del fusil de asalto de la infantería.

Pero, por otra parte (y como sucede de manera extensa y preocupante en la sociedad actual) el carácter agresivo del arma blanca puede ser ocasional, cosa que ocurre cuando instrumentos cortantes y punzantes (cuchillos, navajas, punzones, destornilladores, etc.) diseñados y fabricados para labores domésticas y determinados oficios (cocineros, carniceros, pescadores, etc.) o deportes (caza), son utilizados contra el cuerpo humano con finalidad agresiva.

En ambas situaciones agresivas (con instrumentos explícitamente diseñados para la agresión o bien de uso ocasional para agredir) las lesiones producidas se califican técnicamente como heridas por arma blanca. Se dice entonces que un individuo fue acuchillado o apuñalado (aunque en muchas ocasiones el arma utilizada no fuera realmente un puñal sino un cuchillo de uso doméstico, especialmente cuchillos de cocina, o una navaja).

Las palabras apuñalamiento y acuchillamiento son ampliamente utilizadas hoy en la prensa en lengua castellana, para referirse a las agresiones producidas por armas blancas ocasionalmente ofensivas. En inglés el término más usado es “stabbing” o lesiones “from knife stabbing”.

En una carta al Editor del British Medical Journal, miembros del Servicio de urgencias traumatológicas del Royal London Hospital muestran su preocupación por el rampante incremento del número de heridas por arma blanca (“stabbings”) asistidas en la última década.

Para empezar, los autores llevaron a cabo una rápida búsqueda de la palabra “stabbing” ( apuñalamiento ) en la web del diario Times, con el resultado de 90 hallazgos en los tres últimos meses. Al realizar está búsqueda en la web del diario El País nos encontramos con un progresivo incremento de los resultados de la palabra apuñalamiento: 1995 (19); 1998 (40); 2000 (54); 2003 (52); 2005 (68).

En una auditoria de los archivos del Royal London Hospital los autores encuentran 309 agresiones por arma blanca asistidas en el servicio de urgencias desde Junio del 2004 a Junio del 2006, de las que 259 pacientes fueron ingresados, 189 operados y 8 fallecieron. Una gráfica construida con las cifras de heridas por arma blanca asistidas en el hospital, desde 1997 a 2006, muestra un incremento sostenido de la incidencia de estas heridas por apuñalamiento (“stabbings injuries”).

El mensaje de los autores de la carta al editor del BMJ es doble: Por una parte, piensan que sus datos justifican la percepción de la sociedad de que las agresiones por apuñalamiento o acuchillamiento (con armas blancas ocasionales) están aumentando en las ciudades europeas. Por otra, dada la creciente utilización ocasional como arma blanca agresiva, de cuchillos de cocina de diseño puntiagudo (de modo especial en la violencia doméstica) apoyan a quienes piden al Gobierno británico el desarrollo y la aplicación de medidas restrictivas para la venta de estos cuchillos, así como un incremento de las penas de cárcel (de 2 a 4 años) para quienes los lleven consigo sin una buena razón.