cáncer mama

Imagen: Thinkstock.

“Me operarán y extirparán el tumor
y quizás también el pecho,
entonces seré anormal,
un monstruo, una hembra diferente:
mi torso exhibirá su triste pecho,
solitario, asimétrico”.

(Margo Glantz, 2005)

El duelo es definido en la primera acepción por el Diccionario de la Lengua Española de la RAE como “Dolor, lástima, aflicción o sentimiento”, en segunda como “Demostraciones que se hacen para manifestar el sentimiento que se tiene por la muerte de alguien” y en la tercera como “Reuniones de parientes, amigos o invitados que asisten… a los funerales”.

Por ello, la presencia de la palabra duelo en los textos médicos escritos en lengua española dedicados recientemente a la cirugía oncoplástica de la mama, en frases tales como “proceso de duelo“, “trabajo de duelo” y “resolución de duelo“, haría pensar, tras una lectura apresurada, al lego y al médico no muy experto en la materia, en ese profundo sentimiento de dolor, en esa penaaflicción (de modo especial aparente en sus rituales representaciones sociales) provocado en sus “dolientes” familiares y allegados, por la pérdida de una paciente tras azarosa intervención quirúrgica.

Pero no es así. En los textos médicos a los que nos referimos, la palabra duelo (del latín tardío “dolus”, dolor) asienta en el espacio corporal de la propia paciente y en su yo incorporado, y su significación nos conduce a la definición que diera Freud en su famoso y breve ensayo “Trauer und Melancholie” traducido al castellano como “Duelo y melancolía” (1917): “El duelo es, por lo general, la reacción a la pérdida de un ser amado o de una abstracción equivalente: la patria, la libertad, el ideal, etc.” (Sigmund Freud. Obras CompletasTomo 6. Biblioteca Nueva, 2006). Una definición ampliada posteriormente en el discurso psicoanalítico a otros objetos amados, a partes del propio cuerpo, y a otras muchas pérdidas.

En el Diccionario de Psiquiatría, coordinado por Manuel Valdés (Masson, S.A. 1996), tras recoger la primera acepción del Diccionario de la RAE para el duelo, se añade “En psicoanálisis, situación (de elaboración psíquica) por la cual un sujeto supera o elabora los efectos resultantes de la pérdida de un objeto al que estaba ligado por cargas libidinosas (p.ej., la pérdida de un ser querido)”.

Hemos pasado, casi sin darnos cuenta, en el lenguaje médico, del duelo entendido como esa profunda y turbadora aflicción sentida por la pérdida de un ser querido (grief, en inglés) extendida a las representaciones sociales por y alrededor de los “dolientes”, al duelo como interpretación psicoanalítica del dolor psíquico que una mujer siente ante la ablación, parcial o total, de una mama cancerosa y su reconstrucción, seguida inmediatamente de la remodelación de la mama “sana” para mantener la simetría mamaria, mediante cirugía oncoplástica, una intervención compleja que se realiza con el fin de mejorar la apariencia de la paciente, y suautoestima (Pera,C. El cuerpo herido. Un diccionario fillosófico de la cirugía, Acantilado, 2003). El cuerpo de la mujer, como vertical edificio arquitectónico, es sometido a técnicas de destrucción / reconstrucción, para mantener no tan solo su supervivencia, sino su simetría.

Un duelo, en el que esta palabra de la lengua española que evoca fundamentalmente el dolor por la pérdida de un ser querido, y su representación ritual en el seno de una sociedad, ha pasado a ser utilizada (como traducción, algo desajustada, de la palabra alemana “trauer”) en el reiterativo discurso psicoanalista muy introducido en los textos de la cirugía oncoplástica, para expresar el dolor que siente una mujer por la pérdidade una parte muy significativa de su imagen corporal, y para conseguir su resolución de este proceso.

Una vez más, ante los hechos consumados, escuchamos las palabras de Alicia: “La cuestión es si puedes hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.