Aumento de pecho

La cirugía cosmética no debe tomarse a la ligera. Imagen: Thinkstock.

“El arte carnal de Orlan,
con sus provocaciones,
saca a la luz las contradicciones
de la cirugía cosmética,
señala sus preocupantes
desviaciones y exageraciones y,
probablemente, puede ayudar a
reducir el espacio
de sus ambigüedades
y aclarar sus límites”
(C. Pera. Pensar desde el cuerpo.
Ensayo sobre
la corporeidad humana,
E. Triacastela, 2006).

Con fecha 30 de marzo del 2007, la Comisión Permanente y la Comisión Central de Deontología del Consejo General de Colegios de Médicos de España, han dado a conocer una declaración de 5 puntos en la que previenen contra elconcepto consumista de la salud difundido por el programa de televisión “Cambio Radical”.

1- En el primer punto denuncia los efectos secundarios y dañosos provocados por las “informaciones inadecuadas, sesgadas e indiscriminadas sobre cuestiones médicas”.

2- En el segundo llaman la atención sobre la responsabilidad que tienen los profesionales de la medicina, cuando colaboran con los medios de comunicación, de ser objetivos y prudentes, de no promover un concepto consumista de la salud, así como de evitar falsas esperanzas.

3- En el tercero recuerdan a los profesionales de la medicina que deben aplicar un criterio muy restrictivo a la hora de participar en programas sensacionalistas, y no exponer a la audiencia pública su personal relación con el presunto paciente.

4- En el cuarto punto hacen un llamamiento a los responsables de los medios de comunicación sobre el riesgo de instrumentalizar la medicina y presentarla “como un espectáculo poco respetuoso con la dignidad de la persona”.

5- En quinto lugar, “ponen en duda la validez delconsentimiento informado de las personas que reciben un tratamiento médico gratuito a cambio de participar en un espectáculo mediático que rompe con la tradicional intimidad y confidencialidad que debe rodear el ejercicio de la medicina”.

Ante la contundente respuesta de la Organización Médica Colegial a tamaño despropósito mediático/quirúrgico, en el que la trivialización del riesgo de la agresión quirúrgica se ha hecho patente, en la campaña publicitaria desplegada en los medios de comunicación, incluso con la imagen del cirujano, ya revestido para actuar, sentado sobre la propia mesa de operaciones, sonriente, relajado e informal, parece oportuno recuperar el siguiente texto, ya publicado en el año 2006 en este blog, acerca de los problemas de la llamadacirugía cosmética.

En la mayoría de las especialidades médicas y quirúrgicas elpaciente no conoce la causa de su problema y acude al médico para que éste la averigüe y la trate; en la cirugía estética/cosmética , el “paciente” sabe cual es su“problema” (sus arrugas, su nariz, sus labios, sus mamas, su contorno corporal en suma, sea a nivel de abdomen, caderas, nalgas o pantorrillas) aunque, en ocasiones, el cirujano tenga dificultades para entenderlo como tal. (Salvo cuando, como en el caso que nos ocupa ahora, es una elaborada conjunción mediática/quirúrgica, en una sociedad extremadamente consumista, la que recluta a los presuntos pacientes, en uncasting multitudinario, con promesas de felicidad, en su mayoría inaceptables en la simpleza de su planteamiento, desde un punto de vista ético).

A finales de Diciembre del año 2005, el Departamento de Salud del Reino Unido abrió un espacio en su página web del que se puede descargar un documento de 119 páginas titulado “Cosmetic Surgery” (Cirugía cosmética), cuyo objetivo es que los posibles candidatos/as a una intervención de este tipo de cirugía (no incluida en las prestaciones del Servicio Nacional de la Salud), antes de firmar el exigibleconsentimiento informado, dispongan de unainformación fiable sobre propósito y técnica de la intervención, resultadosriesgoscualificación exigible del cirujanocostes.

La cirugía cosmética (asimilable a cirugía estética, dentro de la especialidad de cirugía plástica, reparadora y estética) significa, según el citado documento, “operaciones que revisan o cambian la apariencia, color, textura, estructura o posición de las formas corporales para conseguir que los pacientes se perciban como más deseables“.

La definición oficial de la American Society of Plastic andReconstructive Surgery establece que la Cosmetic Surgery es “la que se realiza para reformar estructuras normales del cuerpo con el fin de mejorar la apariencia del paciente y laautoestima“. En este sentido, para algunos la cirugía cosmética/estética sería una forma de psicoterapia (Sander L. Gilman, “Creating Beauty to Cure the Soul”, Duke University Press, 1998).

Bajo la premisa de que “la cirugía cosmética no debe ser tomada a la ligera”, el Departamento de Salud del Reino Unido recomienda en su documento que la decisión de someterse a un procedimiento quirúrgico cosmético sólo debe tomarse después de habérselo pensado cuidadosamente y de hacerse las preguntas pertinentes.Por ejemplo:
- ¿ Espera que cambiará su vida al cambiar de apariencia, y cómo piensa que mejorará su vida?
- ¿Es razonable o probable que un cambio en su apariencia cambie radicalmente su vida?
- ¿Ha considerado operarse para su propia satisfacción o para complacer a otra persona?
- ¿Cree que si se opera mejorará su relación o sus expectativas de conseguir un empleo?
- ¿Es razonable esperar que la cirugía cosmética consiga los cambios que desea en su apariencia?

El documento del “Department of Health” del Reino Unido incluye un listado, de la A a la Z, de los procedimientos realizados en Cirugía cosmética, desde abdominoplastia avaginoplastia: en cada uno de ellos se incluye información sobre propósitodetalles del procedimientoresultados,riesgos (los relacionados con toda operación y los derivados de la técnica considerada), así como los pasos previos que debe seguir el candidato antes de elegir la opción quirúrgica.

La edición de este documento es muy oportuna, ya que, a pesar de su ambigüedad dentro del campo quirúrgico, lacirugía estéticacosmética es cada día más requerida en una cultura occidental dominada por el consumismo y por su capacidad para modificar y mejorar la “apariencia”, de acuerdo con unos modelos idealizados e icónicos, lo que conduce a la homogeneización de dicha “apariencia“. En la moderna “cultura de la modificación del cuerpo“, éste es asumido como un “proyecto individual” en el que cada uno, dueño de su propio cuerpo, se ocuparía de su diseño (Pera, C. La modificación del cuerpo en la cultura occidental, enPensar desde el cuerpoEnsayo sobre la corporeidad humana. Editorial Triacastela, 2006).

El rapidísimo desarrollo de la cirugía cosmética (una “medicalización de la apariencia“) sería el fruto de la estrecha conjunción entre el progreso técnico, la mercantilización de la medicina y la cultura del consumo, aunque como talcirugía cosmética queda fuera de las prestaciones del modelo sanitario del Estado del Bienestar (Kathy Davis. Reshaping the Female Body. The Dilemma of Cosmetic Surgery, Routledge, New York, 1995).

La cirugía estética/cosmética , cuya genealogía se reconoce a partir del desarrollo de la cirugía en principio plástica y reparadora, tras la experiencia europea en la guerra del 14 al 18, con la reparación de las numerosas y graves secuelas de las heridas de guerra (Elisabeth Haiken. Venus EnvyA history of cosmetic surgery, The Johns Hopkins University Press, 1997), mantiene una posición peculiar en el campo quirúrgico, ya que sus “pacientes” están, en principio, físicamente “sanos” y sus “enfermedades” son elenvejecimiento, la presunta fealdad y la escasa autoestima, con sus consecuencias psicológicas ejemplarizadas en el “complejo de inferioridad” (puesto de moda en su momento por Alfred Adler) complejo básico en todo discurso justificativo de las indicaciones operatorias en la cirugía cosmética.

En el año 1931, J. Howard Crum, un controvertido cirujano plástico norteamericano, realizó en la cara de una actriz de 60 años la primera operación pública de lifting, en el salón de baile del Hotel Pensilvania de Nueva York, con motivo de la International Beauty Shop Owner´s Convention. Ante la prensa convocada para el acontecimiento ciudadano, J.H. Crum reivindicó, como en nuestro tiempo la performerfrancesa Orlan, su condición de artista: “Soy un artista más que un cirujano. Yo modelo la carne humana”. La diferencia estriba en que Orlan, que se hace operar por mercenarioscirujanos cosméticos, dice que “entrega su cuerpo a su arte” (Pera, C. El “arte carnal” de Orlan y su intromisión en el campo quirúrgico. En Pensar desde el cuerpoEnsayo sobre la corporeidad humana. Editorial Triacastela, 2006).

Frente a la “felicidad” que ofrece frívolamente el controvertido espectáculo quirúrgico/mediático, al alcance de la mano con tan sólo un radical cambio de imagen, “es muy probable que la verdadera felicidad , síntesis positiva de los estados de salud y bienestar que un cuerpo humano (consciente de su progresivo deterioro biológico y de sucaducidad) ha vivido o está viviendo, sólo pueda ser el resultado de un lúcido equilibrio entre la realidad y eldeseo, fruto de un proyecto vital en el que se busque la correspondencia entre la armonía del cuerpo y el espacio histórico concreto donde éste se desarrolla y alienta (Blog Elogio de la infelicidad, 16 Enero, 2006).