Platón

Retrato de Platón. Imagen: Thinkstock.

A Emilio Lledó, siempre amigo y guía
por la inagotable sabiduría griega.

“No hay que condenar a muerte al heridor,
sino a una “metástasis”
(traslado de por vida
a una ciudad limítrofe)”

(Platón, Leyes, Libro IX, 877 a)

En un artículo publicado en la revista Nature del 12 de Abril del 2007, de repercusión mediática global, en cuyo breve título destaca, impecable a través de los siglos, la vieja palabra griega “metástasis“, Joan Massagué, y sus grupos de investigación oncológica en Estados Unidos (Nueva York) y en España (Barcelona), consiguen dar respuesta a esta interrogante:
¿Cuáles son las características genéticas de aquellas células malignas que pueden inducir, en el seno de un tumor primario desarrollado en la mama, la formación de nuevos vasos capilares, introducirse en ellos, pasar a la circulación general e iniciar un rápido y azaroso viaje hasta llegar a la circulación capilar pulmonar, atravesar la pared de sus vasos y reproducirse a gran velocidad, hasta asentarse, como una lejana y agresiva colonia del tumor primario, como unametástasis pulmonar?

El grupo de Massagué, que en un trabajo previo ya había identificado un grupo de 12 genes cuya presencia en las células tumorales parecía asociarse con la capacidad de formar metástasis, logra identificar ahora, mediante complejas técnicas de manipulación genética a nivel celular, a un grupo de 4 genes denominados según las proteínas que expresan, con las siguientes siglas: EREG (epiregulina), COX2(ciclooxigenasa 2), y MMP1MMP2 (metalo-proteínas 1 y 2). Cuando los 4 genes coinciden en la célula tumoral ésta desarrolla una gran capacidad para formar metástasis a nivel pulmonar; por el contrario, cuando se inhibe la actividad de estos 4 genes, mediante técnicas de silenciamiento genético, o con la administración de fármacos específicos, la capacidad de formar metástasis es anulada.

La palabra griega metástasis implica un “cambio de lugar o de residencia”, un “traslado a distancia”, aunque forzado y no deseado, un alejamiento, en definitiva, un destierro.

En la famosa Carta séptima de Platón, 338 b, se lee: “Dionisio (el tirano de Siracusa) nos mandaría llamar y pedirá a Dión que considerara que no habría una metástasis (undestierro), si no un cambio de residencia.”

En otros textos metástasis también puede significar “todo tipo de cambio” (Platón, Timeo, 82 a) o un “desplazamiento” (Aristóteles , De Caelo, 227 b).

Lo más probable es que las células malignas de un cáncer de la mama dotadas del fenotipo de los 4 genes descrito por Joan Massagué y su equipo, cuando se trasladan a distancia no lo hagan cumpliendo una “orden de alejamiento” deltumor primario, camino de un destierro en el pulmón, sino que el cambio de residencia es la fatal consecuencia de su genética agresividad, fundamentada en su capacidad para abrir, en primer lugar, nuevas vías en el tumor primario por las que alejarse (mediante el estímulo para la formación de nuevos vasos sanguíneos), para atravesar, después, las débiles paredes vasculares recién formadas y penetrar en la circulación, en la que realizar un largo viaje hasta el pulmón y, una vez llegadas a esta nueva y alejada residencia, salir de los vasos capilares y multiplicarse y asentarse en el tejido pulmonar como una “ciudad limítrofe” del tumor primario, si se considera a éste como la metrópolis.

La metáfora (también con el significado de “traslado” o “transporte”, pero en sentido figurado) de la metástasiscomo un proceso de crecimiento de algunas células de un tumor maligno primario, a distancia, discontinuo, que originaasentamientos lejanos, ha sido “trasladada” también al análisis del crecimiento invasor de los asentamientos humanos, de sus modernas ciudades, consideradas como modelos biológicos neoplásicos, malignos, siguiendo la propuesta del médico norteamericano Warren M. Hern, dedicado profesionalmente al aborto, y afincado en la bella ciudad de Boulder, Colorado (Hern, W.M. “Why are so many of us”. Population and Environment: A Journal of Interdisciplinary Studies, Vol. 12, nº 1. 1990).

Hern sostiene que las cuatro características que definen a untumor maligno (crecimiento rápido e incontrolado, invasión y destrucción de los tejidos normales adyacentes, pérdida de la diferenciación celular y formación de metástasis en diferentes lugares) se corresponden con las características de los asentamientos humanos, de sus modernas megalópolis.

El análisis conjunto del proceso de desarrollo de un tumor muy maligno, como el melanona, y el del crecimiento de losasentamientos urbanos, tal como han hecho W. M. Hern, y también JM Naredo (Naredo, JM. Diagnóstico sobre la sostenibilidad: la especie humana como patología terrestre, Archipiélago nº 62, septiembre, 2004) , lleva a J. Antequera (Antequera, Joseph, El potencial de sostenibilidad de los asentamientos humanos. Edición electrònica a texto completo en www.eumed.net/libros/2005/ja-sost/) a establecer la siguiente comparación entre un proceso cancerígeno, como el del citado melanoma, y el crecimiento urbano actual definido como conurbación difusa (según el Diccionario de la RAE conurbación es el “conjunto de varios núcleos urbanos independientes y contiguos por sus márgenes que al crecer acaban formando una unidad funcional”):

1. Crecimiento rápido en incontrolado (MELANOMA) /Desarrollo urbanístico por afán de lucro ilimitado (CONURBACIÓN DIFUSA).

2. Metástasis en diferentes lugares (MELANOMA) / Áreas de ciudad construidas en puntos alejados (CONURBACIÓN DIFUSA).

3. Indiferenciación de las células malignas (MELANOMA) / El estilo universal unifica las tipologías contructivas (CONURBACIÓN DIFUSA).

4. Invasión y destrucción de los tejidos adyacentes (MELANOMA) / La conurbación difusa y el estilo universal destruyen los asentamientos y edificios preexistentes (CONURBACIÓN DIFUSA).

Dos palabras griegas -metástasismetáfora- nos han permitido “trasladarnos” conceptualmente desde los genesque dotan a las células neoplásicas de agresividad, capacidad de invasión y traslado a distancia, a las ciudades que crecen sin control destrozando los ecosistemas, todo ello sin abandonar el preocupante ámbito, conceptual y real, en el que se mueve y se comporta la muy extraña condición humana.