Redes sociales

La obesidad se concentra en grupos de individuos con fuertes relaciones entre ellos, dentro de comunidades. Imagen: Thinkstock.

En un artículo publicado en The New England Journal of Medicine del 26 de Julio, que ha tenido una repercusión mediática global, cuyo objetivo era comprobar si la ganancia de peso de una persona, en el seno de una concreta red social, se asociaba con ganancia de peso en laesposa/esposohijosamigos, se llega a la conclusión de que la epidemia de obesidad que abruma a los Estados Unidos, parece extenderse en el seno de redes sociales, de persona-a-persona, como si se tratase de un “contagio” biológico.

Los investigadores de la Universidad de Harvard llegan a esta sorprendente conclusión a partir de los siguientes hallazgos:
- La probabilidad de que una persona se convierta en obesa se incrementa en un 57% se tiene un amigo/a que había desarrollado una obesidad en un determinado intervalo de tiempo.
- Entre parejas de hermanos adultos si un hermano se convierte en obeso, la probabilidad de que el otro hermano desarrolle obesidad se incrementa en un 40%.
- Si un esposo o esposa desarrolla una obesidad, la probabilidad de que su pareja se convierta en obesa se incrementa en un 37%.

En realidad, lo que los autores del artículo están aportando con su investigación sobre la epidemia de obesidad en el seno de la sociedad norteamericana, es un argumento más a favor de la concepción de la moderna medicina (más allá de la Medicina genómica, basada en el análisis de las relaciones entre variaciones del genoma y las enfermedades, y de laMedicina post-genómicaMedicina molecular) como unaMedicina en red (“Network Medicine”), fundamentada, a su vez, en una Biología en red (“Network Biology”) y, en último término, en un modo pensar o analizar el mundo concebido como una red de redes (“Network-based thinking”).

En esta línea de pensamiento, podríamos decir que, en el mundo en el que radica transitoriamente nuestra identidad personalsomosvivimos (tanto en la salud como en laenfermedad) como ínfima parte de una complejísima red de redes, biológicas y tecnológicas, desde las moléculas de la células de nuestro propio cuerpo, a los otros componentes de la sociedad que nos acoge físicamente, e incluso al espacio digital desarrollado por los seres humanos.

El fenómeno clave en el continuo desarrollo de esta inmensared de redes es su capacidad para establecer múltiples interconexiones (“interconectividad”), tanto biológicas como tecnológicas, entre casi infinitos nodosmoléculascélulas,tejidosórganospersonas en el ámbito de una red social.

El hallazgo más llamativo de esta investigación es que cuando dos personas se perciben entre sí como amigos, si uno de ellos se convierte en obeso, es probable que actuando como un meme (que puede ser definido como “elemento de una cultura cualquiera digno de ser transmitido por procedimientos no genéticos, sobre todo por imitación” -C.Pera. Pensar desde el cuerpo. Ensayo sobre la corporeidad humana, Ed. Triacastela, 2006-), puede ser un factor de riesgo más importante para el desarrollo de una obesidad(57%) en el otro amigo que el propio gen FTO (30% cuando se hereda una sola copia o alelo y 67% cuando se poseen las dos copias). Es decir, la obesidad se concentra en grupos de individuos (“clusters”), con fuertes relaciones entre ellos, dentro de comunidades.

Cuando se analizan las enfermedades humanas bajo el prisma de esta moderna concepción de la Medicina en el seno de una red de redes (tal como se hace en un editorial del The New England Journal of Medicine que acompaña al artículo que comentamos), se comprueba como muchas se asocian, en una primera red, situada a nivel metabólico, dentro de las células, con alteraciones de módulos funcionales (descritos como subredes que conexionan muchos componentes celulares, sean genéticos, reguladores, metabólicos o de interacciones entre proteínas). En unasegunda red, la de las enfermedades, la obesidad, por ejemplo, se relaciona con 7 enfermedades entre las que se incluyen la diabetes, la resistencia a la insulina, el asma, lalipodistrofia, entre otras. La tercera red, de importancia clave en las enfermedades es la red social, que incluye lasinterrelaciones humanas, basadas en la familia, la amistad, el sexo y la proximidad física.

Los esfuerzos para comprender las interacciones en esta complejísima red de redes, con sus tres niveles (metabolismo celularenfermedadessociedad) “forman parte de la nuevaMedicina en red, cuyo objetivo es cuantificar los factores cuyas interrelaciones pueden contribuir al desarrollo de determinadas enfermedades”.

Escritas estas líneas, el hecho de vivir la vida en una red de redes nos recuerda insistentemente que ha llegado elsummertime, el tiempo del que se dice que “vivir es fácil / los peces saltan y el algodón está crecido”, como cantara la inolvidable Ella Fitzgerald, un tiempo para el predominio delocio sobre el negocio personal, un tiempo en el que debemos hacer todo lo posible para mejorar nuestra salud, con actividad física apropiada y dieta mediterránea, para aproximarnos a ese difícil equilibrio entre bienestar físico, mental y social, triple conjunción que, por lo que se ve, se corresponde con los postulados de la muy moderna Medicina en red que es, en el fondo, una progresión de la Medicina biopsicosocial.

¡Buenas vacaciones!