Bulimia nerviosa

La bulimia nerviosa es un juego de autoengaños muy peligroso para la salud del cuerpo. Imagen: Thinkstock.

“No estriba el total bienestar
de nuestra humanidad
pimplarlo todo de una vez
a tragallonas tragantada
como los canes”

(F. Rabelais, Gargantua,
Trad. de A. García-Die,
Ed. Juventud. Barcelona, 1972)

“Hambre canina (cinorexia): Apetito voraz
acompañado del vómito de los alimentos
poco después de tomados.”

(J. Descuret,
La Medicina de las Pasiones, 1857)

En un artículo publicado en los Archives of General Psychiatrydel 12 de Septiembre de 2007, en adolescentes con bulimia nerviosa se valora la eficacia relativa de dos modelos terapéuticos: el tratamiento psicológico basado en la familia y la psicoterapia de apoyo. La conclusión es que el primer método, en el que participa de manera activa la familia, muestra ventajas clínicas y estadísticas sobre el segundo, con una reducción inmediata de los síntomas y tras 6 meses de seguimiento.

Para la salud del cuerpo es muy peligrosa la extraña combinación que ocurre en la bulimia nerviosa, un trastorno psiquiátrico, de causa incierta, con fuerte carga familiar y genética (presunta localización a nivel del cromosoma 10) además de sociocultural. La historia suele ser así: unadolescente, con predominio del sexo femenino, comienza a desarrollar furtivamente episodios bulímicos (que se repiten 2 o más veces por semana, al menos durante 3 meses) en los que, tras la búsqueda compulsiva de la saciedadhartura de su estómago con un atracón voraz de comida y bebida, en un corto periodo de tiempo, se provoca, como mecanismo compensatorio del grave exceso, la rápida eliminación de los abundantes alimentos ingeridos mediante el vómito o lapurga; así pretende evitar que, una vez conseguida la patológica sensación de hartazgo, el valor nutritivo del exceso de alimentos ingeridos sea asimilado por su organismo, gane peso corporal y desfigure la icónica imagen corporal que desea alcanzar y mantener. En realidad labulimia nerviosa es un juego de autoengaños muy peligroso para la salud del cuerpo.

En los seres humanos, la secuencia ingestión masiva y apresurada de alimentos /vómitos provocados era definida en el Diccionario general etimológico de la lengua española, de D.Roque Barcia (Seix Barral, Barcelona, 1880) comohambre canina bajo el neologismo griego cinorexia (de kynós= perro, y órexis = apetito), término que se encuentra en los actuales diccionarios de términos psiquiátricos. La comparación del excesivo apetito humano con la voracidad animal está implícita también en el término médico más extendido para señalarla, que es bulimia (del griego boûs = buey, y limós = hambre).

En los pacientes con bulimia nerviosa, el esófago es exigido al máximo por el continuo trasiego de alimentos, primero hacia el estómago, hasta que la típica paciente bulímica lo rellena ansiosa y subrepticiamente, y en sentido contrario, hacia la boca, casi inmediatamente después cuando, alcanzada la extrema saciedad, se provoca con premura elvómito para expulsar con violencia el contenido gástrico recién ingerido, en el que ya se incluye el masivo y dañino reflujo de sus jugos ácidos, tan lesivos para el esófago y la cavidad oral.

Como consecuencia de la repetición de los provocados vómitos masivos se originan complicaciones locales en lafaringe y en la boca (pérdida de esmalte dental y caries), aumento de volumen de las glándulas parótidas, y en el propio y atareado esófago la inflamación de su mucosa (esofagitis), la cual puede desgarrarse parcialmente y sangrar (síndrome de Mallory-Weiss) o llegar, incluso, al desgarro total de su pared, a causa de las fuertes presiones desarrolladas en su luz durante los esfuerzos del vómito (síndrome de Boerhaave).

Complicaciones más graves , aunque en principio ocultas, suelen ser las alteraciones del equilibrio del agua y de sus electrólitos (equilibrio hidroelectrolítico) con niveles bajos en sangre del sodio (hiponatremia) y el potasio (hipokalemia), y con elevación del bicarbonato (alcalosis metabólica).

En el inestable equilibrio entre hambre y saciedad están implicados factores fisiológicos (humorales y neuronales),psicológicos, sociales, culturalesmedioambientales, que son los que regulan la conducta de cada persona para con la cuantía y el ritmo de su alimentación. De la orquestación de todos estos factores parten señales que originan la sensación de hambre (objetivada en las contracciones gástricas), hasta que la progresiva repleción del estómago terminará por emitir señales, a corto plazo, de la sensación de saciedad, con lo que se previene el exceso hartazgo si es tenida en cuenta, mientras que, una vez digeridos los alimentos, sustancias de ellos liberadas contribuyen a emitir señales más tardías de saciedad.

Los finos e intrincados mecanismos que hacen posible alcanzar ese difícil e inestable equilibrio entre hambre ysaciedad (“las reglas del apetito deben ser gobernadas por la templanza” escribió San Agustín en el capítulo dedicado a lagula, en sus Confesiones), aún insuficientemente conocidos, se encuentran mucho más que desafinados en la bulimia nerviosa, con el trasfondo de un profundo trastorno psicobiológico, con rasgos familiares y genéticos, en el que laautoestima de la propia imagen corporal está en entredicho, todo ello en un escenario familiar propicio a desarreglos de laconducta alimentaria, y de otros tipos.

La terapia propuesta para la bulimia nerviosa (en el artículo que ha servido de pre-texto al blog de esta semana) por ser más efectiva, es una combinación de terapia cognitiva(que procura modificar los contenidos mentales sobre la alimentación y las emociones que desencadenan) con técnicas de terapia conductual (cuyo objetivo es cambiar la anómalaconducta alimentaria), todas estas intervenciones integradas, con paciencia, en el seno de un continuo diálogo familiar.