Torre de Babel

Torre de Babel. Imagen: Thinkstock.

“We shape our buildings, and afterwards
our buildings shape us.”

(Winston Churchill, 1943)

“Yo soy yo y mi circunstancia
y si no la salvo a ella
no me salvo yo”

(José Ortega y Gasset,
Meditaciones del Quijote, 1914)

Un comentario publicado en la revista The Lancet del 13 de Septiembre recuerda cómo en una encuesta publicada en elBritish Medical Journal a principios del 2007 (de la cual nos hicimos eco en nuestro blog del 29 de Enero, bajo el título Hygeia, diosa de la salud, ganó la votación) y en la que solicitaba la opinión de sus lectores sobre cuáles habían sido los avances claves en el progreso médico a partir de 1840, año del nacimiento de la revista, la respuesta ganadora, con un 15,8% de los votos, fue algo sorprendente: elsaneamiento de las ciudades con redes de alcantarillado y la conducción urbana del agua potable sería el avance clave, por delante de la introducción en la práctica médica de los antibióticos (14,5%) y de la anestesia (13,9%). Es decir, una mayoría de sus lectores, aunque estrecha, consideró como más trascendentes unos avances que concernían a mejoras en la higiene del entorno urbano, como parte importante del entorno construido (“built environment”) por los seres humanos.

Lo que pretende denunciar The Lancet, recordando el resultado de la encuesta del British Medical Journal, es que en el siglo XX, con una incontrolada expansión de los núcleos urbanos y suburbanos, asociada a su ocupación masiva por los automóviles, había disminuido de modo ostensible la preocupación social y política por los indudables efectos sobre la salud pública del entorno construido por los seres humanos, tanto urbano como no urbano, un entorno progresivamente hostil para sus habitantes, en el que domina “el ruido y la furia”. Un agobiante entorno que impone nuevos estilos de vida con efectos negativos sobre la salud de los ciudadanos, entendida ésta como la conjunción de un triple bienestar, físico, mental y social.

Lo cierto es que el entorno natural del planeta Tierra, con unecosistema sobre el que se ha desplegado la evolución biológica e histórica de los seres vivos, viene siendo invadido y sustituido, de manera progresiva y abusiva, por el entorno construido por los seres humanos, un entorno artificialcompuesto por todas las edificacionesespacios públicos yartefactos e infraestructuras que han sido y son creados, diseñados, fabricados, destruidos y reconstruidos, por susmanos y sus instrumentos, y en el que se desarrolla, en cada momento histórico, la gran mayoría de las actividades humanas.

En su globalidad, el entorno construido por las comunidades humanas afecta, de manera positiva o negativa según su diseño y construcción, al carácter saludable o insaludable y a la calidad de la vida vivida en innumerables entornos parciales, tanto cerrados como abiertos:

a) Como espacios cerrados, los edificios en los que los ciudadanos viven (vivienda), son educados (escuelas,universidades), trabajan (oficinascomerciostalleres,fábricas), cuidan su salud (dispensarioshospitales) o se divierten (espacios para el ocio). En estos espacios cerradosson variados los factores con impacto sobre la salud de aquellos que los ocupan: localización en la ciudad, espacio disponible, calidad del aire, temperatura, humedad, luz diurna, ruido ambiental, seguridad física en el interior del edificio y en sus alrededores, y accesibilidad, de modo especial en ancianos e incapacitados.

b) Como espacios abiertos, los espacios públicos (calles,plazasparquesredes de comunicación, urbanas, suburbanas e interurbanas) por las que caminan o recorren en medios de transportes, personales o públicos. En losespacios abiertos son factores con impacto significativo sobre la salud: la polución del aire, el ruido, la seguridad vial, y la seguridad de los espacios verdes que estimula o inhibe la práctica, en dichas áreas urbanas, de una saludable actividad física. La influencia de las condiciones del espacio exterior(saludable, seguro y atractivo) sobre el bienestar físico, mental y social de los habitantes de una casa como espacio interior es indudable (Blog 17 de Julio, 2006 Espacios sociales necesarios para un vivir saludable del cuerpo).

Al fin y al cabo, los ciudadanos que viven en un determinadoentorno urbano y/o suburbano pasan más del 85% del tiempo de su vida dentro de un edificiode un medio de transporte, para trasladarse de un edificio a otro (The Institute of Public Health in Ireland, Health Impacts of the Built Environment. A Review, July, 2006).

Aunque las relaciones de causalidad entre el entorno construido por los seres humanos y su estado de salud no han sido fáciles de establecer, un número creciente de datos demuestran que es en los factores arriba mencionados, tanto en los espacios cerrados como en los abiertos del entorno artificial que han construido y construyen para vivir, donde radican los mecanismos del impacto, positivo o negativo,sobre el estado de saludEl impacto negativo sobre la salud del entorno construido por los seres humanos, en el ámbito del entorno natural del planeta Tierra, se ha convertido en un impacto globalizado que provoca el tan traído y llevado cambio climático y el progresivo declive de la biodiversidad.

Si los seres humanos no sólo no son capaces de “salvar suscircunstancias ambientales” porque no son ayudados, si no que se estimula la destrucción de dichas circunstancias , mediante su progresiva invasión por el entorno artificial, s uvulnerabilidad y su deterioro se acentuarán y se acelerarán, por lo que, a la larga, la aniquilación de la biosfera, tanto global, como comunitaria e individual, es el inicio del camino de la perdición. Porque la naturaleza que le rodea es la gran “casa del hombre y de la mujer” (ecología es “el estudio de la casa” -oikos-), un espacio vital que forma parte de las circunstancias con las que necesita ineludiblemente convivir (Blog 26 Junio 2006 Enfermedades asociadas con circunstancias ambientales adversas).

Es una grave responsabilidad política y social que el entornoque se construye, de manera imparable, no sólo respete elentorno natural, sino que se considere como prioritaria, antes de dar paso a su diseño y construcción, lacomprobación de que su impacto sobre la salud públicasea claramente positivo.

Si, en el principio de los tiempos, los seres humanos lograron adaptar sus cuerpos al entorno natural, ahora que, con elconocimiento científico y el dominio de la tecnología, la construcción y expansión de un entorno artificial casi no tiene límites, tienen la obligación ética de hacerlo de tal forma que dicho entorno sea el que se adapte a las necesidades de los cuerpos humanos para vivir una vida saludable. Esta necesaria adaptación del entorno al cuerpo humano ya la expresó en su tiempo, y con elocuencia, Ortega y Gasset en sus Meditaciones del Quijote: “La ciencia biológica más reciente estudia el organismo vivo como una unidad compuesta del cuerpo y su medio particular: de modo que el proceso vital no consiste sólo en una adaptación del cuerpo a su medio, sino también en la adaptación del medio a su cuerpo”.