carnicos

Cartel del ciclo CARNICOS.

“La cultura es conversación”
(Gabriel Zaid,
Los demasiados libros,
Anagrama, Barcelona, 1996)

“La cultura de la salud
es cultura del cuerpo”

(Cristóbal Pera)

Las reflexiones del cirujano que escribe, semana a semana, este blog sobre la salud y el bienestar del cuerpo, dentro de Saludlandia.com, unas reflexiones pensadas desde el propio cuerpo (Cristóbal Pera, Pensar desde el cuerpo. Ensayo sobre la corporeidad humana, Ed. Triacastela. 2006) han propiciado un encuentro insólito con la prestigiosa coreógrafa Elena Córdoba, bajo el formato de una conversación abierta sobre el cuerpo humano (Sábado 15 de Marzo, 12 h. La Caldera), tras la presentación en Barcelona, en los días previos y en la misma sala, de su espectáculo “El Aire. Fotografías del alma – Primeros acercamientos al proyecto Anatomía poética“. Un proyecto que ella describe como “un acercamiento al interior del cuerpo, a todo lo que está más adentro de la piel… busco levantar las capas del cuerpo hasta encontrar el alma o el hueco que deja su ausencia. Una tarea inocente e ilusionada.”

Elena Córdoba que había leído el libro del cirujano con generoso interés, hallando en su texto estímulos positivos para su “Anatomía poética”, sugirió a Oscar Darsí, coordinador del grupo independiente La Porta BCN, un “colectivo de artistas que desde 1992 genera actividades y contextos para la creación, el pensamiento y la investigación de propuestas escénicas contemporáneas en torno al cuerpo y el movimiento”, la organización de dicha conversación abierta entre ella, el cirujano y el público, dentro del Ciclo CARNiCOS, Marzo, 2008.

Y así se hizo, ya que, en un contacto previo a dicha conversación abierta entre la coreógrafa y el cirujano, se hizo evidente que el hecho de que el cuerpo (centro real de la existencia humana) fuera sujeto y objeto compartido por ambos en sus diferentes oficios y disciplinas, que sus dos miradas profesionales coincidiesen en el cuerpo, permitiría “intercambiar con naturalidad miradas y pensamientos” sobre el espacio corporal humano, ese cuerpo que en la “Anatomía poética” de Elena Córdoba se expresa con movimientos dentro los límites de su propio espacio corporal asentado en el espacio vacío del escenario, con mínimos gestos y con sonoridades; todo ello logrado mediante acciones precisas de la anatomía muscular de sus intérpretes, una “anatomía” transmutada de este modo en “poética”, bajo la exigente y apasionada mirada de la coreógrafa y la expectante mirada crítica de los espectadores. El mismo cuerpo (como “espacio biológico desde el que se proyecta el pensar”) que es invadido en sus entrañas por la mirada del cirujano, que trabaja con sus manos y sus instrumentos, ya sea con intención curativa o paliativa, en el “espectáculo quirúrgico” (Cristóbal Pera, El cuerpo herido. Un diccionario filosófico de la Cirugía, Ed. Acantilado, 2003).

La conversación abierta tuvo lugar el pasado sábado en el propio espacio escénico de La Caldera (un centro en el barrio de Gràcia dedicado a la creación, investigación y producción de montajes de danza y demás artes escénicas), iluminado como para una de sus creativas “perfomances”, ante un público mayoritariamente formado por profesionales de la danza creativa. Para el cirujano esta insólita experiencia se convirtió, de principio a fin, en un placer intelectual y emocional, gracias a la feliz alquimia de entusiasmo y curiosidad que se produjo entre los participantes en estas reflexiones sobre el cuerpo, desde dos perspectivas en apariencia tan diferentes, una alquimia facilitada por el ágil fluir de las preguntas y de las respuestas, de las palabras y de los conceptos, lo que permitió acotar y definir coincidencias, ajustar metáforas y abrir nuevas interrogaciones sobre este cuerpo nuestro, pensado desde el propio cuerpo, centro real de la existencia humana, que como tal debe ser cuidado, así como acerca de sus posibilidades creativas, siempre con la mayor dignidad posible.

Y todo esto viene a cuento en este blog sobre la salud y el bienestar del cuerpo porque, al fin y al cabo, la cultura de la salud es la cultura del cuerpo, construida sobre el conocimiento teórico y la experiencia personal de la realidad biológica del espacio corporal, de su uso apropiado, con sus limitaciones en el tiempo y en el espacio, de las consecuencias negativas derivadas de su largo y continuado uso y de sus abusos, así como de sus relaciones, muchas veces conflictivas, con los otros cuerpos, en variados escenarios y contextos. En este sentido, es evidente que una verdadera cultura de la salud debe ser pensada desde el propio cuerpo.