Deportista

El calificativo de 'física' se aplica a toda actividad del cuerpo, considerado como materia. Imagen: Thinkstock.

“La actividad física regular
puede producir, a largo plazo,
beneficios para la salud”

“La mejor actividad física
es la suficientemente atractiva
como para hacerla
de manera regular”

(2008 Physical Activity Guidelines
for Americans
)

Que la actividad física del cuerpo humano es beneficiosa para su salud y que, en consecuencia, conviene mantener al cuerpo físicamente activo, con exigencia y continuidad, es un mensaje hoy dominante en el espacio mediático global, tanto impreso como digital, expresado repetitivamente con palabras e imágenes.

Sin embargo, a la vista de los resultados conseguidos en la salud, tanto individual como pública (epidemia de sobrepeso y obesidad, con la consiguiente aceleración del deterioro biológico y el incremento de enfermedades crónicas como el cáncer y la diabetes), es cuando menos dudoso que las recomendaciones incluidas en ese repetido mensaje hayan sido suficientemente valoradas por sus pretendidos receptores, en lo que tienen de importancia para la salud del cuerpo, y hayan sido ampliamente cumplidas.

También caben dudas acerca de la idoneidad de las definiciones de la actividad física más utilizadas, de acuerdo con sus diversas modalidades, en las que se combinan intensidad del esfuerzo, frecuencia y duración.

El hecho de que en la pasada semana, el Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos) de los Estados Unidos haya dado a conocer sus 2008 Physical Activity Guidelines for Americans (Recomendaciones para la Actividad Física de los Americanos del año 2008), cuyo lema en portada es Be Active, Healthy and Happy! (¡Sea activo, saludable y feliz!), parece ocasión apropiada para analizar los significados de las palabras más utilizadas cuando se habla, en términos generales, de actividad física del cuerpo humano, y resaltar las diferencias de sus modalidades, sobre todo en lo que se refiere a sus beneficios para la salud.

Actividad (del latín, “activus”, derivado del verbo “agere”, con el significado de hacer) es “la facultad de obrar”, es decir, de “hacer algo”, y esto es lo que hace el cuerpo humano en movimiento, tanto cuando se desplaza en el espacio que le rodea, caminando, corriendo o saltando, como cuando sin desplazarse del mínimo espacio en el que asientan sus pies, mueve acompasadamente otras partes de su anatomía.

El calificativo de física se aplica a toda la actividad del cuerpo, considerado como materia, como espacio físico, en la cual se “incorpora” y se integra tanto la actividad mental como la social, que es la que teje sus relaciones con los otros cuerpos. La actividad física es el resultado de los movimientos del cuerpo producidos por la contracción de los músculos del esqueleto, con el consiguiente incremento del gasto de energía, por encima de lo que se estima como nivel basal, que es el que corresponde al gasto energético del cuerpo en reposo.

Pero dentro del amplio concepto de actividad física del cuerpo humano, sobre todo a la hora de valorar sus posibles beneficios sobre la salud, conviene distinguir la actividad física básica, el ejercicio físico y el deporte:

a) La actividad física básica puede definirse como la mínima necesaria para vivir la vida de cada día con cierta independencia: sentarse, incorporarse y echar a andar, ocuparse de su propio cuerpo, levantar objetos ligeros de peso, caminar lentamente por la calle, subir y bajar breves tramos de escaleras, subir al autobús, etc. Los individuos que se limitan a realizar esta actividad física básica, que es la “normal” para vivir cada día, se consideran inactivos, ya que, por tratarse de una actividad física irregular y de baja intensidad, no genera beneficios para la salud.

Sin embargo, en las 2008 Physical Activity Guidelines for Americans se asume que “cualquier actividad física es mejor que ninguna”, por lo que se considera que debe aconsejarse, entre otras cosas, ampliar la actividad física básica todo lo posible, caminando o utilizando la bicicleta para recorrer cortas distancias en lugar del coche o el transporte público, aunque no se lleguen a alcanzar los 150 minutos a la semana caminando a paso vivo, que definen ya al ejercicio físico.

b) El ejercicio físico es definido como una actividad física que se realiza de manera proyectada, estructurada y repetitiva, con el propósito de mantener o mejorar la forma física y el bienestar del cuerpo, tanto físico como mental y social. Mientras que todo ejercicio es actividad física, no toda actividad física es ejercicio.

La medida estándar mínima que sirve para definir el ejercicio físico es caminar con paso vivo (una actividad física calificada de intensidad moderada) al menos 150 minutos a la semana.

El ejercicio físico se considera aeróbico cuando los grandes grupos musculares del cuerpo se contraen rítmicamente durante un tiempo determinado, como cuando se camina a paso vivo, se corre, se nada o se utiliza la bicicleta: toda actividad aeróbica mejora la forma física del sistema cardiorrespiratorio.

A diferencia de la actividad física básica, el ejercicio físico genera beneficios sustanciales para la salud. Cuando se incrementa la actividad física del ejercicio (de 150 a la semana a 300 minutos) se logran beneficios adicionales para la salud, entre ellos un menor riesgo para los cánceres de colon y de mama.

Los beneficios del ejercicio físico sobre la salud, de los que se dispone de pruebas científicas, son muchos: Por un lado, disminución de los riesgos de muerte precoz, enfermedad coronaria, accidente vascular cerebral, hipertensión arterial, hipercolesterolemia, diabetes del adulto, cáncer de colon y de mama, del sobrepeso y de la depresión, y, por otro, mejoría de la capacidad cardiovascular, muscular y cognitiva, y prevención de las caídas en los ancianos.

c) El deporte, por último, cabe definirlo como toda actividad física ejercida como juego y competición, cuya práctica supone entrenamiento específico y sujeción a unas precisas normas. Dentro de los diversos deportes la intensidad del esfuerzo, como es lógico, presenta muy amplias variaciones: así, por ejemplo, mientras jugar unos dobles de tenis se considera una actividad física de intensidad moderada, un partido individual puede ser de gran intensidad. En todo caso, la actividad física de un deporte practicado en tiempo de ocio (golf y tenis, por ejemplo) aporta beneficios adicionales que atañen no sólo al bienestar físico, sino al mental y al social.

En el ámbito de la cultura de la salud, tras el análisis de lo que la actividad física sea en sus diversas modalidades y en sus repercusiones sobre la salud, debe quedar muy claro:

1) Que mantenerse físicamente activo es un requisito fundamental para mantener y mejorar un buen estado de salud, siempre que sea en el contexto de un estilo de vida saludable.

2) Que la actividad física global de un individuo debe ser el resultado de la combinación, en las proporciones adecuadas según su edad (niños y adolescentes, adultos y ancianos) de la actividad física básica, insuficiente para aportar beneficios tangibles a la salud, con el ejercicio físico regular que sí los aporta y, cuando sea posible, con la actividad física de algún deporte.

El mensaje final es que debe a toda costa la malsana inactividad del cuerpo, ya que está bien demostrado que es en el cuerpo activo en el que emerge la buena salud.