Niño bajo la lluvia

Desde el punto de vista epidemiológico, una cosa es la asociación estadística y otra la causalidad. Imagen: Thinkstock.

“El criterio que define
el carácter científico
de una teoría
es su refutabilidad”
(Karl R. Popper)

En un artículo firmado por tres profesores de economía de las universidades de Cornell e Indiana-Purdue y un psiquiatra del Children Hospital de Filadelfia, publicado en la prestigiosa revista Archives of Pediatric and Adolescent Medicine, se llega a la sorprendente conclusión de que la prevalencia del autismo es más alta en las áreas geográficas con una elevada media anual de lluvias, en las que los niños pasaron gran parte de los tres primeros años de su vida encerrados en casa, debido al mal tiempo.

Los autores de la investigación epidemiológica dan a conocer el hallazgo de una asociación positiva entre lluvias y autismo tras comprobar que, en determinados condados de los estados de California, Oregón y Washington, una tasa anual muy elevada de lluvia se asociaba con una mayor prevalencia de niños diagnosticados de autismo. Dicho de una manera muy simple, a más precitaciones mayor número de niños con autismo. En niños menores de 3 años, genéticamente vulnerables al autismo, el enclaustramiento forzado en sus casas les expondría (según especulan estos investigadores) a acciones potencialmente nocivas para su desarrollo biopsicosocial, entre las que destacan el uso precoz y abusivo del televisor y los videos. Otros factores desencadenantes del autismo podrían ser las sustancias tóxicas inhaladas al ser desprendidas de los productos utilizados en la limpieza de la casa y, por último, la privación de la luz solar con el consiguiente déficit de la imprescindible vitamina D.

La segunda sorpresa que depara este trabajo es que, en el mismo número de la prestigiosa revista que lo publica, aparece un artículo firmado por el Dr. Weiss, del Departamento de Epidemiología de la Universidad de Washington, en Seattle, con el siguiente título; “Precipitación y Autismo ¿Merecen ser publicados estos resultados?”. En las primeras frases del breve texto su autor deja claro que, en su opinión, el hallazgo estadístico de una asociación entre vivir en un clima muy lluvioso durante los 3 primeros años de la infancia y el autismo, no abre nuevas vías para la comprensión de su muy compleja etiología, con el riesgo de que los lectores que no sean profesionales de la medicina puedan malinterpretar lo que no es más que una teoría, e intentar su aplicación práctica, sin la suficiente confirmación.

Desde el punto de vista epidemiológico, una cosa es la asociación estadística y otra la causalidad. La asociación se define como “la dependencia estadística entre dos o más sucesos, características u otras variables”. La asociación de dos variables se considera positiva cuando la ocurrencia de valores elevados de una variable (en este caso, las lluvias) se asocia con valores elevados de la otra variable (el autismo). Dado que una asociación estadísticamente significativa puede ser fortuita o producida por otras variadas circunstancias, la presencia de una asociación no implica necesariamente una relación causal. Por otra parte, la causalidad implica la relación de las causas con los efectos que ellas producen. La conclusión práctica es que las evidencias obtenidas mediante la investigación epidemiológica son insuficientes para establecer, de manera necesaria o suficiente, una relación de causalidad. ( J.M.Last A Dictionary of Epidemiology, IEA, Oxford University Press, 1988).

La crítica del Dr. Weiss, que acompañaba al artículo de M. Walkman y colaboradores, es razonable. Casi simultáneamente con la aparición online del citado artículo, su título (Prevalencia del autismo y tasas de precipitaciones en condados de California, Oregón y Washington) se convierte, en el espacio digital de Internet, en titulares que al eludir necesariamente el contexto y los matices, comportan un tono preocupante que puede ser causa de aprehensión para el lector no profesional. He aquí algunas muestras:
- Rain man ¿Puede el tiempo lluvioso predecir el autismo? (Scientific American);
- Los condados con más lluvias tienen tasas más elevadas de autismo (USA TODAY);
- El autismo puede estar relacionado con las lluvias (WebMD) y
- “Se sugiere una teoría que relaciona lluvias con autismo (BBC NEWS).

Esto sucede porque, en nuestro tiempo, la instantaneidad con la que se difunde la información, desde las publicaciones especializadas a la información abierta a innumerables lectores del espacio mediático global, virtual e impreso, se ha extendido muy especialmente al ámbito de la información sobre la salud. Los medios de información pública tienen abierto continuamente el acceso a las revistas de mayor prestigio científico en Biomedicina, de tal forma que la publicación en ambos medios (especializados y abiertos a todo tipo de público) es simultánea. Esta realidad actual es la que provoca, con frecuencia, los desarreglos entre el título del texto científico y el titular del diario, sea virtual o impreso, cuyo objetivo es “centrar la atención del lector e imponerle de su contenido” (Diario El País, Libro de estilo). Esta imposición (en el sentido de” instruir a alguien en algo, enseñárselo o enterarlo de ello” según el Diccionario de la RAE) deriva, con demasiada frecuencia, en frases afirmativas en exceso.

Según cita del propio Dr. Weis, para AR Feinstein, profesor de Medicina en la Universidad de Yale, uno de los hechos negativos de las publicaciones de epidemiología, al menos de aquellas realizadas para evaluar la seguridad potencial de la actividades de la vida diaria, es que puedan dar lugar en la población general a una “epidemia de aprehensión”. En el año 1988, en la revista Science, Feinstein sugería que esta “epidemia de aprehensión” podría ser provocada por el hecho de que dicha población conociera los primeros y todavía inconsistentes resultados de las investigaciones epidemiológicas, a través de los breves resúmenes publicados en los medios de comunicación no especializados. Ahora el problema se encuentra básicamente en los apresurados y enfáticos titulares de esos resúmenes.