salud

Es necesario un nuevo modelo de salud norteamericano que reduzca costes y mejore tanto la calidad como la accesibilidad. Imagen: Thinkstock.

“Nuestro sistema de salud
se encuentra en una
situación crítica
y necesita de
cirugía radical”

Jane Rae-Dupret
The New York Times
1 Febrero de 2009.

En un artículo publicado el 1 de Febrero en The New York Times titulado “Disruptive Innnovation Applied to Health Care” (Innovación rompedora aplicada a la asistencia sanitaria) se afirma al inicio que el sistema de salud americano (Health Care System) se encuentra bajo cuidados intensivos: es muy costoso, poco eficiente y accesible a pocos, ya que no se distribuye socialmente de forma equitativa.

A renglón seguido, el diario neoyorquino lamenta que en momentos en los que la nueva administración del Presidente Obama dedica sus primeros esfuerzos a diagnosticar y tratar la grave enfermedad que aqueja al sistema de salud, los reformadores parecen preocuparse tan sólo de su financiación. Lo que en realidad necesita el país es una innovación que rompa con el modelo actual (“disruptive innovation”) y diseñe un nuevo sistema de salud que reduzca los costes y mejore tanto su calidad como su accesibilidad.

Las propuestas de “innovación rompedora”, o radical, que comenta el artículo del New York Times proceden de economistas como Clayton M. Christensen, profesor de la Harvard Businees School y Uwe E. Reinhardt, de la Universidad de Princenton. El profesor Christensen, en su libro “The Innovator´s Prescription: A disruptive solution for Health Care.” (Mc Graw Hill, December 4, 2008) (La prescripción del innovador: una solución rompedora para la asistencia sanitaria), sostiene que su concepto de “innovación rompedora” (previamente desarrollado en su libro “The Innovator’s Dilemma: When New Technologies Cause Great Firms to Fail” (Harvard Business School Press, 1997) en el que plantea la necesidad de cambiar el paradigma en el mundo de los negocios, es perfectamente aplicable a los sistemas sanitarios.

Un análisis economicista de la grave “enfermedad” que aqueja al sistema de salud americano pone en evidencia que la causa fundamental que le ha llevado a esta situación crítica sería un erróneo planteamiento del modelo de negocio: se dedica la mayoría de los recursos al tratamiento de las crisis agudas de las enfermedades, mientras descuida lo básico, que es promover la salud en los asegurados para evitar la enfermedad crónica y sus manifestaciones agudas (por ejemplo, infarto de miocardio o ictus como complicación aguda de una ateroesclerosis generalizada). Como consecuencia de este planteamiento equivocado, según este análisis, las entidades aseguradoras del Health Care no ofrecen incentivos económicos a sus profesionales para que se ocupen de mantener saludables a los pacientes, sino por tratar las consecuencias agudas de enfermedades crónicas que se podrían haber evitado o atenuado.

La propuesta “innovación rompedora” tendría como objetivo un nuevo modelo de sistema sanitario que dedicaría la mayor parte de sus recursos económicos a poner en marcha una estructura integrada dedicada a la vigilancia continuada y personalizada de la salud del asegurado a lo largo de su vida, limitando los recursos económicos hasta ahora dedicados al tratamiento de las enfermedades en sus fases agudas. Algunas entidades aseguradoras prometen ya, mediante el pago de cuotas mensuales, una monitorización del estado de salud, “desde la cuna a la tumba” (cradle-to.grave-health care), mientras que cargan un pequeño co-pago por el tratamiento de la enfermedad aguda. Los profesionales que aceptan trabajar para este nuevo modelo no son renumerados por servicio realizado, sino que son incentivados económicamente si mantienen en estado saludable al asegurado.

Es precisamente en el seguimiento continuado del estado del asegurado, mediante el control de los datos/signos fisiológicos claves para la salud de un individuo (lasemiología de su organismo mientras funciona), donde las modernas tecnologías de la información y la comunicaciónpueden cumplir un papel muy importante. Los avances en latecnología de la comunicación hacen posible que lasemiología del presunto paciente (temperatura, pulso, presión arterial, ritmo respiratorio, electrocardiograma, actividad física, etc.) sea controlada a distancia, de forma continua o periódica según convenga, lo que permite entrever para el futuro un nuevo modelo de sistema sanitario, personalizado e interactivo, cuyo objetivo prioritario sea elcuidado de la salud y la prevención de la enfermedad.

Para el Dr. John H. Cochran, de la Kaiser PermanentFoundation, los temores de que la moderna tecnología de la información, utilizada para la exploración semiótica a distancia, pueda interferir la relación personal entre el paciente y su médico, son infundados, ya que la telelectura de los signos biológicos podría complementarse, cuando se estimara necesario, por una relación visual entre ambos, mediante videoconferencia.

¿Qué hay de nuevo, desde la perspectiva europea, en estainnovación que se califica como rompedora, en el sentido de “muy avanzada e innovadora”, según el Diccionario de la RAE? La innovación propuesta es rompedora si se considera desde el estado actual de la asistencia sanitaria en los EEUU, pero no lo es desde el punto de vista conceptual. Una concepción moderna de la cultura de la salud viene insistiendo en la necesidad de dar preferencia a la promoción de la salud y a la prevención de la enfermedad, sobre el tratamiento agudo de las enfermedades.

En este sentido, la innovación que se propone en los Estados Unidos exige, además, situar en el centro de los sistemas aseguradores de la salud al binomio paciente/médico de asistencia primaria, con el fin de que éste controle el seguimiento personalizado del estado de salud del asegurado. A esta recuperación del papel el médico de cabecera como coordinador del seguimiento del asegurado responde el modelo conocido como “medical home”, que ha comenzado a ser ensayado, no sin resistencia, por algunas de las grandes compañías de seguros médicos, como la UnitedHealth.

Como hemos escrito en otro lugar (Diario El País. Salud, 13 Septiembre, 2008), “todo proyecto que tenga como objetivo estimular el desarrollo en la sociedad de una cultura de la salud, a partir de la asunción de la caducidad del cuerpo, debe hacer todo lo posible por enlentecer su deterioro biológico y disminuir su vulnerabilidad, mediante acciones preventivas en las que son factores clave una nutrición saludable y una actividad física apropiada a la edad y condición, medidas que se encuadran dentro de una medicina preventiva” que, en el futuro, con el apoyo de los espectaculares avances en tecnología de la información, permitirían poner en marcha sistemas integrados de seguimiento, continuado y personalizado, del estado de salud de sus usuarios.