Mujer paseando con su perro

Dar 3.000 pasos en 30 minutos es sinónimo de una actividad física de intensidad moderada. Imagen: Thinkstock.

¡Be Active, Healthy and Happy!
Departamento de Salud
de los EEUU, 2008

La actividad física es el resultado de todos los movimientos del cuerpo producidos por la contracción de los músculos del esqueleto, con el consiguiente incremento del gasto de energía por encima de los que se considera como nivel basal, que es el correspondiente al gasto energético del cuerpo en completo reposo.

¿Cuántos pasos es necesario dar cada día (al menos cinco días a la semana) para cumplir las recomendaciones ampliamente aceptadas hoy respecto a la actividad física de intensidad moderada, que es aquella que genera beneficios tangibles para la salud, cosa que no sucede con la actividad física básica, irregular y de baja intensidad, imprescindible para el diario vivir con cierta independencia?

Hasta ahora, la actividad física de intensidad moderada se expresaba como el tiempo dedicado, a propósito, a caminar con paso vivo (30 minutos diarios), cinco días a la semana. Pero el denominado paso vivo (“briskly walking”, en inglés) no se valoraba numéricamente y, menos aún, la correspondencia entre el número de pasos dados y el gasto de energía calórica.

Una reciente investigación publicada en la revista The American Journal of Preventive Medicine del mes de Mayo logra relacionar el número de pasos que se realizan durante 30 minutos andando con la energía calórica consumida. La conclusión es que, para que la actividad física generada por andar 30 minutos pueda calificarse como de intensidad moderada y, por lo tanto, llegue a tener efectos claramente beneficiosos para la salud, deben realizar 3.000 pasos, medidos por un podómetro.

Esta conclusión es de gran interés para la salud pública, según los autores de la investigación: quien asuma el reto de cumplir las recomendaciones aceptadas mayoritariamente sobre la actividad física de intensidad moderada, debe contar sus pasos con el fin de asegurarse que da, como mínimo, 3.000 pasos durante 30 minutos, 5 días a la semana. Según estos resultados, una alternativa a los 30 minutos diarios, de resultado similar, sería hacer 3 recorridos diarios de 1.000 pasos durante 10 minutos, también 5 días a la semana.

Los 3.000 pasos en 30 minutos para una actividad física de intensidad moderada exigen un paso vivo, intermedio entre los 1.600 pasos del paso corto militar y los 5.400 del paso ligero.

El cuerpo humano como espacio biológico, si no está incapacitado por alguna causa, al desplazarse en el espacio que le rodea, anda (“va de un lugar a otro”) y para esto dapasos de mayor o menor longitud, es decir, “mueve sus pies” y camina porque “anda una determinada distancia”. Unas veces los pasos son dados con “buen aíre y disposición del cuerpo”, cuando se “camina con garbo” o “buen paso”, o “se alarga, aprieta o aviva el paso”, porque “se va de prisa”, mientras que otras el paso es lento e incluso cansino, hasta llegar al extremo de arrastrar los pies.

Programar en el siglo XXI una actividad física de intensidad moderada en la que se realizan 3.000 pasos en 30 minutos es muy diferente del pasear en tiempo de ocio, tal como se definía a finales del siglo XIX : “Andar en el campo, la calle o el paseo, a pie, a caballo o en coche, por diversión, hacer ejercicio o tomar aire” (Roque Barcia,Diccionario general etimológico de la lengua española, 1882, Seix Barral, Barcelona). Nada más alejado de dar y contar pasos con el firme propósito de mantener el cuerpo en buena forma física, tal como se recomienda, dentro de la emergente cultura de la salud del siglo XXI, que la figura del paseantede Baudelaire (el flâneur) que deambulaba por bulevares y galerías del Paris del siglo XIX o, en el mismo siglo, la figura española del paseante en corte, que “paseaba sin destino y sin ocupación útil y honesta”. Aunque el DRAE en su edición 22ª define pasear como “ir andando por distracción o por ejercicio”, la actividad física de intensidad moderada, como necesario ejercicio físico que debe ser cumplido de forma regular, exige ser planteada como un reto personal, del que se espera conseguir un beneficio tangible para la salud del cuerpo, un planteamiento que va más allá de la también conveniente distracción, en tiempo de ocio. En la actividad física de intensidad moderada, realizada de forma regular, se dan pasos pero no se “pasea”, una actividad sin duda también conveniente para el bienestar físico mental y social, que se deja para otras ocasiones.

Si nos cuidamos cada día de contar los pasos dados con el firme propósito de consumir la energía calórica necesaria para equilibrar el aporte energético de la dieta, viviremos probablemente una vida más saludable, durante el tiempo que dure nuestro vivir.