Blog de Cristóbal Pera

Artículos publicados en julio 2009

Mujer leyendo en una tumbona

Durante las vacaciones se debe acentúar el estilo de vida saludable. Imagen: Thinkstock.

Sestear:
Reposar a la sombra
a la hora de sexta
que es el mediodía.
Sebastián de Covarrubias

Tras la habitual interrupción del pasado verano, este blog ha desplegado en su espacio, semana a semana, el texto de la reflexión oportuna, sugerida por alguna información, relevante y fiable, surgida en el ámbito de la salud, y que, además, pudiera contribuir a la expansión de su cultura. Unas reflexiones en las que siempre hemos pretendido conjugar las exigencias científicas con sus resonancias humanas, entendidas éstas en su más amplio sentido.

La cultura de la salud, que es, al fin y al cabo, la cultura del cuerpo exige concederle a éste un descanso, a su debido tiempo, y no sólo como cuerpo, sino como mente que desde ese cuerpo se expresa con la palabra, hablada y escrita, la mirada y el gesto.

“Cuando yo uso una palabra
-dijo Humpty Dumpty-
significa justamente
lo que yo quiero
que signifique,
ni más ni menos.”

“La cuestión es
-dijo Alicia-
si tu puedes hacer
que las palabras signifiquen
cosas diferentes”

“La cuestión es
-dijo Humpty Dumpty-
quién es el que manda;
eso es todo.”

Lewis Carroll,
Alicia en el país de las maravillas

El pasado viernes, 10 de Julio, el espacio de la cadena SER titulado “La ventana” puso sobre la mesa radiofónica, como objeto de análisis crítico, la palabra protocolo. A esta ceremonia de disección semántica, sugerida y protagonizada por Juan José Millás, como siempre con inteligencia e ironía, fuimos invitados a colaborar, desde Barcelona, el filósofo Manuel Cruz y quien escribe cada semana el texto de esteblog, acerca de la salud y el bienestar del cuerpo. Fue un placer.

Habitación con vistas a la naturaleza

La percepción visual de un agradable entorno natural a través de las ventanas puede ser beneficioso para recuperar la salud. Imagen: Thinkstock.

“Los diseños
arquitectónicos “verdes” serían tan beneficiosos
para la salud
de las personas
como para la salud
del planeta”.

(Esther M. Sternberg, 2009)
La idea de que convivir lo más posible con la naturaleza sería beneficioso para la conservación de la salud y la curación de la enfermedad, era ya dominante en la medicina de la Grecia clásica. Los templos sanadores, como el de Epidauro, dedicados al mítico Esculapio, el médico que, por resucitar a los muertos, fuera fulminado por Zeus, para después ser proclamado dios de la medicina, fueron construidos lejos de las ciudades, en lugares elevados, apacibles y relajantes, en un entorno en el que se procuraba el contacto de los atribulados pacientes con la belleza del frondoso paisaje, o la vista del mar.

Mujer refrescándose en una fuente.

En los días de bochorno es básico refrescarse para evitar un golpe de calor. Imagen:Thinkstock.

¡Felicidades!
Si está leyendo este texto,
significa que ha sobrevivido
a la ola de calor,
con el cuerpo y
la
mente intactos”
Jon Nordheimer, 1993

Con esta irónica advertencia (que viene a cuento, cuando me dispongo a escribir el texto semanal para este blog, en una Barcelona sometida, hace días, a un agobiante bochorno) el prestigioso periodista Jon Nordheimer iniciaba una de sus habituales columnas en The New York Times, la publicada el 18 de Julio de 1993, bajo el título Summer Sickness- It¨s Not the HeatIt¨s the Hostility (“La enfermedad del verano- No es el calor, es la hostilidad”).

Powered by WordPress Web Design by SRS Solutions © 2017 Blog de Cristóbal Pera noscuidamos.com