Blog de Cristóbal Pera

Artículos publicados en septiembre 2009

Pensador

La actividad física se relaciona con la función cerebral. Imagen: Thinkstock.

“Mens sana
in corpore sano”

Juvenal,
Sátira 10

Un creciente número de estudios clínicos y experimentales apoyan la tesis de que una actividad física realizada con motivación, como contraposición al indolente sedentarismo, es beneficiosa para la salud, tanto física como mental. Hasta tal punto se considera como probada la asociación actividad física/salud que las recomendaciones de la salud pública sobre la actividad física necesaria para mantenerse en forma, se han convertido en obligatorias y prioritarias, dentro de lo que, en la cultura de la salud, se entiende como un estilo de vida saludable.

Pensar desde el cuerpo, superado el “dualismo cartesiano”, conduce a deducir que los comprobados beneficios de la actividad física deben repercutir no sólo en el cuerpo “extendido” en el espacio en el que vive (la “res extensa” cartesiana), sino, también, en su “res cogitans”, dicho llanamente, en el cerebro, su parcela pensante.

Asia

La pobreza tiene su peso en las muertes de jóvenes. Imagen: Thinkstock.

Los preferidos
de los dioses
mueren jóvenes

Menandro
(342 a.C – 292 a.C.)

Morir en la adolescencia, o en la primera juventud, podría considerarse casi como una aberración biológica, por tratarse de una brusca interrupción, muy a destiempo, de un proyecto vital en marcha, cercano a su apogeo.

El carácter inesperado del fin de la vida, cuando ocurre en edades tempranas, se consideró en la cultura griega como una “muerte heroica”, como una “bella muerte” (καλόν κακόν), prueba de preferencia por parte de los dioses. Según el relato de Hésiodo, en su poema Los trabajos y los días, “los héroes de la edad de bronce no tienen tiempo de envejecer: todos mueren en el combate, en la plenitud de la edad” (Jean Pierre Vernant, Mythe et pensée chez les Grecs, Maspero, 1974). En la ideología romántica, la muerte antes de tiempo fue exaltada como “muerte en plena juventud”, apropiado colofón tras una vida intensa y bien cumplida, aunque llena de infortunios amorosos, como los del joven Werther. En la sociedad de nuestro tiempo y lugar, la muerte súbita de un joven atleta origina emociones colectivas que lo transfiguran en héroe.

cerebro

El cerebro es el centro de control de una corporeidad genéticamente condicionada. Imagen: Thinkstock.

“No conocemos
nuestro cerebro
más que de oídas”

Paul Valéry
(1871-1945),
Cahiers

En el moderno desarrollo de las ciencias neurológicas, que está permitiendo profundizar, poco a poco, en el complejísimo e integrado funcionamiento del cerebro humano, las técnicas que permiten obtener precisas imágenes de su microestructura, en pleno funcionamiento –como la PET (Positron Emision Tomography)- combinadas con técnicas de medicina nuclear que “marcan” a sus componentes moleculares, para hacerlos visibles, se han convertido en una herramienta fundamental para este progreso. En la pasada semana hemos conocido un brillante ejemplo, que atañe al circuito cerebral de la motivación y la recompensa, tan alterado y pervertido en la sociedad de nuestro tiempo.

Ibuprofeno en el deporte.

El ibuprofeno nació de la búsqueda de un fármaco bien tolerado para el tratamiento de la artritis reumatoide. Imagen: noscuidamos.com.

“La fortísima presión comercial,
política, social y mediática
obliga a una expansión
sin fronteras de las performances,
y apuesta objetivamente
por un progresivo diseño
“artificial” de los cuerpos al límite.”

Masificación urbana

La población se concentra en las grandes ciudades. Imagen: Thinkstock.

“La ciudad rompe
contra el campo,
dejando en sus
orillas amarillas
en el polvo de hoy
que será barro luego,
los miserables restos
de un naufragio
de colosales dimensiones”
Ángel González,
Estío en Bidonville.

En la habitual despedida para el “breve intermedio veraniego” escribíamos que era llegado el momento de hacer un breve alto en el camino para recuperar el aliento, y lograr, en esos días, el mayor bienestar posible, a pesar de la infelicidad que nos rodea, a no demasiada distancia de nuestra pretendida felicidad, con la “consciencia de la miseria, la violencia y la crueldad existente en el mundo” (Emilio Lledó. Elogio de la infelicidad).

Powered by WordPress Web Design by SRS Solutions © 2017 Blog de Cristóbal Pera noscuidamos.com