El 14 de noviembre es el Día Mundial de la Diabetes

El 14 de noviembre es el Día Mundial de la Diabetes

La théorie n´est que l´idée scientifique
contrôlée par l´expérience”

Claude Bernard, Introduction à l´étude
de la médicine expérimentale
(1865)

Cada año, desde 1991, el 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes (World Diabetes Day), establecido en esta fecha por la OMS y por la Federación Internacional de la Diabetes (FID) como recuerdo del día del mes en que nació en Ontario, en el año 1891, Frederick Grant Banting, quien con su colaborador Charles Best, logró, en el año 1922, el descubrimiento de la insulina. El Premio Nobel de Medicina o Fisiología le fue concedido al año siguiente (1923) a F. G.Banting, conjuntamente con el profesor J.J. Richard Macleod, director del departamento de la Universidad de Toronto donde fue realizada la histórica investigación, con olvido de Best, una decisión muy controvertida.

F. G. Banting tuvo la idea de que la clave del tratamiento de la diabetes estaría en el aislamiento de la secreción interna activa, reguladora de los desbordados niveles de glucosa en sangre, producida por unas células del páncreas localizadas en los islotes de Langerhans, pertenecientes al denominado páncreas endocrino: Banting consiguió que su idea fuera confirmada por la experiencia en el laboratorio. El carácter “insular” de esta metáfora anatómica –los islotes- se extendió a la denominación que se le dio a la hormona reguladora que segregaban, una vez aislada: la insulina.

Para el Día Mundial de la Diabetes 2010 se ha elegido el lema “Let´s take control of diabetes. Now” (‘Controlemos la diabetes.Ya‘). Porque la gravedad de la situación no es para menos. La OMS estima que, en la actualidad, más de 220 millones de personas padecen diabetes en todo el mundo, y calcula que si no se toman medidas preventivas apropiadas esta cifra se doblará para el año 2030. De esta enorme población afectada, casi el 80% se encuentra en países de rentas bajas o medias. En consecuencia, el mensaje primordial es que el mundo, cada uno a su nivel de responsabilidad, tiene que tomar conciencia de esta grave situación epidemiológica para una enfermedad crónica, como la diabetes, que puede prevenirse en la mayoría de los casos.

Tres son los adjetivos con los que he calificado en el título de este post a la diabetes: milenaria, sigilosa e implacable.

La diabetes es una enfermedad milenaria, como se desprende de la presencia de sus signos y síntomas en la medicina de las viejas culturas orientales y en la medicina griega, fuente primordial de la medicina occidental. Es bien conocido que la palabra diabetes (διαβήτης) es un sustantivo derivado del verbo griego διαβαίνω, un compuesto de δια ‘a través de’ y del verbo βαίνω ‘ir’, ‘discurrir’. El verbo resultante διαβαίνω significa algo así como “caminar con las piernas separadas” o “a zancadas”, seguir el camino por una “travesía” o un “vado”, en definitiva, algo así como con la intención de “acortar el camino” (como siempre, me enseña el profesor Emilio Lledó). A ello se añade, desde el punto de visto semiótico, que διαβήτης significa también el “aparato por el que pasa agua de un recipiente a otro” o sea el “sifón”. En el siglo I de la era cristiana, Aurelio Cornelio Celso, en su enciclopédica obra De re medica (AC Celso. Los ocho libros de la medicina, Editorial Iberia, Barcelona, 1966) describió así al paciente diabético: “… la orina, aunque expedida sin dolor, excede de la cantidad de la bebida que hayan ingerido, y de ello resulta un adelgazamiento general y un peligro para la vida….”. Y así sigue sucediendo en nuestros días.

La diabetes es una enfermedad sigilosa (que “guarda un silencio cauteloso” según el DRAE) ya que sus signos o síntomas –poliuria, polidipsia, polifagia, pérdida de peso, cansancio, retraso en la curación de mínimas heridas, infecciones frecuentes, sensación de hormigueos en manos y pies, etc.- sino levantan sospechas y son evaluados en su conjunto, puede pasar desapercibida largo tiempo, hasta que hacen aparición sus complicaciones.

La diabetes, que es, en sus inicios, una enfermedad metabólica, se convierte a la larga en una enfermedad implacable (que no se puede “amansar, suavizar o mitigar”, según el DRAE), una vez que alcanza, en su evolución, la fase de las complicaciones, destructiva de tejidos y órganos.

Pero, como nos recuerda el mensaje conjunto de la Organización Mundial de la Salud y de la Federación Internacional de la Diabetes, la diabetes tipo 2 es una enfermedad que puede ser prevenida si se actúa, a su debido tiempo, sobre sus factores de riesgo, de modo especial si se evitan el sobrepeso y la obesidad, las dietas insaludables y la inactividad física. La FID recomienda, al menos, 30 minutos diarios de ejercicio físico, tan sencillo como caminar a paso vivo, con lo que se conseguiría una reducción cercana al 40% en el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2.

Para potenciar esta prevención, la OMS y la FID aconsejan que aquellos individuos que acumulen factores de riesgo para este tipo de diabetes (edad, historia familiar, circunferencia de la cintura, enfermedad cardiovascular, hipercolesterolemia) deben ser identificados, mediante los oportunos chequeos, y evaluados respecto a su nivel de glucemia en ayunas y a su tolerancia a la glucosa.

En definitiva, el objetivo del World Diabetes Day 2010 es promover una mayor toma de conciencia, a nivel individual y colectivo, acerca de los factores de riesgo de la diabetes, potenciar el mejor conocimiento de los signos y síntomas que permiten un diagnóstico precoz y estimular la práctica de aquellos métodos que hacen posible prevenir esta enfermedad milenaria que, hasta ahora, se extiende sigilosa e implacable.

Para más información sobre la diabetes puedes consultar nuestros “A fondo” Diabetes tipo 1 y Diabetes tipo 2