Mujer tomando café

Salir a tomar café suele convertirse en una relajante pausa durante la jornada laboral. Imagen: Thinkstock.

“Coffee break: a short break
during the working day,
during which people typically drink
a cup of coffee
or tea”

Oxford Dictionary online

Tomar café , entendido también en castellano como salir a tomar café, es una breve interrupción en el trabajo, una pausa que se pretende que sea reconfortante, porque corta el apresurado ritmo del día. Este significado de corte, Interrupción o receso está directamente expresado en la expresión inglesa coffee break, de utilización universal.

¿Dónde radica el efecto reconfortante o estimulante de esa pausa del café, habitualmente a media mañana? ¿En los efectos psicoactivos de la cafeína contenida en la infusión bebida? ¿En la pausa que interrumpe el ritmo apresurado y estresante del trabajo ? o ¿en las circunstancias rituales y placenteras en las que se toma el café?

Porque tomar café o salir a tomar café puede ser para algunos un rito diario en el que se interrumpe el trabajo para sentarse frente a una taza de café -cumplido a solas consigo mismo, en busca de la “soledad deseada”, o con mínima compañía-, una pausa en el trabajo que permite, aunque sea brevemente, pensar sin prisa y agobio, antes de tomar una decisión, o que la mente se relaje mientras divaga. Por el contrario, tomar café, sin más, se convierte, lo que es hoy habitual, en un casi automático y apresurado sorbo de cafeína, que no rompe el ritmo del trabajo,

En nuestro apresurado tiempo, el tomar café como pausa en el estresante trabajo de cada día, queda ya muy lejos del tradicional café como local, en el que varios o muchos, reunidos en periódica tertulia, dieron lugar a las confusas charlas de café, y también a los cafés literarios o políticos, entre otras variantes.

Pero cuando se indagan las causas que puedan explicar los beneficiosos efectos de la pausa que conlleva el salir a tomar café durante la jornada de trabajo, importa mucho tener muy presentes no sólo los conocidos efectos estimulantes del café sobre la función cerebral, sino las reconfortantes consecuencias de las circunstancias en las que este ritual se cumple.

Todas estas reflexiones vienen a cuento de un estudio llevado a cabo en la Universidad de Barcelona (UB) por investigadores del Hospital Clinic y de l’Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS), publicado en Human Psychopharmacology: Clinical and Experimental, bajo el título “Glucose and caffeine effects on sustained attention: an exploratory fMRI study” (Efectos de la glucosa y la cafeína sobre la atención sostenida: un estudio exploratorio con resonancia nuclear magnética funcional). Resúmenes de este trabajo han sido publicados en noscuidamos.com y en la página web de la Universidad de Barcelona.

Ya en estudios previos se había utilizado la fMRI para evaluar los efectos de la cafeína sobre la memoria de trabajo y la atención sostenida, y los efectos de la glucosa tan solo sobre la memoria. Se pudo demostrar que ambas sustancias, administradas aisladamente, mejoraban la actividad cognitiva, sobre todo memoria y atención. Sin embargo, no se habían investigado los efectos sinérgicos de ambas sustancias cuando se administraban combinadas, ni tampoco las áreas cerebrales asociadas a dichas acciones.

En consecuencia, el objetivo de los investigadores de la UB ha sido evaluar, en 40 estudiantes pregraduados de dicha universidad, los efectos de la cafeína y de la glucosa, tanto combinadas como aisladas, sobre la capacidad de atención y la memoria de trabajo, junto con la actividad de las áreas cerebrales implicadas, a través de la medición, con la técnica de la resonancia nuclear magnética funcional [fMRI], de la actividad hemodinámica cerebral, es decir, de la cuantía de la irrigación sanguínea de dichas áreas.

Después de haber administrado a los participantes, con el diseño experimental del doble ciego, agua (como placebo) o cafeína o glucosa, por separado, o ambas combinadas, los jóvenes voluntarios se sometieron a una evaluación de la atención sostenida y la memoria de trabajo, dos capacidades básicas de la función cognitiva exigida por nuestra actividad diaria, por medio del test CPT-IP (Continuous Performance Test – Identical Pair).

La exploración de la actividad cerebral, mediante fMRI , en las áreas implicadas, como sustrato neural, de la atención sostenida y de la memoria de trabajo se realizó en el Centro de Diagnóstico por la Imagen del Hospital Clínico de Barcelona.

Los hallazgos demostraron que los resultados del test CPT-IP que mide la memoria de trabajo y la atención sostenida fueron similares en los cuatro grupos de participantes, antes y después haber bebido la preparación líquida que les correspondió.

Sin embargo, los participantes que bebieron café combinado con glucosa, obtuvieron los mismos resultados cognitivos con menor activación (menor irrigación detectada por la fMRI) de las áreas cerebrales relacionadas con los procesos de atención y memoria, que son el área parietal bilateral y la corteza prefrontal izquierda .

Este hecho es interpretado así por los autores: en aquellos participantes que bebieron la combinación cafeína + glucosa las áreas cerebrales implicadas en atención sostenida y memoria de trabajo cumplieron el mismo trabajo con menor gasto de energía, es decir, con mayor eficiencia, gracias al el efecto sinérgico entre la cafeína y la glucosa.

A pesar de todo, los autores consideran sus resultados como preliminares – solo 10 participantes por grupo- y recuerdan que las diferencias estadísticas fueron ligeras, aunque significativas. Por otra parte aceptan que no hay garantías de que estos resultados puedan ser generalizados a otras poblaciones, ya que fueron recogidos a primera hora de la mañana y en condiciones lejos de ser naturales.

Es evidente que resultados de esta investigación, obtenidos en un escenario nada natural, no pueden ser extrapolados a la vida cotidiana ni, mucho menos. sirven para explicar los efectos reconfortantes y estimulantes inducidos por salir a tomar café , como una breve interrupción del trabajo. Tanto o más que los efectos psicoactivos del café bebido, cuentan la relajante pausa y las circunstancias rituales en las que esta ingestión se produce.

Lo que sucede, en estos difíciles días, es que la deseable pausa se ha encarecido, ya que, según un reciente sondeo realizado por Monster España, más del 50% de los españoles considera hoy un privilegio salir a tomar café durante la jornada laboral.

El famoso verso de Goethe– ¡Wie das Gestirn, Ohne Hast, Aber ohne Rast! (¡Como el astro, sin prisa pero sin pausa!) –es una bella declaración olímpica, aplicable al propósito de una vida entera, pero no a la vida cotidiana. Si estamos obligados, con una presión cada día más agobiante, a vivir y trabajar con apresuramiento, al menos sería justo y necesario que pudiéramos disponer de breves pausas en nuestra diaria labor, como la de salir a tomar café, en un escenario y con un rito personal que, en su conjunto, nos estimule a continuar, con más ánimo y aliento, el interrumpido trabajo.