Trabajando con un ratón

El uso reiterado de ratones muy pequeños puede provocar dolor y otras molestias en la mano que mueve el dispositivo. Imagen: Thinkstock

“Ergonomía: Estudio de datos biológicos
y tecnológicos aplicados a problemas
de mutua adaptación
entre el hombre y la máquina”

DRAE

“Use of a computer mouse
is not necessarily benign. Evidence is
accumulating that suggests that
computer mouse use is associated
with a number of upper extremity
musculoskeletal disorders”

Alan Hedge, Cornell University, 1999

La historia sobre la cual se asienta la reflexión de esta semana surge de una experiencia personal: la derivada de la larga convivencia diaria entre mi mano derecha y el “ratón” del ordenador que acoge en la palma y sus dedos, como instrumento que le permite el control del cursor que, como respuesta a sus desplazamientos, corretea por la pantalla, junto con la selección de funciones, presionándolo brevemente con la punta de los dedos índice y medio. Una convivencia necesaria, entre otras muchas tareas, para la escritura de este blog semanal, iniciada el 22 de Noviembre del 2005, que se ha convertido en dolorosa para la mano, desde hace unos meses.

Dolores, y otras molestias, atribuibles, por una parte, a la compresión del nervio mediano a nivel del canal, óseo y ligamentoso, situado en la cara palmar de la muñeca (síndrome del canal carpiano) y, por otra, al uso excesivo de la articulación entre la falange proximal y media del dedo índice, continuamente utilizado en el manejo del “ratón” (síndrome del dedo en resorte o en gatillo, conocido en inglés como “trigger finger”). El dedo en resorte es la consecuencia de una inflamación aséptica, inducida por los muy repetitivos movimientos de los tendones flexores de los dedos (tenosinovitis de los flexores), a lo largo de las poleas sinoviales por las que se deslizan, en las que, la inflamación crónica genera estrechamientos (estenosis) en las poleas y formación de nódulos en el tendón. La extensión total de los dedos, que exige la extensión de los flexores, queda momentáneamente bloqueada, hasta que, tras un ruido que ha sido comparado al de un resorte o un disparo, el atascado tendón flexor sobrepasa el obstáculo, y el dedo se estira.

Estas molestias se acentuaron, de manera rápida y alarmante, cuando el “ratón” del PC fue sustituido por el muy pequeño, y tecnológicamente avanzado “mouse” correspondiente a un ordenador iMac Apple. Molestias que están disminuyendo, afortunadamente, con el uso, en el nuevo y espléndido ordenador Apple , de otro “ratón” de más amplia superficie de contacto con la mano y con un diseño más acorde con la posición funcional de la mano y de la muñeca, lo más neutra posible. Esta contrariedad con el uso del mínimo “ratón”, cargado de moderna tecnología, ha sido dada a conocer en Internet por otros usuarios.

Los problemas derivados del difícil acomodo ergonómico entre la mano humana y el diseño del ratón del ordenador (·”computer´s mouse”), así denominado por su mínimo tamaño y por su viveza, hace tiempo que son conocidos. Ya en Enero del año 2000, ‘The New York Times’ se hacía eco de los inconvenientes ergonómicos de los “ratones” pequeños en un artículo titulado Is a Little Mouse Hurting You? Experts Say Try A Bigger One (¿Le está haciendo daño un ratón pequeño? Los expertos dicen que se procure uno mayor).

Los expertos a los que hacía referencia el NYTimes eran los componentes del equipo que en la Cornell University dirige el profesor de Ergonómica Alan Hedge. Para este grupo de investigadores ergonómicos, el deficiente diseño funcional del “ratón” y del puesto de trabajo ante el ordenador propiciaría el desarrollo del síndrome del canal carpiano, una relación causal que había sido puesta en duda por sendos estudios epidemiológicos realizados en la Clínica Mayo de Arizona y en Dinamarca.

En las personas que trabajan con el “ratón” más de 6 horas al día el riesgo de sufrir las consecuencias de estrés a nivel de la mano (síndrome del canal carpiano y síndrome del dedo índice con resorte) es más elevado. Las perseverantes investigaciones realizadas en la Cornell University han demostrado que en el diseño de un “ratón” de ordenador es muy importante evitar las causas posturales de este estrés, sobre todo cuando se convive con el “ratón” muchas horas al día. Estas causas serían – según Alan Edge- las siguientes:

  • La mano en extensión a nivel de la muñeca
  • La desviación de la muñeca
  • La abducción del brazo
  • La pronación total (la palma de la mano completamente hacia abajo).

El departamento de Ergonomía de la Cornell University ha resumido en 10 consejos el buen uso del “ratón” del ordenador para evitar problemas musculoesqueléticos en la mano, y en la totalidad del miembro superior:

  • Cómo empuñar el ratón: No lo estrangule (¡Ya está muerto!). Cójalo con suavidad para moverlo.
  • Mueva el ratón desde el codo: No lo desplace con movimientos de la muñeca y mantenga a ésta en posición neutra.
  • Proteja su muñeca: Evite que sea comprimida por su cara palmar.
  • Mantenga libre la circulación sanguínea de la mano: Evite toda presión sobre los vasos, arterias y venas, a nivel de la cara palmar de la muñeca.
  • No utilice un apoyo para su muñeca: La cara palmar del canal carpiano es blanda y este apoyo puede comprimir el nervio mediano.
  • Elimine obstáculos para la movilidad del ratón : Todo lo que impida el libre movimiento de antebrazo/mano y del “ratón” aumenta el riesgo de lesiones.
  • Forma del ratón: Lo más plano posible para reducir la extensión de la muñeca.
  • Utilización ambidextra del ratón: Es una posibilidad para descargar de trabajo a la mano derecha, en los diestros.
  • Y, por encima de todo, para quienes dedican muchas horas al día a trabajar con la ayuda del ordenador, por intermedio de su “ratón”, es muy importante mantener una buena postura corporal y, desde luego, tomarse de vez en cuando un respiro (“to take a break”) que permita a la mano descansar de su apretada convivencia con el tecnológico y exigente “ratón”.