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	<title>Blog de Cristóbal Pera</title>
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		<title>El cerebro, sus pensamientos sobre sexo, según su género, y un contador de resultados del golf</title>
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		<pubDate>Mon, 19 Dec 2011 08:30:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;If you believe men think about sex all day long, you’re wrong&#8221; Pamela Paul, The New York Times ¿Con qué frecuencia el pensamiento deriva hacia el sexo y rememora vivencias placenteras o, bien, elabora fantasías sexuales, cuando vaga a su aire, mientras el cuerpo humano en el que asienta, sea cual sea su género, camina [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3301" class="wp-caption alignright" style="width: 330px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/12/parejaok.jpg"><img class="size-full wp-image-3301" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/12/parejaok.jpg" alt="Pareja cenando" width="320" height="213" /></a><p class="wp-caption-text">Parece que los hombres piensan en los alimentos casi las mismas veces que en el sexo. Imagen: Thinkstock. </p></div>
<p><strong>&#8220;If you believe men think about sex<br />
all day long, you’re wrong&#8221;</strong></p>
<p>Pamela Paul, <em>The New York Times</em></p>
<p>¿Con qué frecuencia el <em>pensamiento</em> deriva hacia el <em>sexo </em>y rememora <em>vivencias</em> placenteras o, bien, elabora<em> fantasías</em> <em>sexuales</em>, cuando vaga a su aire, mientras el <em>cuerpo humano </em>en el que asienta, sea cual sea su <em>género</em>, camina para relajarse, o descansa en escenarios distintos -sentado plácidamente, en su casa, en la terraza de un bar de la ciudad o al borde del mar- sin estar concentrado en una tarea que absorba toda su atención?</p>
<p>¿Es cierto -como se viene diciendo, con muy débiles evidencias científicas- que el <em>cerebro masculino</em>, a lo largo del día, <em>piensa sobre el sexo</em> con muchísima mayor frecuencia que el <em>cerebro femenino</em>? Por lo menos, en la <em>web www.snopes.com</em>, dedicada a coleccionar “leyendas urbanas”, <strong>se califica como falsa aquella que sentencia que “los hombres piensan sobre el sexo cada 7 segundos”</strong> (<em>Men think about sex every seven seconds)</em>.</p>
<p>Esta es la cuestión que se ha planteado la profesora Terri Fisher, del departamento de Psicología de la<em> Ohio State University</em>, en <em>The </em><em>Journal of Sex Research</em>, en un artículo titulado “Sex on the Brain? An Examination of Frequency of Sexual Cognitions as a Function of Gender, Erotophilia, and Social Desirability” (<em>Sexo en el cerebro: Un examen de la frecuencia de pensamientos sobre el sexo como una función del género, la erotofilia y el grado de aceptación social)</em>. Una cuestión que cabe incluir en el ámbito de las investigaciones que se vienen realizando acerca de los <em>diferentes comportamientos sexuales de ambos géneros, el femenino y el masculino</em>, y de sus posibles fundamentos biológicos, un área de interés en la cual ha concentrado su labor la profesora Fisher.</p>
<p>Una revisión de las numerosas investigaciones dedicada a esta cuestión muestra que <strong>los hallazgos han sido inconsistentes, variando desde muy significativas diferencias en la frecuencia de pensamientos sobre sexo</strong> (“sexual cognitions”) entre el <em>género masculino y el género  femenino</em>, a diferencias irrelevantes e, incluso, ausentes. Es posible que, como señala Terri Fisher, <strong>estas diferencias hayan disminuido</strong>, en las investigaciones realizadas en los últimas décadas, debido a los cambios ocurridos en los comportamientos sociales de los dos géneros.</p>
<p>La novedad de la metodología utilizada en su investigación  por el departamento de Psicología de la <em>Ohio State University</em> ha sido doble:</p>
<ul>
<li>Por una parte, <strong>se ha introducido en la investigación un pequeño contador manual, de los utilizados en el golf</strong> para anotar los resultados de cada recorrido (<em>a</em> <em>golf tally counter)</em>, para contar, no golpes ni hoyos, si no el número de<em> pensamientos sobre el sexo</em> surgidos en un cerebro, durante una semana. De esta manera, el recuento del <em>score</em> cerebral –utilizando la terminología deportiva- no se hace, por los participantes de la encuesta, de manera retrospectiva, rellenando un cuestionario, sino en el mismo instante en el que les surge ese <em>pensamiento sexual</em>.</li>
<li>Por otra, se pretende que los participantes de ambos géneros, sigan el rastro y anoten cuando surjan, <strong>no solo los pensamientos sobre el <em>sexo</em>, sino sobre los alimentos (“food”) y el sueño<em> (</em>“sleep”)</strong>.</li>
</ul>
<p>En definitiva, el estudio de la frecuencia de <em>pensamientos sobre el sexo</em>, en ambos géneros, es novedoso en esta investigación –según sus autores– ya que se plantea como <em>prospectivo </em>y <em>objetivo</em>, y además se compara con otros pensamientos no sexuales, de cosas y acciones necesarias para vivir, como los <em>alimentos</em> y el <em>sueño</em>.</p>
<p lang="es-ES">
<p>Han participado en el estudio 283 estudiantes universitarios, con edades comprendidas entre 18 y 25 años (una media de 19 años) de los cuales 163 eran del <em>sexo femenino</em> y 120 del <em>masculino</em>. Estos participantes se distribuyeron, aleatoriamente, así: 59 fueron asignados para recoger, durante una semana, mediante el <em>contador manual de golf</em>, sus <em>pensamientos acerca </em>de <em>alimentos</em> (27 varones y 32 hembras), 61 asignados a recoger sus <em>pensamientos acerca del sueño</em> (21 varones y 49 hembras) y 163 asignados a marcar sus <em>pensamientos acerca del sexo</em> (72 varones y 91 hembras). La gran mayoría eran blancos y se identificaban como heterosexuales (96.1%).</p>
<p lang="es-ES">
<p>Estos fueron los resultados: <strong>Respecto a los pensamientos sobre el sexo, la media diaria del contaje de pensamientos en los hombres fue de 19 veces, mientras que en las mujeres llegó a las 10 veces</strong>. Si éstas son cifras medias, lo que es llamativo en los datos obtenidos, es la gran variabilidad en los hombres de los recuentos individuales de los <em>pensamientos sobre el sexo</em> (desde una sola vez a 388 veces en 24 horas), lo que hace muy difícil, según la profesora Fisher, generalizar los resultados.</p>
<p lang="es-ES">
<p>Los <em>hombres</em> <em>piensan sobre los alimentos</em> casi las mismas veces que <em>piensan sobre el sexo</em> (18 frente a 19 veces al día), mientras que <strong>en las mujeres predominan los pensamientos sobre alimentos frente a los pensamientos sobre el sexo</strong> (15 frente a 10 veces al día). Hombres y mujeres <em>piensan sobre el sueño</em> casi las mismas veces de media al día (11 y 8 veces, respectivamente).</p>
<p>Terri Fisher concluye que el <em>género,</em> sea<em> masculino o femenino</em>, no es el factor determinante más importante acerca de la preeminencia de los <em>pensamientos sobre el sexo</em> en los estudiantes que han participado en la investigación, sino la tendencia individual a la sexualidad (“erotofilia”) y la comodidad con la que se encuentra en estas situaciones que, para otros, pueden producir un cierto embarazo.</p>
<p>En definitiva, estos resultados apoyan la tesis de que <strong>los hombres piensan más en el sexo que las mujeres pero no con las llamativas diferencias admitidas popularmente</strong><em> y por algunos profesionales</em>. Es posible que parte de estas diferencias tengan su origen en los <em>estereotipos sociales de ambos géneros</em>, el femenino y el masculino, y en la  <em>aceptabilidad social</em> (“social desirability”) de estos estereotipos, lo que hace que las mujeres se resistan a reconocer que piensan muy menudo sobre el sexo, y rebajen las cifras, hasta que parezcan acordes con lo que se entiende socialmente como comportamiento de la <em>feminidad</em>, mientras que los hombres tiendan a incrementarlas, como muestra de una cumplida “leyenda urbana” acerca de la <em>masculinidad</em>.</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>La UE analiza la mala salud de su población masculina y la compara con la femenina</title>
		<link>http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/12/12/la-ue-analiza-la-mala-salud-de-su-poblacion-masculina-y-la-compara-con-la-femenina/</link>
		<comments>http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/12/12/la-ue-analiza-la-mala-salud-de-su-poblacion-masculina-y-la-compara-con-la-femenina/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Dec 2011 08:30:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://cristobal.blog.usecm.com/?p=3282</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;The social determinants of health-educational level, employment, income and social inclusión, would have the most effect on changing men´s health behaviour.&#8221; Editorial. British Medical Journal, 29 Nov. 2011 &#8220;In men, their health disadvantage is not necessarily written in the genes but can be remedied in part by targeted policies and actions.&#8221; The State of Men’s [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3289" class="wp-caption alignleft" style="width: 330px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/12/fotook.jpg"><img class="size-full wp-image-3289" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/12/fotook.jpg" alt="Hombre hablando con su médico" width="320" height="213" /></a><p class="wp-caption-text">El estilo de vida de los hombres suele ser menos saludable que el de las mujeres. Imagen: Thinkstock.</p></div>
<p><em>&#8220;The social determinants of health-educational<br />
level, employment, income and social<br />
inclusión, would have the most effect<br />
on changing men´s health behaviour.&#8221;</em></p>
<p><strong>Editorial. British Medical Journal,<br />
29 Nov. 2011</strong></p>
<p><em>&#8220;In men, their health disadvantage is not<br />
</em><em>necessarily written in the genes but<br />
can be remedied in part<br />
by targeted policies and actions.&#8221;</em></p>
<p><strong>The State of Men’s Health in Europe<br />
Report, 2011</strong></p>
<p>Cuando se analiza el <em>estado de salud</em> <em>de la población masculina de los países europeos </em>llaman la atención los siguientes datos estadísticos:</p>
<ol>
<li> La 	<strong>esperanza 	de vida</strong> media 	de los hombres es <strong>6.1 años más corta</strong> que la esperanza 	de vida en la mujer. 	También en los hombres, en comparación con las mujeres, son más 	elevadas las cifras de mortalidad para la mayoría de las posibles 	causas de muerte, en todas las edades.</li>
<li>En 	los <em>hombres</em>, 	<strong>la mayoría de las enfermedades 	crónicas que se asocian con una mortalidad 	prematura</strong> (enfermedad coronaria, ictus, diabetes y algunos cánceres) se 	relacionan con <em>estilos 	de vida</em> nada saludables y con <em>factores 	de riesgo</em> que podrían ser evitados.</li>
<li>Existen 	<strong>diferencias 	sustanciales en el estado 	de salud</strong> <em>entre 	los hombres</em>, y también <em>entre 	hombres y mujeres</em>. 	Los hombres pertenecientes a grupos socioeconómicos de bajo nivel 	suelen tener peor estado de salud y tasas de mortalidad más 	elevadas.</li>
<li>Los <strong> hombres 	jóvenes</strong> (entre 18 y 35 años) <strong>constituyen un </strong><strong>grupo 	de riesgo elevado</strong><em>, </em>en 	los que las muertes por suicidio y accidentes de tráfico son motivo 	de especial preocupación.</li>
</ol>
<p>Han sido estos alarmantes datos acerca del <em>estado de salud en la población masculina </em>los que han movido a la <em>Comisión Europea</em> a patrocinar la elaboración de un extenso <em>Informe</em> en el que se analiza la salud de los hombres y niños en los países que conforman la <em>Unión Europea</em> (<em><a href="http://ec.europa.eu/health/reports/european/programme/state_health/index_en.htm" target="_blank">The State of Men’s Health in Europe. Extended Report</a>)</em>, ya que, como reconoce El Libro Blanco “<a href="http://www.healthycities.org.cn/download/download68_en.html" target="_blank">Together for Health: A Strategic Approach for the EU 2008-2013</a>” , publicado por la Comisión Europea el año 2007, “una población sana es esencial para el crecimiento económico y para el bienestar general de Europa”.</p>
<p>El informe -dado a conocer <em>online </em>el pasado Septiembre- ha sido dirigido por el Profesor Alan White, del <a href="http://www.leedsmet.ac.uk/hss/research_centre_for_mens_health.htm" target="_blank"><em>Centre for Men’s Health</em></a>, en la Leeds Metropolitan University, y en su elaboración y redacción han participado representantes de los 27 estados miembros de la <em>Unión Europea</em>, más los cuatro estados de la <em>European Free Trade Association</em> (Noruega, Islandia, Suiza y Lichtenstein), y los tres estados candidatos a miembros de la Unión (Croacia, Turquía y la antigua Republica Yugoeslava de Macedonia). En total, <strong>se ha analizado el estado de salud de una población de 290 millones de hombres y niños</strong> (en el grupo dedicado a la revisión de los resultados ha participado el Dr. Alfonso Romero, de la Universidad de Girona). Sin embargo, aunque publicado <em>online</em> con el <em>copyright</em> de la <em>Unión Europea</em>, ésta hace constar que solo representa el punto de vista de sus autores, ya que no ha sido aprobado por la <em>Comisión</em>.</p>
<p>Los autores, a partir de la bien conocida <a href="http://www.who.int/suggestions/faq/es/" target="_blank">definición de salud de la OMS</a>, del año 1948, utilizan una definición más específica del sexo masculino y más pormenorizada, sugerida por el <a href="http://www.menshealthforum.org.uk/node/21706" target="_blank"><em>Men´s Health Forum</em></a> de Inglaterra que dice así:</p>
<p><em>&#8220;La salud masculina se deriva de una serie de factores -fisiológicos, psicológicos, sociales, culturales o ambientales- que tienen un impacto específico sobre niños y hombres y/o donde son necesarias determinadas intervenciones con el objetivo de mejorar en salud y en bienestar, tanto a nivel individual como colectivo&#8221;.</em></p>
<p>El <em>Informe</em> ha sido estructurado en dos partes:</p>
<ul>
<li>En la <em>Primera </em>se analiza la estructura de la población masculina y<strong> las implicaciones</strong> <strong>que sobre su salud tienen los </strong><strong>estilos de vida del género </strong><em>masculino</em>, el <em>nivel educativo y cultural alcanzado</em>, su <em>situación socioeconómica</em> y las <em>exigencias físicas y psicológicas de sus trabajos</em>, si los tiene. Unos <em>estilos de vida masculinos</em> que el Informe entiende que son, en gran parte, responsables de que la muerte de los hombres ocurra, por lo general, antes que la de las mujeres (“muerte prematura” masculina). También se analiza la accesibilidad de los hombres a los servicios de salud, así como el escaso uso que, por lo general, hacen de éstos los hombres, en comparación con las mujeres.</li>
<li>En la <em>Segunda parte</em> se presenta una <strong>visión global</strong>, a nivel europeo global y en los distintos países de la UE, <strong>del estado de salud de la población masculina y de su esperanza de vida</strong>, a partir del análisis de aquellas condiciones específicas con impacto sobre los hombres y su salud, así como de enfermedades concretas: enfermedad cardiovascular, cáncer, diabetes, obesidad, enfermedad respiratoria crónica, enfermedades mentales, enfermedades infecciosas, accidentes con lesiones traumáticas, y violencia, los diversos escenarios en los que ésta puede ocurrir.</li>
</ul>
<p>El <em>Informe</em> de la UE subraya, como conclusiones de sus análisis, los siguientes hallazgos claves:</p>
<ol>
<li> Aunque 	los hombres viven ahora más años que antes, la disminución del 	número de nacimientos tendrá como consecuencia que, en las 	próximas décadas, <strong>habrá en la UE una reducción llamativa del 	número de hombres en edad de 	trabajar</strong>, un hecho calificado 	por el <em>European</em> <em>Men´s Health Forum</em> como un <a href="http://www.emhf.org/index.cfm/item_id/773" target="_blank"><em>black hole </em></a>(un agujero negro) para el 	futuro de Europa.</li>
<li> <strong>Más 	del 50% de las “muertes prematuras” entre los hombres es 	evitable.</strong> Las causas de “muerte prematura” pueden ser:
<ul>
<li>Mayor riesgo 	para los hombres de desarrollar y morir de casi todos los cánceres 	que biológicamente deberían afectar por igual a hombres y mujeres.</li>
<li>Elevado número 	de “muertes prematuras” por enfermedad cardiovascular.</li>
<li>Mayor riesgo de 	sufrir enfermedades infecciosas graves.</li>
<li>Mayor 	vulnerabilidad a los accidentes traumáticos, sea en el lugar de 	trabajo o en los espacios para el ocio, así como un número más 	elevado de suicidios. Entre los hombres y mujeres en edad 	laboral la mortalidad masculina dobla a la femenina.</li>
</ul>
</li>
<li>Los hombres están<strong> menos dispuestos a someterse a exámenes médicos</strong> preventivos.</li>
<li>Aunque 	se ha observado en los hombres una disminución significativa de la 	morbilidad por enfermedad cardiovascular, esta enfermedad sigue 	siendo uno de los mayores riesgos para la salud y la principal causa 	de muerte en la población masculina mayor de 60 años.</li>
<li>El 	<strong>cáncer de próstata</strong> es el cáncer más diagnosticado en Europa.</li>
<li>El 	cáncer de testículo, a pesar de su tratamiento efectivo, sigue 	siendo la primera causa de muerte en los hombres entre 20-35 años.</li>
<li>La <strong> depresión</strong>, y otros trastornos mentales, son poco diagnosticados en 	los hombres, ya que se resisten a pedir ayuda médica.</li>
</ol>
<p>Los resultados del informe confirman, según sus autores, que el <em>estilo de vida de la masculinidad</em>, en general menos saludable que el <em>estilo de vida de la feminidad</em>, es determinante en las claras diferencias en el estado de salud entre los dos géneros, y en las “muertes prematuras”. Un <em>estilo de vida de la masculinidad</em>, “tradicional” o “dominante”, caracterizado por la mayor dureza física en sus comportamientos, la asunción de más riesgos, en el trabajo y en el ocio, así como por el excesivo consumo de alcohol y el hábito de fumar, en combinación con dietas no saludables y una fuerte tendencia al sedentarismo.</p>
<p>Estos hallazgos ponen de manifiesto, según el Informe, que <strong>las diferencias en el estado de salud entre hombres y mujeres no solo son consecuencias de las diferencias biológicas entre ambos sexos, sino del </strong><strong>estilo de vida, muy poco saludable, predominante en el género masculino,</strong><em> </em>cuando se compara con el del <em>género femenino</em>. Por otra parte, las <em>diferencias del estado de salud entre hombres</em> que viven en distintos países, o regiones o áreas del mismo país, dentro de la UE, dependen, en gran parte, de la injusta desigualdad educativa, económica y social, acentuada por el creciente desempleo, así como del nocivo impacto ambiental en el que malviven muchos hombres y niños.</p>
<div style="width: 1px;height: 1px;overflow: hidden"><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } --></p>
<ol>
<li>
<p style="margin-bottom: 0cm"><span style="font-family: Century,serif">Los 	hombres están menos dispuestos a someterse a exámenes médicos 	preventivos.</span></p>
</li>
</ol>
</div>
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		</item>
		<item>
		<title>La mujer busca equidad de género en la medicina, como “sujeto” y como “objeto”</title>
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		<pubDate>Mon, 05 Dec 2011 08:30:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;For most of history, Anonymous was a woman&#8221;. Virginia Woolf &#8220;What women can do for medicine is one thing, What medicine can do for women is also important&#8221;. Editorial. &#8220;The Lancet&#8221; Un breve editorial de la revista The Lancet bajo un título muy conciso “Taking sex into account in medicine” (Hay que tener en cuenta [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3277" class="wp-caption alignright" style="width: 330px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/12/mujerlaboratoriok.jpg"><img class="size-full wp-image-3277" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/12/mujerlaboratoriok.jpg" alt="Científica" width="320" height="213" /></a><p class="wp-caption-text">Es urgente anular los privilegios del género masculino en medicina, tanto en lo referente al ejercicio de la profesión como en el objeto de tratamiento. Imagen: Thinkstock.</p></div>
<p><em>&#8220;For most of history,<br />
Anonymous was a woman&#8221;.</em></p>
<p><strong>Virginia Woolf</strong></p>
<p><em>&#8220;What women can do for medicine<br />
is one thing,<br />
What medicine can do for women<br />
is also important&#8221;.</em></p>
<p><strong>Editorial. &#8220;The Lancet&#8221;</strong></p>
<p>Un breve editorial de la revista <a href="http://www.sciencedirect.com/science/journal/01406736" target="_blank"><em>The Lancet</em></a> bajo un título muy conciso “<em>Taking sex into account in medicine</em>” (<em>Hay que tener en cuenta el sexo en medicina</em>) plantea en media página todos los problemas que el <strong>dominio histórico de los discursos ideológicos del sexo masculino sobre los del sexo femenino</strong> han provocado, y siguen provocando, en concreto en la medicina, incluso en nuestro tiempo en los países más avanzados. No olvidemos que en la Grecia clásica, incluso para Platón y Aristóteles, la mujer era una versión inferior del hombre, que sería el poseedor del sexo perfecto <em>(De los sexos y géneros del cuerpo</em> en Pera, Cristóbal, <em>Pensar desde el cuerpo. Ensayo sobre la corporeidad humana</em>. Ed. Triacastela, 2006).</p>
<p>A lo largo de la historia, todos los sucesivos discursos sobre la diferencia sexual han condicionado, en la inmensa mayoría de los contextos culturales y sociales, el privilegio de las representaciones de la <em>masculinidad</em> sobre las de la <em>feminidad.</em> En la década de los años 70 del siglo XX, junto con la revisión feminista de la historia, se instaura el concepto cultural de <em>género</em> –masculino/femenino– entendido como una construcción social de la <em>masculinidad</em> y de la <em>feminidad</em>, como <em>modos de representación</em> diferenciada de los dos sexos ante los demás cuerpos.</p>
<p>Todo esto viene a cuento porque en el breve editorial que comentamos hoy, a pesar de que en su título se utiliza la palabra <em>sexo</em> (“<em>Taking sex into account in medicine</em>”) enseguida aparece en sus primeras líneas la palabra <em>género</em>, cuando se hace referencia al hecho de que,<strong> a pesar de que en la Europa actual la mayoría de los alumnos de las facultades de Medicina y Ciencias son mujeres, pocas alcanzan posiciones universitarias elevadas</strong>, ya que casi todas son ocupadas por hombres. Así ocurre cuando en el texto del editorial se apoya esta conclusión con datos presentados en el primer <a href="http://www.gender-summit.eu/" target="_blank"><em>European Gender Summit</em></a><em><span style="text-decoration: underline">.</span></em><em> Quality Research and Innovation Through Equality </em>(Cumbre Europea del Género, Calidad de la investigación e innovación mediante la igualdad) celebrado en Bruselas los días 8 y 9 del pasado noviembre, una cumbre en la que el <em>género</em> considerado como menospreciado ha sido, evidentemente, el femenino, en comparación con el masculino.</p>
<p>Maire Geoghegan Quinn, <em>comisaria europea para investigación, innovación y ciencia</em>, en las palabras de bienvenida a los asistentes a la cumbre, afirmó que “no hay duda que <strong>con solo dejar pasar el tiempo no se conseguirá resolver la escasa representación de las mujeres en el liderazgo</strong> de la investigación científica”.</p>
<p>El carácter reivindicativo de la cumbre de Bruselas se pone de manifiesto con solo reproducir los títulos, bastantes explícitos, de las diferentes sesiones de trabajo, con sus correspondientes subtítulos:<strong> </strong></p>
<p>1.<strong> </strong>LIDERAZGO CIENTÍFICO: <em>Evaluación equitativa del talento de mujeres y hombres.</em><em><strong> </strong></em></p>
<p>2. CAPITAL HUMANO: <em>Compartir deberes y estatus en las instituciones</em>.</p>
<p>3. PRODUCCIÓN DE CONOCIMIENTO: <em>Normas de investigación e integridad</em>.</p>
<p>4. INVESTIGACIÓN &amp; DESARROLLO SEGÚN EL GÉNERO: <em>Oportunidades para la innovación</em>.</p>
<p>5. LA FUERZA DE LA COLABORACION: <em>Se trabaja mejor como equipo</em>.</p>
<p>6. VENTAJA INTELECTUAL: <em>La inteligencia colectiva y la sensibilidad social a la investigación</em>.</p>
<p>La segunda parte del editorial de <em>The Lancet</em> ya no se refiere a <em>lo que las mujeres pueden hacer por la medicina</em>, como “sujetos” en posiciones de elevada responsabilidad y liderazgo, sino a <strong>las diferentes respuestas que las mujeres, como “objetos” del <em>género femenino</em> dan, a los mismos tratamientos y a los mismos contextos experimentales</strong>, en comparación con las respuestas de los hombres. Por ejemplo, <a href="http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0140673611610350" target="_blank">en las mujeres fumadoras el riesgo de desarrollar una enfermedad coronaria es un 25% mayor</a> que el de los hombres fumadores, y tienen el doble de riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón que los hombres fumadores. También, en términos generales, <strong>en muchas enfermedades las mujeres sufren más efectos colaterales, no deseables, a causa del tratamiento utilizado</strong>, que los hombres. Esto quiere decir, en la práctica, que ser varón o hembra puede resultar más importante para la salud, la enfermedad y la respuesta al tratamiento, de lo que hasta ahora se sospechaba. En consecuencia, <em>The Lancet</em> termina su editorial recomendando a los investigadores incluir más mujeres en los ensayos clínicos, en todas sus fases, y <em>analizar los datos por sexo</em>, no solo cuando parece científicamente apropiado, sino por sistema.</p>
<p>En definitiva, tal como se declara en una de las sesiones del <em>European Gender Summit</em>, mientras que el <em>sexo</em> es un fenómeno biológico, el <em>género </em>es una construcción cultural con un importante papel social, por lo que, a la altura de nuestro tiempo <a href="http://genderedinnovations.stanford.edu/what-is-gendered-innovations.html" target="_blank">es urgente anular los privilegios, más o menos ostensibles según las culturas, pero todavía existentes, de la masculinidad como género</a> en el ámbito de la medicina sobre el <em>género femenino</em>, no solo cuando la ejercen como profesión, como “sujetos”, sino también cuando son “objetos” de sus tratamientos. Y estos privilegios, según las conclusiones de la Cumbre Europea del Género, celebrada en Bruselas, aún persisten.</p>
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		<title>El Gobierno británico evaluará su gestión con medidas del &#8216;bienestar ciudadano&#8217; combinadas con el PIB</title>
		<link>http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/11/28/el-gobierno-britanico-evaluara-su-gestion-con-medidas-del-bienestar-ciudadano-combinadas-con-el-pib/</link>
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		<pubDate>Mon, 28 Nov 2011 08:30:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[“The world of the happy man is a different one from that of the unhappy man” L. Wittgenstein. Tractatus logico-philosophicus Routledge Classics, 2007 &#8220;Gross National Product measures everything, except that which makes life worthwhile&#8221; Robert F. Kennedy La palabra bienestar evoca enseguida a la palabra salud, ya que es repetida nada menos que tres veces [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3267" class="wp-caption alignleft" style="width: 330px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/11/mujerleyendok.jpg"><img class="size-full wp-image-3267" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/11/mujerleyendok.jpg" alt="Mujer leyendo" width="320" height="213" /></a><p class="wp-caption-text">Continuar aprendiendo es una de las claves del bienestar según el Gobierno británico. Imagen: Thinkstock.</p></div>
<p><strong>“The world of the happy man<br />
is a different one<br />
from that of the unhappy man”</strong></p>
<p>L. Wittgenstein. <em>Tractatus logico-philosophicus</em><br />
Routledge Classics, 2007</p>
<p><strong>&#8220;Gross National Product<br />
measures everything,<br />
except that which makes life worthwhile&#8221;</strong></p>
<p>Robert F. Kennedy</p>
<p><strong>La palabra bienestar evoca enseguida a la palabra salud,</strong> ya que es repetida nada menos que tres veces en la muy breve definición que de la segunda diera la OMS en el año 1948: “la <em>salud</em> es un estado de completo <em>bienestar físico, mental y social</em>, y no simplemente la ausencia de enfermedad”. Una definición <em>positiva</em>, en cuanto que el <em>estado de salud</em> se definía por sí mismo y no, de manera <em>negativa</em>, por la <em>ausencia de enfermedad</em>, que fue la que abrió el camino al lento desarrollo de una <a href="http://www.noscuidamos.com/acerca-de/cultura-de-la-salud">cultura de la salud</a>, frente a la predominante y costosa <em>cultura de la enfermedad</em>.</p>
<p>Una definición de la salud <em>pensada desde el propio cuerpo</em>, en la que la sensación de “estar bien” (“well being”), de <em>bienestar</em>, se contraponía a la sensación de “estar mal”, de <em>malestar</em>. La coloquial expresión ¿qué tal te encuentras? se mueve en este territorio del “cómo encontrarse” a sí mismo.</p>
<p>Aunque la palabra <em>bienestar</em>, entendida como la sensación de “estar bien” –que cuando es sustituida por una sensación de <em>malestar</em> suele provocar el inicio de la <em>relación paciente/médico</em> hasta llegar, en ocasiones, a la eclosión de la <em>enfermedad</em>– es la que domina en el campo de la <a href="http://www.noscuidamos.com/acerca-de/cultura-de-la-salud"><em>cultura de la salud</em></a>, también es evidente que en los tiempos modernos ha entrado con fuerza, al menos en los discursos, en el campo de aquella política en la que los objetivos sociales son preeminentes, hasta definir una estructura estatal como “estado del bienestar”. Esta <strong>alta valoración política del bienestar</strong> de los ciudadanos, que excede del ámbito estricto de los sistemas de asistencia sanitaria o sistemas de salud, se pone de manifiesto en la decisión del gobierno de coalición del Reino Unido de introducir, en la evaluación de su gestión pública, <em>medidas que valoren el bienestar</em> (“well being”) de sus ciudadanos, junto con los datos del <em>Producto Interior Bruto</em> (PIB), que expresan los resultados económicos.</p>
<p>Una decisión gubernamental que Sarah Atkinson, directora asociada del <em>Centre for Medical Humanities</em>, en la Durham University, comenta en un artículo del <a href="http://www.bmj.com/content/343/7832" target="_blank"><em>British Medical Journal</em></a>, titulado “<a href="http://www.bmj.com/content/343/bmj.d7323" target="_blank"><em>Moves to measure wellbeing must support a social model of health</em></a>” (Los intentos de medir el bienestar deben apoyar un modelo social de salud) mientras que Adam Oliver, de la <em>London School of Economics and Political Science, </em>en el mismo número del BMJ, y en un breve artículo titulado “What price happiness?&#8221; (¿Cuál es el precio de la felicidad?) aprovecha la lectura del reciente libro de Nick Powdthavee “The Happiness Equation”, para hacer una crítica de lo que llama la “economía de la felicidad”: un libro, según Oliver, en la línea de los que recientemente difunden el mensaje de que <strong>la felicidad es un “bien” para el público en general</strong>, razón de más para que los políticos hagan todo lo posible para maximizarla.</p>
<p>En esta línea de pensamiento y acción, la <a href="http://www.neweconomics.org/programmes/well-being" target="_blank"><em>New Economics Foundation (NEF)</em></a>, en colaboración con el Gobierno británico, ha puesto en marcha el programa “<a href="http://www.nationalaccountsofwellbeing.org/learn/measuring/" target="_blank">Measuring National Well-being</a>”, cuyo objetivo es, precisamente, <strong>medir el “bienestar nacional”</strong>, ya que considera que ese <em>bienestar</em> (“well-being”)  es uno de los más importantes aspectos de nuestras vidas, como individuos y como sociedad. El NEF llama la atención sobre el hecho de que “a pesar de que en los últimos 35 años la prosperidad económica del Reino Unido no ha tenido precedentes, no nos sentimos mejor ni como individuos ni como comunidades&#8221;.</p>
<p>Más allá del debate académico sobre la definición del <em>bienestar</em>, la NEF lo entiende como un <strong>proceso dinámico, con múltiples dimensiones, lleno de matices sociales y personales, que transmite a los ciudadanos la sensación de que sus vidas marchan bien,</strong> a través de la interacción con sus circunstancias, sus actividades y sus recursos psicológicos (“mental capital”) . Unos <em>niveles elevados de bienestar </em>en una sociedad significan que los ciudadanos poseen una mayor capacidad de respuesta a las circunstancias difíciles e imprevistas, así como para innovar y para trabajar asociados con otros miembros de la comunidad en la que viven.</p>
<p>En el Informe de la NEF titulado <a href="http://www.nationalaccountsofwellbeing.org/learn/download-report.html" target="_blank"><em>National Accounts of Well-being</em></a> se hace una propuesta radical: los gobiernos nacionales deben medir directamente el “bienestar subjetivo”<strong> </strong>y los resultados de estas evaluaciones periódicas dados a conocer a la ciudadanía en el <a href="http://data.gov.uk/dataset/general_household_survey" target="_blank"><em>National Household Survey</em></a>. De este modo, la NEF estima que <strong>el problema del bienestar se trasladaría desde el campo de la filosofía al de las ciencias,</strong> lo que haría posible investigar acerca de cuales son los factores que conforman el <em>bienestar humano </em>e influyen en su valoración, positiva o negativamente. Un <em>bienestar </em>que, al tratarse de una <em>construcción cultural y social</em>, ofrece muchas y cambiantes versiones en nuestro mundo, según sea el marco étnico, histórico, ideológico y político en el que se encuadra.</p>
<p>¿Qué se entiende por “estar bien”, por <em>bienestar</em>, en la propuesta británica? El <em>Libro blanco</em> sobre la salud pública del gobierno de coalición (&#8220;The Coalition Government´s Public Health White Paper&#8221;) define el <em>bienestar</em> (wellbeing) como “a positive physical, social and mental state” . Una definición muy simple, totalmente superponible a la definición de la salud que redactara, en su día, la OMS. La conclusión práctica del <em>Libro blanco </em>británico es sencilla: “<strong>son factores físicos, sociales, ambientales y psicológicos los que influyen en el bienestar</strong>”.</p>
<p>A partir del equilibrio o desequilibrio final entre las influencias, negativas y positivas, de los antedichos factores y, en definitiva, de las experiencias vitales de cada persona, sería construida, en un proceso continuo, con resultados cambiantes, y en gran parte efímeros, la sensación consciente del <em>bienestar</em> o <em>malestar</em> personal, de la visión de nosotros mismos, en el contexto del mundo en el que se vive o malvive. Una sensación, placentera o desesperanzada, elaborada en el propio espacio biológico corporal, mediante la integración del triple <em>bienestar físico, mental y social</em>, ya incluido en la definición de la <em>salud</em>.</p>
<p><strong>Conseguir que entre los factores que influyen en nuestro bienestar predominen los factores positivos</strong> es lo que ha intentado la recomendación de la NEF y el Gobierno británico titulada <em><a href="http://www.neweconomics.org/publications/five-ways-to-wellbeing" target="_blank">Five Ways to Wellbeing</a></em>. He aquí las 5 caminos a seguir:</p>
<ol>
<li> <strong>Conectar</strong> [<em>Connect</em>] 	con las personas de nuestro entorno (familia, amigos, colegas y 	vecinos). En casa, en el trabajo, en la escuela y en nuestra 	comunidad local.</li>
<li><strong>Ser 	activo</strong> [<em>Be 	active</em>]. Salga a caminar o correr de manera regular. Practique algún 	deporte apropiado a su edad y condición física. Sea consciente de 	que la actividad física es básica para su salud y su bienestar.</li>
<li><strong>Esté 	al tanto de las cosas que suceden</strong> [<em>Take 	notice</em>…]. Cultive la curiosidad. Disfrute apreciando la belleza de las 	personas y las cosas de este mundo. Esté atento a lo inusual, a lo 	provocativo en el arte.</li>
<li><strong>Continúe 	aprendiendo </strong>[<em>Keep 	learning</em>]. 	Dedique su interés a lo nuevo y redescubra lo antiguo. Acepte 	nuevas responsabilidades en su trabajo. Aprenda y cultive nuevas 	habilidades.</li>
<li><strong>Sea 	generoso </strong>[Give…]. 	Obsequie con algo agradable a un amigo o a un extraño. Dé las 	gracias. Sonría. Véase a sí mismo y a su felicidad como ligado a 	una amplia comunidad.</li>
</ol>
<p>Es evidente que estas recomendaciones solo serán aplicables por aquellas personas que, de antemano, dispongan y tengan a acceso a los recursos materiales mínimos que permitan una vida digna de un ser humano.</p>
<p>Es el momento de regresar, en esta reflexión, desde las “ciencias del bienestar” a las “palabras filosóficas”. Como escribiera Emilio Lledó en su espléndido ensayo <a href="http://www.cuatroediciones.com/ficha.php?idficha=21" target="_blank"><em>Elogio de la infelicidad</em></a>, “en el curso de la experiencia literaria de los griegos, quedó el testimonio que probaba la estructura corporal e indigente de la existencia… El &#8216;bienestar&#8217; se debía a la ausencia de la angustia y de preocupación por el &#8216;bientener&#8217;”.</p>
<p>Más tarde, cuando las palabras comenzaron a descubrir un universo más abstracto, más ideal que la escueta referencia a las cosas, fue naciendo un sentimiento parecido al “bienestar” , pero que ya no surgía de la seguridad que daban las cosas que se poseían, sino que era un <strong>sentimiento de paz interior, de equilibrio y de sosiego</strong> que se conformaba con poco, un “bienser”, e incluso, en contadas y efímeras ocasiones, una <em>felicidad</em>. Un sentimiento, que -como señala Lledó en su admirable texto- “<a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2006/01/16/elogio-de-la-infelicidad/">es continuamente amenazado por la consciencia de la miseria, la violencia, la crueldad creciente</a> que, desde los griegos, ha experimentado la humanidad”.</p>
<p lang="es-ES">
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		<title>El &#8216;British Medical Journal&#8217; se preocupa por el futuro de la naturaleza humana</title>
		<link>http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/11/21/el-british-medical-journal-se-preocupa-por-el-futuro-de-la-naturaleza-humana/</link>
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		<pubDate>Mon, 21 Nov 2011 08:30:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Naturaleza: Conjunto, orden y disposición de todo lo que compone el universo&#8221;. DRAE &#8220;What does it mean to be human? To have the capacity to ask the question, perhaps&#8221;. Julian Baggini, FINANCIAL TIMES, October, 21, 2011 El British Medical Journal, en su número del 12 de Noviembre, nos sorprende agradablemente, en su nueva sección Review [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3243" class="wp-caption alignright" style="width: 330px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/11/Elpensadorok.jpg"><img class="size-full wp-image-3243" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/11/Elpensadorok.jpg" alt="El pensador" width="320" height="213" /></a><p class="wp-caption-text">&quot;El pensador&quot;, obra de Rodin. Imagen: Thinkstock</p></div>
<p><strong>&#8220;Naturaleza: Conjunto, orden y disposición<br />
de todo lo que compone el universo&#8221;.</strong></p>
<p>DRAE</p>
<p><strong>&#8220;What does it mean to be human?<br />
To have the capacity<br />
to ask the question, perhaps&#8221;.</strong></p>
<p>Julian Baggini, FINANCIAL TIMES,<br />
October, 21, 2011</p>
<p>El <em>British Medical Journal</em>, en su <a href="http://www.bmj.com/content/343/7831" target="_blank">número del 12 de Noviembre</a>, nos sorprende agradablemente, en su nueva sección <em>Review of the week</em>, con un texto titulado <em>&#8220;Human nature</em>&#8220;, firmado por Julian Sheather, consultor en problemas éticos de la <a href="http://www.bma.org.uk/" target="_blank"><em>British Medical Association</em></a>.</p>
<p>Dos libros recientes sobre la <strong>naturaleza humana</strong><em> </em>han sido los que han propiciado estas reflexiones. El primero y principal es el titulado <em>&#8220;<a href="http://www.amazon.es/Humanity-2-0-Means-Present-Future/dp/0230233430" target="_blank">Humanity 2.0: </a></em><a href="http://www.amazon.es/Humanity-2-0-Means-Present-Future/dp/0230233430" target="_blank"><em>What it Means to the Human, Past, Present and Future</em></a>&#8220;, del norteamericano Steve Fuller, que ocupa la cátedra de <em>Epistemología social</em> de la Universidad de Warwick, en el Reino Unido y ha sido fundador de la revista <em><a href="http://www.tandf.co.uk/journals/titles/02691728.asp" target="_blank">Social Epistemology. A Journal of Knowledge, Culture and Policy</a></em>. El segundo, &#8220;<em><a href="http://www.amazon.co.uk/Ideal-Nature-Debates-Biotechnology-Environment/dp/0801898889" target="_blank">The ideal of nature</a>&#8220;</em>, una colección de doce ensayos sobre la <em>naturaleza</em>, escritos por diferentes autores, editada por Gregory E. Kachnick, de la <a href="http://www.jhu.edu/" target="_blank">Johns Hopkins University</a>.</p>
<p>Steve Fuller, el autor de <strong>&#8220;Humanity</strong><em><strong> </strong></em><strong>2.0</strong>&#8220;, –un <em>evangelista de las tecnologías</em>,<em> </em>como lo califica Julian Sheather– ante los avances de las ciencias neurológicas, de la psicología evolutiva y de la revolución tecnológica a todos los niveles, aplicada dentro del propio espacio corporal (desde los genes a los grandes órganos) así como en la <em>interfase </em>con los otros cuerpos, con una instantánea interconexión e interactividad, <em>defiende la <a href="http://sociologyatwarwick.wordpress.com/tag/humanity-2-0/" target="_blank">posibilidad de un cambio profundo de la condición humana, de su </a></em><a href="http://sociologyatwarwick.wordpress.com/tag/humanity-2-0/" target="_blank"><em>humanidad</em></a>. Un cambio que conduciría a que su condición “natural” iría disminuyendo progresivamente su presencia en el espacio biológico en el que asienta en el mundo, siendo sustituida por una condición “innatural”.</p>
<p>Una<strong> </strong><em>condición natural</em> porque pertenece a la <em>naturaleza,</em> de la cual emergió distinta, desde los otros seres vivos que le precedieron en el largo y tortuoso camino de la evolución, en el momento en que comenzó a decir <em>palabras</em>, para enhebrar con ellas el <em>pensamiento, </em>pasar voluntariamente a la<em> acción manual e instrumental </em>y sorprenderse con la <em>conciencia de su propio yo</em> y la <em>posibilidad de hacerse preguntas</em>.</p>
<p>Para Steve Fuller, la <em>evolución del ser humano</em> podría proseguir, <em>mejorándolo</em> sin limites (“human enhancement”, como <em>perfeccionamiento humano</em>) mediante la <strong>aplicación de las nuevas tecnologías en el propio cuerpo</strong>, sustituyendo sus partes deterioradas con <em>prótesis</em> de todo tipo y condición, creando una supuesta “vida artificial” a nivel celular, mediante la llamada <em>biología sintética</em> o bien modificando su carga genética. Al fin y al cabo, <a href="http://www.nature.com/embor/journal/v9/n1s/full/embor2008105.html" target="_blank">como ha escrito Sarah Chan</a>, del <em>Institute of Science, Ethics and Innovation</em> en la Universidad de Manchester, que apoya la tesis de Fuller, aunque con más moderación:“la historia de la especie humana es la de una secuencia de descubrimientos –mayores y menores– que nos han permitido progresar y dirigir, hasta cierto punto, el curso de nuestra evolución”.</p>
<p><strong>¿Significaría este nuevo paso en la evolución, más tecnológico que biológico, esta “extensión tecnológica de su condición humana”, la aparición de una nueva versión mejorada del <em>Homo sapiens</em> y, en su conjunto, de una <em>Humanidad</em><em> </em>2.0</strong> en la que casi toda su condición “natural” habría sido sustituida por “cosas innaturales”, hasta convertirse en una monstruosa colectividad de seres “transhumanos&#8221;? Para Steve Fuller, “aunque la tecnología puede abocarnos al borde del desastre, también podría redimirnos”. Desde este extremado punto de vista, “lo que necesitamos es controlar aún más a la naturaleza, no menos”, una propuesta que implicaría “sobrepasar a la naturaleza humana y rediseñarnos, no solo desde el punto de vista físico sino moral”, para terminar su discurso con una pregunta delirante y retórica: <em>Why not use biotechnology to pluck out the roots of evil from our brains?</em> [¿Por qué no utilizar la biotecnología para extraer las raíces del mal de nuestros cerebros?].</p>
<p>Contra lo que pudiera parecer a primera vista, no es asunto baladí, desde el punto de la vista de la <em>cultura de la salud</em>, plantearse como ha hecho el BMJ, el problema de la <em>naturaleza humana</em>. Así lo hace constar Julian Sheather en su análisis cuando afirma textualmente que <em>the meaning and significance of “nature” and “natural,” though not often directly invoked, are never that far from medicine</em>” (el significado y la trascendencia de “naturaleza” y “natural” , aunque no hayan sido directamente invocados con frecuencia, nunca han estado alejados de la medicina) .”Nuestra naturaleza –prosigue Sheather– nos hace horriblemente vulnerables al sufrimiento y a la enfermedad y nos obliga a gastar enormes recursos para mitigar nuestro dolor y, francamente, ¿hay algo más natural que esto?&#8221;.</p>
<p>Porque es evidente que la práctica de la Medicina exige la presencia de un <em>cuerpo humano</em> – el paciente– que sea <em>objeto</em>, para el médico que le asiste, de sus intentos diagnósticos y terapéuticos pata lograr su curación o, al menos, su alivio. Un <em>cuerpo</em> <em>humano</em> que es <em>un objeto natural vivo</em> sobre el que la <em>cultura</em> –<em>que en él mismo se ha generado a lo largo del tiempo</em>– actúa sobre él, cultivándolo y modificándolo, transformándolo en una determinada <em>construcción cultural</em>.</p>
<p><strong>Por mucho que avancen las &#8220;interfaces&#8221; virtuales, el encuentro personal entre el paciente y el médico es crucial</strong>: desde las primeras “miradas” que se cruzan entre ambos, y a partir de las “palabras” que intercambian, convertidas en “historias clínicas”, la <em>actividad médica</em> es, sin duda alguna, un <em>asunto humano</em>, en el que se encuentran implicados dos cuerpos con su <em>condición humana</em>, esa <em>nueva naturaleza</em> sobrevenida y extraña, que nos distingue de la simple <em>condición animal</em>. Una <em>condición humana</em>, que es también ineludiblemente “natural”, derivada del hecho de haber desarrollado, evolutivamente, <em>palabras </em>y, mediante éstas, un <em>pensamiento</em> que se despliega, inquisitivo y creativo, tanto hacia dentro del propio <em>cuerpo humano</em>, aunque se haya convertido en parte tecnológicamente en <a href="http://roboticajoven.mendoza.edu.ar/protes_1.htm" target="_blank"><em>cuerpo-artefacto</em></a>, escudriñando su interioridad, y la <em>conciencia de su mismidad</em>, como hacia fuera, hacia los “hechos”, hacia el “estado de cosas” del mundo en que vivimos. Una <a href="http://www.casadellibro.com/libro-pensar-desde-el-cuerpo-ensayo-sobre-la-corporeidad-humana/9788495840240/1066916" target="_blank"><em>condición humana</em></a> que es, sobre todo, consciente de la <em>vulnerabilidad</em>, el <em>deterioro </em>y la <em>caducidad</em> de su <em>naturaleza.</em></p>
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		<title>La Declaración Mundial del Cáncer para 2020 reclama su inclusión en &#8216;The Millennium Development Goals&#8217;</title>
		<link>http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/11/14/la-declaracion-mundial-del-cancer-para-2020-reclama-su-inclusion-en-the-millennium-development-goals/</link>
		<comments>http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/11/14/la-declaracion-mundial-del-cancer-para-2020-reclama-su-inclusion-en-the-millennium-development-goals/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Nov 2011 09:38:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://cristobal.blog.usecm.com/?p=3225</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;Inclusion of cancer-related targets in the Millenium Development Goals should be agreed before these goals are review in 2013&#8243;. UICC, Noviembre de 2011 The Union for International Cancer Control (UICC), con sede en Ginebra, es una organización no-gubernamental dedicada, de manera exclusiva, al control global del cáncer, que agrupa a unas 300 organizaciones en más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3229" class="wp-caption alignleft" style="width: 328px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/11/uiccok.jpg"><img class="size-full wp-image-3229" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/11/uiccok.jpg" alt="UICC" width="318" height="250" /></a><p class="wp-caption-text">Logotipo de la &quot;Union for International Cancer Control&quot; (UICC).</p></div>
<p><strong>&#8220;Inclusion of cancer-related targets in the<br />
Millenium Development Goals should be agreed<br />
before these goals are review in 2013&#8243;</strong>.</p>
<p>UICC, Noviembre de 2011</p>
<p><em>The <a href="http://www.uicc.org/" target="_blank">Union for International Cancer Control (UICC)</a></em>, con sede en Ginebra, es una <em>organización no-gubernamental</em> dedicada, de manera exclusiva, al control global del cáncer, que agrupa a unas 300 organizaciones en más de 100 países. En Mayo del año 2001, las Naciones Unidas votaron por unanimidad <strong>celebrar en Septiembre del 2011 una reunión, al más alto nivel, sobre la prevención y el control global de las enfermedades no infecciosas</strong> (<em>non-comunicable diseases</em>), entre las que ocupa el primer lugar el <em>cáncer</em>, seguido de enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias crónicas y enfermedades mentales, cuyos <a href="http://www.un.org/News/Press/docs/2011/ga11138.doc.htm" target="_blank">resultados ya han sido publicados</a>.</p>
<p>Desde que en el año 2001 las Naciones Unidas anunciaran este reunión, la UICC ha venido trabajando intensamente en la r<strong>edacción de una Declaración Mundial del Cáncer para el 2020.</strong> Porque no hay que olvidar que el<em> cáncer es la causa dominante de la morbididad y la mortalidad en este mundo</em> –cada año afecta a unos 12 millones de nuevos pacientes y es la causa de más de 7,4 millones de muertes anuales– así como un <em>componente progresivamente creciente del gasto total en los sistemas de salud.</em></p>
<p>La UICC presenta a su <a href="http://www.uicc.org/declaration/world-cancer-declaration" target="_blank"><em>Declaración Mundial del Cáncer para</em> <em>el </em>2020</a> como una “herramienta de ayuda” a los defensores de la lucha contra el cáncer, y cuyo objetivo es <em>“</em><em>llamar la atención a los responsables de la política de la salud acerca del incremento del cáncer a nivel global</em>, y sobre la necesidad de que la sociedad, en todos los continentes, se comprometa en la eliminación del cáncer, una amenaza para las futuras generaciones”. Porque el <em>cáncer </em>es, sin duda,<em> </em>a estas alturas<em> </em>–<a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/10/10/en-plena-%E2%80%9Ccultura-del-exceso%E2%80%9D-el-tratamiento-del-cancer-no-se-puede-costear/">como recordábamos recientemente en este blog</a>– <em>“la causa dominante de la morbididad y la mortalidad en este mundo</em> –<strong>cada año afecta a unos 12 millones de nuevos pacientes y es el causante de más de 7,4 millones de muertes anuales</strong>– y un <em>componente progresivamente creciente del gasto total en los sistemas de salud. </em></p>
<address>La <em>Declaración Mundial del Cáncer para</em> <em>el </em>2020 –cuya <a href="http://uicc.org/sites/uicc.agenceinovae.com/files/wcdfinal-esp09low.pdf" target="_blank">versión en español</a> también puede leerse <em>online</em>– se estructura en dos grandes apartados bajo los títulos <em>Targets by 2020</em><strong> </strong>(Objetivos para el 2020) y <em>Priority actions</em><strong> </strong><strong>(</strong>Acciones prioritarias).</address>
<p>En el <strong>primer apartado (&#8216;Targets by 2020&#8242;) son 11 los objetivos expuestos</strong> en una ordenación aleatoria, bastante confusa, en la que se entremezclan la epidemiología, la prevención, el diagnóstico precoz, la organización de la asistencia oncológica, el tratamiento radical y el paliativo. Se inicia, en el objetivo nº 1, con la necesidad de <em>disponer de sistemas de salud sostenibles</em>, para seguir, sucesivamente, con la exigencia de datos objetivos sobre el problema del cáncer en cada país y los resultados obtenidos en su tratamiento (<em>estadísticas fiables</em>), de conocer los <em>factores de riesgo</em> (tabaco, alcohol y obesidad), de <em>desarrollar posibles medidas preventivas</em> (<a href="http://www.noscuidamos.com/salud/articulo/el-virus-del-papiloma-humano-se-puede-prevenir">vacunaciones contra los </a><em><a href="http://www.noscuidamos.com/salud/articulo/el-virus-del-papiloma-humano-se-puede-prevenir">virus del papiloma humano</a></em> y <em>de la <a href="http://www.noscuidamos.com/salud/a-fondo/hepatitis/heptatitis-viricas">hepatitis B</a></em>, de modificar la <em>actitud de la sociedad ante el cáncer</em>, de potenciar los <em>programas de </em>“screening” <em>y de diagnóstico precoz</em>, de disponer de <em>profesionales y servicios especializados en Oncología</em>, que presten también atención a los <em>cuidados paliativos, a la rehabilitación y al tratamiento del dolor canceroso</em>, para terminar con una llamada de atención sobre la preocupante <em>emigración a otros países de especialistas en Oncología,</em> y cerrar la serie de objetivos con la necesidad de <em>aumentar la</em> <em>supervivencia de los pacientes con neoplasias malignas</em>.</p>
<p>Al llegar a este punto, la Declaración admite que estos objetivos son ambiciosos si se pretenden que sean globales, por lo que solo sería posible alcanzarlos si se ponen en marcha una serie de <em>acciones prioritarias</em>.</p>
<p>El <strong>segundo apartado, dedicado a estas acciones prioritarias (&#8216;Priority actions&#8217;) se divide en tres partes,</strong> bajo los correspondientes subtítulos <em>Política sanitaria, Prevención y diagnóstico del cáncer y Tratamiento del cáncer.</em></p>
<p>La <em>política sanitaria</em> exige a los gobiernos incluir al cáncer en la <em>Agenda de desarrollo</em> de sus países, aportando la necesaria inversión económica, y convirtiendo al cáncer en el <em>objetivo prioritario para aquellas poblaciones que más lo necesiten</em><em>.</em></p>
<p>En la <em>prevención y diagnóstico</em> la <em>Declaración</em> insiste en la necesidad de que los gobiernos realicen campañas sobre los <em>factores de riesgo</em> de cáncer predominantes en cada comunidad cultural y tome medidas apropiadas para controlarlos.</p>
<p>En el <em>tratamiento del cáncer</em> se aconseja, también en un ordenación confusa, el desarrollo de <em>guías para el tratamiento</em> de los diferentes tipos de cáncer, en la colaboración con la industria farmacéutica para que la población disponga de medicamentos accesibles y de calidad garantizada, en el incremento del número de especialistas y en la promoción de la investigación oncológica, entre otras recomendaciones.</p>
<p>Un comentario publicado en <em>The Lancet Oncology</em> titulado <a href="http://www.uicc.org/advocacy/world-cancer-declaration-resolution-action" target="_blank"><em>The World Cancer-Declaration: from resolution to action</em></a>, firmado por miembros de la UICC en Ginebra, de la<em> Norwegian Cancer Society</em>, Oslo, y de la<em> American Cancer Society</em>, en Atlanta (USA), recuerda que ahora que las Naciones Unidas han reconocido la importancia de las <em>enfermedades no-comunicables </em>(NCDs) como un problema relacionado con la salud y el desarrollo, la<strong> ausencia del cáncer entre los <a href="http://www.undp.org/mdg/basics.shtml" target="_blank">8 objetivos</a> de &#8216;The </strong><strong>Millennium Development Goals&#8217;<em> </em>debe ser rectificada,</strong> si no ahora, en el año 2015. Esta inclusión la consideran vital para que el <em>cáncer</em> sea considerado, dentro de un marco global, como un problema político, ya que afecta a la salud de toda la población mundial.</p>
<p><strong>En resumen, una </strong><em><strong>Declaración </strong></em><strong>loable en su objetivo final, pero de estructura confusa y de redacción a veces redundante, dirigida a la </strong><em><strong>cultura de la escasez</strong></em><strong> que predomina en el mundo. </strong>Porque, si hace unas semanas, <a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/10/10/en-plena-%E2%80%9Ccultura-del-exceso%E2%80%9D-el-tratamiento-del-cancer-no-se-puede-costear/">se llegaba en este blog a la conclusión</a> de que la<strong> </strong><em>cultura del exceso</em>, predominante en el <em>estilo de vida</em> de los países ricos, era la responsable de “excesos” en el tratamiento del cáncer, <em>que no traducían en beneficios significativos para el paciente</em>, y con un preocupante <em>encarecimiento de su coste económico</em>, hasta convertirlo en insostenible, es evidente que esta <strong>DECLARACIÓN MUNDIAL DEL CÁNCER PARA EL 2020</strong><em> </em>está dirigida, de modo especial, y con todas sus buenas intenciones, a los muchos países en los que domina la <em>cultura de la escasez</em> e, incluso, la triste e injusta <em>cultura de la pobreza</em>, por lo que pasar de las palabras a los hechos no será nada fácil.</p>
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		<title>Cuando la población mundial alcanza los 7.000 millones, &#8216;alarm bells are ringing&#8217;</title>
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		<pubDate>Mon, 07 Nov 2011 08:58:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Vivimos o malvivimos en un mundo lleno de contradicciones, incapaz de dar cobijo, alimento, seguridad y justicia a sus siete mil millones de habitantes&#8221; El pasado 31 de Octubre, las Naciones Unidas, al anunciar que en esa fecha la población global de la Tierra alcanzaría la cifra de 7.000 millones, con el nacimiento de un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3220" class="wp-caption alignright" style="width: 332px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/11/csuperpoblada.jpg"><img class="size-full wp-image-3220" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/11/csuperpoblada.jpg" alt="Ciudad superpoblada" width="322" height="213" /></a><p class="wp-caption-text">Vigilar y regular la urbanización demasiado rápida y la emigración incontrolada es uno de los retos de los próximos años. Imagen: Thinkstock.</p></div>
<p><strong>&#8220;Vivimos o malvivimos en un mundo<br />
lleno de contradicciones, incapaz de<br />
dar cobijo, alimento, seguridad y justicia<br />
a sus siete mil millones de habitantes&#8221;</strong></p>
<p>El pasado 31 de Octubre, las Naciones Unidas, al anunciar que en esa fecha la población global de la Tierra alcanzaría la cifra de 7.000 millones, con el nacimiento de un nuevo ser humano, lanzaron una llamada de atención a los líderes mundiales: “los timbres de alarma están sonando” [<em>“alarm bells are ringing”</em>], escribía el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon en <em>The International Herald Tribune</em>, y proseguía : “<a href="http://www.un.org/sg/articleFull.asp?TID=126&amp;Type=Op-Ed" target="_blank">ha llegado la hora de pasar a la acción</a> y enfrentarse a los enormes retos que este creciente aumento de la población global origina”.</p>
<p>Ban Ki-moon subrayaba el ritmo casi vertiginoso de este incremento: si en el año 1998 la población mundial era de 6.000 millones, tan solo 13 años después ha alcanzado los 7.000 millones, y <strong>lo que se espera es que crezca hasta los 9.000 millones a mediados de este siglo</strong>, e incluso unos años antes, allá por el 2043. Una progresión que expresa, con brevedad y precisión, el título que a este hito histórico dedica la revista <em>Science</em>:<strong> </strong><a href="http://www.sciencemag.org/content/333/6042/562" target="_blank"><em>7 Billion and Counting</em></a> (7.000 millones y seguimos contando).</p>
<p>Entre los enormes retos que esta desmesurada población humana genera, la ONU destaca la urgente necesidad de asegurar a los cerca de <em>mil millones de habitantes que viven en la penuria más absoluta</em> (el<strong> conocido como </strong>‘bottom billion’, en inglés) la disponibilidad de <em>alimentos apropiados</em> para su nutrición y de <em>agua potable</em>, así como garantizarles la <em>seguridad</em> frente a la violencia del mundo y el acceso, sin trabas, a la <em>justicia</em>.</p>
<p><em>¿A qué clase de mundo llegaba ese recién nacido ser humano que completaba los 7.000 millones?</em><strong> </strong>En palabras del Secretario General, a “<strong>un mundo de terribles contradicciones</strong>”<em> (</em><em>Our world is one of terrible contradictions</em>). He aquí algunas:</p>
<ol>
<li>Produce 	alimentos en abundancia y, sin embargo, mil millones de sus 	habitantes pasan hambre.</li>
<li>Unos 	pocos viven con estilos de vida lujosos y costosos, y demasiados 	malviven en la pobreza extrema.</li>
<li>Los 	avances médicos son extraordinarios, pero muchas madres <em>mueren 	aún en el parto</em> (miles de 	mujeres en el África subsahariana mueren por causas relacionadas 	con el embarazo, la mayoría de las cuales podrían haber sido 	prevenidas), y muchos niños mueren cada día por beber <em>agua 	contaminada</em>.</li>
<li>Miles 	de millones son destinados a la compra de armas para matar 	masivamente a seres humanos, por causas muy confusas -en las que se 	entremezclan ideología, poder económico y, sobre todo, poder 	político- en lugar de ser dedicados a mantenerles sanos y seguros.</li>
</ol>
<p>El Informe titulado <em>The State of World Population 2011</em>, elaborado por el UNFPA, <em>The UN Population Fund</em>, hace una disección cuidadosa de esos 7.000 millones de habitantes y revela <strong>datos muy importantes acerca de las características de esa enorme población global</strong>:</p>
<ol>
<li>Por 	una parte <em>la</em> <em>población 	global envejece</em>, 	debido al aumento de la <em>esperanza 	de vida media</em>: 	en la década de los años 50 del siglo XX, esta esperanza era de 48 	años, mientras que en el 2010 ha alcanzado los 68 años. En la 	actualidad, viven en el mundo 893 millones de <em>personas 	mayores de 60 años</em>, 	una cifra que, a mediados de este siglo XXI se calcula que alcanzará 	los 2.400 millones.</li>
<li>Pero, 	por otra parte, la <em>población 	global se rejuvenece</em>. 	Las <em>personas 	menores de 25 años</em> constituyen ya el 43% de la población mundial, porcentaje que, en 	algunos países, llega ya al 60%.</li>
<li>A 	este rejuvenecimiento de la población ha contribuido la <em>disminución 	de la</em> <em>mortalidad 	infantil</em>: desde 133 defunciones por cada 1.000 alumbramientos, en el decenio 	de 1950, hasta 46 por 1.000 en el período 2005-2010.</li>
<li>La 	<em>población 	global se urbaniza</em>. 	Si en la actualidad, 1 de cada 10 personas vive en una ciudad, para 	dentro de 35 años vivirán en las ciudades 2 de cada 3 personas.</li>
<li>La 	<em>población 	emigrada crece</em>. 	En los países donde existe escasez de mano de obra se cubren sus 	puestos de trabajo con emigrantes procedentes de países no 	desarrollados que viven en la pobreza o cerca de ella.</li>
<li>En 	los países en pleno desarrollo, que atraen masas de trabajadores 	emigrantes, se propicia el <em>crecimiento 	de mega-ciudades</em>, 	en las que malviven en condiciones insalubres e inseguras.</li>
<li>Las 	<em>elevadas 	tasas de fecundidad</em> de países <em>sin 	programas de planificación familiar</em> se contraponen con las <em>bajas 	tasas de natalidad </em>de 	otros países que caminan hacia el <em>envejecimiento 	poblacional</em>.</li>
</ol>
<p>Estos <em>hechos demográficos</em> se presentan y se combinan de manera diferentes en los distintos países, originando problemas también diferentes, desde aquellos en los que predomina la población envejecida, la consiguiente entrada de una masiva migración, hasta aquellos caracterizados por la irrupción en su población de cuantiosas generaciones de jóvenes, para los que el desempleo es el horizonte dominante y emigran desde los centros urbanos hacia zonas periurbanas, donde el costo de la vida puede ser más bajo pero tal vez escaseen los servicios básicos y el empleo.</p>
<p>Lo cierto es que <strong>casi el 90% del futuro crecimiento de la población mundial probablemente tendrá lugar en los países menos desarrollados</strong>, con lo que se acentuará la competición por los ya restringidos recursos, con un incremento de la pobreza y de las posibilidades de acceso a los servicios y a los cuidados de la salud.</p>
<p>El Director ejecutivo de la UNFPA considera en su Informe algunos de <strong>los retos a los que se están enfrentando ya los países en pleno desarrollo</strong>, en los se concentrará básicamente el previsto aumento de población, entre los que se incluyen, además de retos primarios como son la <em>promoción de los derechos humanos</em> <em>y de la cultura de la salud</em>, los siguientes:</p>
<ol>
<li>Asegurarnos 	de que en aquellas áreas del mundo donde el <em>crecimiento 	de la población se acelera</em>, 	las <em>mujeres y las jóvenes</em> (que constituyen casi el 60% de la población en el <em>mundo 	de la pobreza</em>, y unos dos 	tercios de los analfabetos de todo el mundo) puedan <em>tener 	acceso a la educación. </em></li>
<li>Hacer 	accesibles <em>programas de 	planificación familiar</em> a 250 	millones de mujeres que los requieren y no los consiguen, así como 	asegurarles un embarazo seguros.</li>
<li>Procurar 	para la creciente <em>población 	envejecida</em> una vida lo más 	digna posible.</li>
<li>Vigilar 	y regular la <em>urbanización 	demasiado rápida</em> y la 	<em>emigración incontrolada</em>.</li>
</ol>
<p>El Informe termina con una tesis optimista. Su principal argumento es el siguiente:</p>
<p>“Desde muchos puntos de vista, puede considerarse que el actual tamaño sin precedentes de nuestra población es un éxito de la humanidad: las personas tienen vidas más largas y más saludables. Pero no todos se han beneficiado con ese adelanto ni con la más alta calidad de vida que entraña. <strong>Persisten grandes disparidades entre los países y dentro de un mismo país. </strong>También hay disparidades en cuanto a los derechos y las oportunidades de que disponen hombres y mujeres, niñas y niños. Hoy es más importante que nunca diseñar planes de desarrollo que promuevan la igualdad y no exacerben ni refuercen las desigualdades.</p>
<p>En definitiva, <strong>si desde ahora se planifica correctamente y se efectúan las debidas inversiones en las personas</strong>, este mundo de 7.000 millones puede tener ciudades prósperas y sostenibles, fuerzas laborales productivas que impulsen el crecimiento económico, poblaciones de jóvenes que contribuyan al bienestar de las economías y las sociedades, y una generación de ancianos saludables que participen activamente en los asuntos sociales y económicos de sus comunidades”.</p>
<p>El Director ejecutivo de la UNFPA termina su <a href="http://www.unfpa.org/swp/" target="_blank">informe</a> con una frase cargada de optimismo: <em>Somos 7.000 millones de personas con 7.000 millones de posibilidades</em>.</p>
<p>No cabe duda que, ante las dramáticas imágenes que del mundo en el que vivimos, con sus 7.000 millones de habitantes, nos ofrece cada día el instantáneo espacio mediático –en el que tantos seres humanos se ven continuamente asediados por la pobreza extrema, el hambre y sed, la enfermedad , la violencia personal y colectiva e, incluso, la masiva destrucción de sus ciudades y de sus vidas en guerras interminables– solo cabe el recurso de recordar, una vez más, la exigente recomendación de Antonio Gramsci, en la que la voluntad prima sobre lo razonable: “Frente al pesimismo de la razón, el optimismo de la voluntad”. O, si se prefiere, el consejo de Albert Camus en <em>El mito de Sísifo</em>: “Hay que imaginarse a Sísifo dichoso”. No queda otro remedio.</p>
<p lang="es-ES">
<div style="width: 1px;height: 1px;overflow: hidden"><em><strong>Cuando la población mundial alcanza los 7.000 millones, “alarm bells are ringing” </strong></em></div>
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		<title>Los antioxidantes, convertidos en píldoras mediáticas, y sus ambiguas acciones sobre el cáncer</title>
		<link>http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/10/31/los-antioxidantes-convertidos-en-pildoras-mediaticas-y-sus-ambiguas-acciones-sobre-el-cancer/</link>
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		<pubDate>Mon, 31 Oct 2011 09:29:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Reactive oxygen species (ROS) get a bad press, as evidenced by the notable trend in the use of dietary and cosmetic antioxidants. New work suggests, however, that ROS might have a role in mitigating certain cancers&#8221; Rushika M. Perera y Nabeel Bardeesy (Nature, 7 July 2011) La Medicina dispone, en su arsenal terapéutico, de numerosas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3204" class="wp-caption alignleft" style="width: 330px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/10/bodegónfrutas.jpg"><img class="size-full wp-image-3204" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/10/bodegónfrutas.jpg" alt="Bodegón frutas" width="320" height="214" /></a><p class="wp-caption-text">Lo más recomendable a día de hoy es tomar antioxidantes a través de alimentos ricos en ellos, como las frutas y las verduras, no en forma de suplementos.</p></div>
<p><em>&#8220;Reactive oxygen species (ROS) get a bad press,<br />
as evidenced by the notable trend in the use<br />
of dietary and cosmetic antioxidants.<br />
New work suggests, however, that ROS<br />
might have a role in mitigating certain cancers&#8221;</em></p>
<p><strong>Rushika M. Perera y Nabeel Bardeesy<br />
(Nature, 7 July 2011)</strong></p>
<p>La Medicina dispone, en su arsenal terapéutico, de numerosas sustancias activas cuyo objetivo es bloquear la acción de mecanismos fisiológicos –como la coagulación de la sangre, la tensión arterial, el estado de ánimo, y muchos más– cuya secuencia normal se ha extraviado hacia el <em>exceso</em>, sea <em>fiebre</em>, <em>hipercoagulación</em>, <em>hipertensión arterial</em> o <em>depresión</em>. La específica acción bloqueante de estos fármacos se anuncia por el prefijo <em>anti</em>- que precede a la palabra que expresa la acción bloqueada: <em>antifebril, anticoagulante</em>, <em>antihipertensivo</em>, <em>antidepresivo</em>, etc, etc. En los últimos tiempos, una serie de fármacos, dentro del grupo de estos <em>medicamentos antisistemas</em> <em>orgánicos</em> han adquirido una gran relevancia mediática, probablemente excesiva para sus presuntos méritos: son los <em>antioxidantes</em> –denominación ya incluida en el DRAE–<em> </em>debido, sobre todo, a que <strong>sus beneficiosas acciones se supone que afectan a dos grandes preocupaciones de la salud: el envejecimiento y el cáncer.</strong> En cierto sentido, la imagen mediática proyectada por los <em>antioxidantes</em> es, para muchos, la de una <a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2009/05/18/la-pildora-como-metafora/">píldora casi mágica</a><em>, </em>garantía, sin más, de una <em>buena salud</em>.</p>
<p>La vida aeróbica sobre la tierra, dependiente del oxígeno atmosférico liberado por las plantas en el proceso de la fotosíntesis, se basa en una reacción química denominada <em>redox </em>(“reacción reversible en la que una sustancia sufre oxidación y otra reducción”, según el <em>Diccionario de uso del español actual</em> de Manuel Seco): la <em>reducción</em> implica la ganancia molecular de un electrón, en tanto que la <em>oxidación</em> supone la pérdida de un electrón. Mientras que la reducción total del oxígeno produce agua, su <em>reducción parcial</em> genera <em>radicales libres de oxígeno</em>, entre los que se incluyen el anión <em>superóxido</em> (O<sub>2</sub>-), el <em>peróxido de hidrógeno</em> (H<sub>2</sub>O<sub>2</sub>) y el radical <em>hidroxilo</em> (OH.). Todo esto sucede en la <a href="http://www.noscuidamos.com/salud/a-fondo/que-es-una-celula">cadena respiratoria de las mitocondrias</a>, orgánulos en cuyo interior se genera la mayor parte de la energía necesaria para mantener la vida de la célula y, por integración, del organismo entero. Además de esta fuente principal de <em>radicales libres de oxígeno</em>,<em> </em>que es<em> la cadena respiratoria de las mitodondrias</em>,<em> </em>y de otra fuente interna de mucho menor capacidad generadora, como son<em> los leucocitos </em>activados para cumplir su función defensiva, también pueden originarse, en el ambiente interior y exterior, con el humo del tabaco, el ozono y la luz ultravioleta.</p>
<p><strong>Los radicales libres de oxígeno son sustancias muy reactivas, potencialmente dañinas para las células</strong>, ya que causan la oxidación de los lípidos, las proteínas y el ADN, en este caso con el riesgo de provocar una mutación génica. Las lesiones generadas cuando sus niveles son muy elevados –una situación calificada como “ estrés oxidativo”– se han relacionado, en el reino animal, con el <em>envejecimiento</em> y la <em>carcinogénesis</em> (a través de la mutación del ADN y de las proteínas), mientras que en los seres humanos contribuirían al inicio de la <em>ateroesclerosis</em>.</p>
<p>Los <em>antioxidantes</em> hacen su aparición, durante el desarrollo evolutivo de la vida en la Tierra, como <em>sustancias</em> orgánicas que pueden proteger a las células de las lesiones provocadas por los <em>radicales libres del oxígeno</em>, mediante la neutralización de su agresividad.<strong> </strong>Desde esta perspectiva, <strong>los antioxidantes han sido descritos como agentes de una operación de limpieza </strong>(“mopping up”)<strong> de los radicales libres de oxígeno</strong>, que impide que éstos puedan captar electrones de otras moléculas.</p>
<p lang="es-ES">
<p>El <em>sistema defensivo de los antioxidantes</em> está constituido dentro de las células por <em>enzimas</em> (como la <em>superóxido dismutasa</em>, la más importante, las <em>catalasas</em> y la <em>glutatión peroxidasa</em>). El espacio extracelular lo componen <em>pequeñas moléculas antioxidantes</em>, unas solubles en lípidos y otras en agua: las <em>solubles en lípidos</em>, localizadas en la membrana celular, están representadas, por su prevalencia, por el <em>alpha-tocopherol</em>, la forma química y biológica más activa de la vitamina E. Otros <em>antioxidantes</em> solubles en lípidos son el <em>beta-caroteno</em> (precursor de la vitamina A) y unas sustancias relacionadas, los <em>carotenoides</em>, entre los que se incluyen el <em>αlfa-caroteno</em>, el <em>licopeno</em> ( responsable del color rojo de los tomates) y la <em>luteína</em>, entre otros. La vitamina C es el más importante de los <em>antioxidantes solubles en agua.</em></p>
<p>Respecto a los presuntos <em>efectos beneficiosos de los antioxidantes contra la carcinogénesis</em> inducida por los <em>radicales libres de oxígeno,</em> la tesis que los sustenta es la siguiente: mientras que los niveles elevados de las<em> especies reactivas de oxígeno</em> son dañinos para las células normales, paradójicamente podrían estimular el desarrollo de células tumorales acelerando, por su propia capacidad mutagénica, el ritmo de las mutaciones causantes del cáncer, así como activando fenómenos inflamatorios, coadyuvantes en el crecimiento de la tumoración neoplásica. Estas presuntas acciones promotoras de carcinogénesis a cargo de los <em>radicales libres de oxígeno</em> serían las que justificarían la utilización sistemática y masiva de los <em>antioxidantes </em>para reducir el riesgo del desarrollar un cáncer.</p>
<p>Al llegar a este punto conviene preguntarse: ¿Cómo es posible que los hechos descritos que ocurren en el mínimo pero complejísimo escenario celular, entre un <em>sistema orgánico defensivo muy agresivo</em> (los<em> radicales libres de oxígeno</em>), en su mayoría generado en la propia célula, y su contrapartida, un <em>sistema neutralizante de esa agresividad</em>, hayan convertido con tanta premura a las <strong>sustancias <em>antioxidantes</em>, responsables de dicha neutralización, en un &#8220;trending topic&#8221;</strong>, no solo en la literatura biomédica, sino en las industrias farmacéutica, cosmética y alimentaria (con el consiguiente extensísimo mercado de <em>suplementos de antioxidantes</em>). Dos razones se me ocurren, apoyadas por la lectura del breve, pero denso y crítico, texto de J. Stebbing y C. A Hart, titulado <em>Quackery. Antioxidants and cancer </em>(Curanderismo. Antioxidantes y cáncer) recién publicado en <a href="http://www.sciencedirect.com/science/journal/14702045" target="_blank"><em>The Lancet Oncology</em></a>.</p>
<p>La <em>primera</em> es la <strong>extraordinaria simplificación realizada con un problema biológico enormemente complejo</strong>, a nivel intracelular, hasta convertirlo en el relato de una lucha permanente entre <em>malos</em> y <em>buenos</em>, sin matices: un agente biológico alsolutamente <em>malo</em> (el <em>radical libre de oxígeno</em>) que debe ser eliminado de forma masiva, y otro agente absolutamente <em>bueno</em> (el <em>antioxidante</em>) que debe ser reclutado y lanzado a la lucha, también de forma masiva.</p>
<p>Esta concepción es “radicalmente” errónea. Por una parte, porque<strong> la producción del agente malo –el radical libre de oxígeno– puede ser beneficiosa en determinadas circunstancias, ya que forma parte del mecanismo de defensa del huésped contra el cáncer.</strong> No hay que olvidar que el cuerpo humano, sin la producción de <em>radicales libres de oxígeno</em> no podría luchar contra los microrganismos invasores ni destruir los cuerpos extraños ni las células dañadas, por lo que desempeña un papel clave en la actividad microbicida y en la inmunidad celular.</p>
<p>Por otra parte, sucede que <strong>el agente &#8220;bueno&#8221; –el antioxidante– también se comporta, a veces, como &#8220;malo&#8221;.</strong><strong> </strong>En algunos cánceres se han demostrado recientemente niveles elevados del <em>factor de</em> <em>transcripción</em> Nrf2, el encargado de regular el programa de producción de <em>antioxidantes</em> en el interior de las células, <em>una elevación que sería necesaria para que el tumor iniciara su desarrollo.</em></p>
<p>En estas circunstancias, <a href="http://www.nature.com/nature/journal/v475/n7354/full/475043a.html#f1" target="_blank">los <em>antioxidantes</em> podrían ser calificados, de manera simplista, de “malos”</a>.</p>
<p>La <em>segunda razón</em> atañe a la <strong>apresurada traslación a la práctica clínica, sin la suficiente evidencia científica, de los pretendidos efectos beneficiosos de los antioxidantes contra el cáncer,</strong> conseguidos en trabajos experimentales, <em>in vitro</em>. Mientras que los hallazgos positivos <em>in vitro</em> <strong>–</strong>en cultivos celulares y en animales de experimentación<strong>– </strong>, han podido ser confirmados científicamente, los resultados <em>in vivo,</em> mediante ensayos clínicos han sido muy confusos, por lo que <a href="http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0006291X07016269" target="_blank">sus conclusiones han sido consideradas como inconsistentes</a>.</p>
<p lang="es-ES">
<p>En resumen, a la vista de los recientes hallazgos que demuestran la ambigüedad de las acciones frente a las células cancerosas tanto de los <em>radicales libres de oxígeno</em> como de los <em>antioxidantes</em>, un intervencionismo con pretensión terapéutica en la “contienda” entre ambos sistemas biológicos sería de dudoso beneficio e incluso peligroso. Tanto más cuanto que esta intervención es, hasta ahora, totalmente beligerante a favor de uno de los “contendientes” –los <em>antioxidantes</em>– aumentando, con el aporte de “suplementos”, su capacidad operativa contra el sistema de los <em>radicales libres de oxígeno</em>.</p>
<p lang="es-ES">
<p>Hasta que se conozcan, con mayor profundidad y precisión, los nuy complejos comportamientos de ambos sistemas biológicos con la célula cancerosa y sus interrelaciones, se ha sugerido que<strong> el objetivo terapéutico en la prevención y tratamiento del cáncer no debería, como hasta ahora, desequilibrar masivamente el encuentro entre ambos “contendientes” (radicales libres de oxígeno/antioxidantes)</strong>, a favor de los segundos, sino procurar un equilibrio, lo que conduciría a una modulación del denominado <em>estado redox</em>, que expresa la relación cuantitativa, en el interior de la célula, entre <em>reducción</em> y <em>oxidación.</em></p>
<p lang="es-ES">
<p>En un comentario de Rushika M. Perera y Nabeel Bardeesy –los autores del artículo <em><a href="http://www.nature.com/nature/journal/v475/n7354/full/475043a.html#f1" target="_blank">Cancer: When antioxidants are bad</a>,</em><strong> </strong>más arriba citado– a los hallazgos de Gina DeNicola, se hacen la siguiente pregunta: <strong>¿los resultados obtenidos implican que los <em>antioxidantes </em>añadidos a la dieta incrementan el riesgo de cáncer? Su respuesta es: “probablemente no</strong>, porque lo que el grupo de DeNicola encontró en su estudio experimental fue que los <em>suplementos de antioxidantes</em> <em>tenían un efecto positivo sobre la genésis del tumor</em>, tan solo si existiese una <em>deleción</em> (pérdida de un fragmento de ADN) del factor Nrf2, una situación improbable en la carcinogénesis humana”.</p>
<p lang="es-ES">
<p>En todo caso, como cierran J. Stebbing y C. A Hart su provocador artículo en <em>The Lancet Oncology</em>, “to take antioxidants out of context might more dangerous than we realise” (tomar antioxidantes fuera de contexto puede ser más peligroso de lo que pensamos). <strong>Lo razonable sería tomar antioxidantes con moderación –los incluidos en las frutas y verduras</strong>, aunque <a href="http://www.nature.com/bjc/journal/v104/n1/full/6606032a.html" target="_blank">no se disponga hasta ahora de evidencias científicas</a> de que éstas disminuyan el riesgo del cáncer– <strong>y no con la demasía de los añadidos suplementos, como si se trataran de píldoras mágicas</strong>. Aunque lo más recomendable, por ahora, para prevenir el <em>cáncer</em> es <a href="http://www.noscuidamos.com/salud/galerias-imagen/10-habitos-saludables-para-prevenir-el-cancer#1">vivir con un estilo de vida saludable</a>.</p>
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		<title>Los crecientes conflictos de interes en medicina deben ser sacados a la luz</title>
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		<pubDate>Mon, 24 Oct 2011 08:36:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[What is needed is a change of culture “in which serving two masters becomes as socially unacceptable as smoking a cigarette.” Edwin A M Gale Las situaciones de conflicto -del latín conflictus, derivado del verbo confligere, que significa “chocar”- con el variado grado de violencia que todo choque comporta, sea físico o dialéctico, son consustanciales [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em></p>
<div id="attachment_3195" class="wp-caption alignright" style="width: 330px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/10/lupa.jpg"><img class="size-full wp-image-3195" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/10/lupa.jpg" alt="" width="320" height="213" /></a><p class="wp-caption-text">El senado de EEUU acaba de aprobar una ley para promover la transparencia en las relaciones entre médicos e industria</p></div>
<p>What is needed is a change of culture<br />
“in which serving two masters becomes as<br />
socially unacceptable as smoking a cigarette.”</em></p>
<p><strong>Edwin A M Gale</strong></p>
<p>Las situaciones de conflicto -del latín <em>conflictus</em>, derivado del verbo <em>confligere</em>, que significa “chocar”- con el variado grado de violencia que todo choque comporta, sea físico o dialéctico, son consustanciales con la condición humana y pueden enfrentar desde dos individuos a grupos, sociedades, naciones e, incluso, a grandes alianzas planetarias. Dado que  el vivir es en sí mismo conflictivo, hay conflictos familiares, étnicos, territoriales, como hay también, en cuanto a su apariencia y evolución, conflictos larvados hasta que súbitamente estallan, conflictos pasajeros y conflictos inveterados. Sus motivos suelen ser un profundo desacuerdo, en el que cada parte no solo se desentiende de las pretensiones de la otra, sino que trata de dominarla o, incluso, destruirla. La expresión máxima del conflicto humano es la guerra abierta o su versión oculta, el terrorismo.</p>
<p>Pero en sentido estricto, <a href="http://www.eben-spain.org/docs/Papeles/XII/Antonio_Argandona.pdf" target="_blank">lo que se conoce genéricamente con la expresión conflicto de intereses</a> puede ocurrir en cualquiera situación en la que un interés interfiere, o puede interferir, con la capacidad de una persona, organización o institución, para actuar de acuerdo con el interés de otra parte, siempre que aquella persona, organización o institución tenga una obligación (legal, convencional, fiduciaria o ética) de actuar de acuerdo con el interés de la otra parte.</p>
<p>Los <em>conflictos de interés en Medicina</em> pueden definirse como aquellas circunstancias que crean el riesgo de que juicios y/o acciones profesionales dirigidas a su <em>interés primario</em>, que es el paciente, sean influenciadas, de manera indebida, por un <em>interés secundario</em> que se convierta en primario para el médico, entrando en colisión con el verdadero interés primario que debe ser siempre el del paciente.</p>
<p>Los intereses primarios en las distintas áreas de la Medicina incluyen: en la práctica médica, el bienestar del paciente y su salud; en la investigación biomédica, la integridad y fiabilidad de sus resultados; en la educación médica, su calidad, y en la elaboración de las recomendaciones de las guías clínicas para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades, su exigencia científica y su neutralidad en la elección de lo recomendado. En definitiva, en el punto central de estos intereses primarios debe estar siempre el paciente, con su problema.</p>
<p>Los intereses secundarios, por el contrario, se desvían de la prioridad y centralidad del interés del paciente hacía los intereses del médico –escenificados ambos en su relación con el paciente– los cuales  adquieren una indebida prioridad, sea por motivos económicos, que son los predominantes en estos conflictos de interés, o por otros intereses que atañen y ayudan al progreso y al reconocimiento en su carrera profesional, o al deseo de favorecer a otras personas que le son cercanas.</p>
<p>Los conflictos de intereses en Medicina se han convertido, por su volumen y por su extensión incontrolada, en un problema social preocupante, a pesar de la legislación que pretende controlarla. Quizá porque, como escribe <strong>Edwin A M Gale</strong>, profesor emérito de Medicina, <a href="http://www.bmj.com/content/343/bmj.d5728.extract" target="_blank">en un editorial del <em>British Medical Journal</em> del 13 de Octubre</a> –un número especialmente dedicado a este problema, de inmediatas resonancias éticas– para resolverlo “es necesario un cambio en la cultura de la medicina, porque con la legislación no es suficiente”.</p>
<p>El título de la introducción a este número, firmado por <strong>Fiona Godlee</strong>, la editora del BMJ -<a href="http://www.bmj.com/content/343/bmj.d6593.extract" target="_blank"><em>A sunshine act for Europe</em></a>-, pretende llamar la atención sobre la necesidad de que, para tratar de resolver el problema del conflicto de intereses en Medicina, es necesario y urgente que Europa disponga de una ley similar a la aprobada en el Senado de los EEUU –como enmienda al título XI de la <em>Social Security Act</em> y citada brevemente (“<em>short title</em>”) como “<em><a href="http://www.opencongress.org/bill/111-s301/show" target="_blank">Physician Payments Sunshine Act of 2009</a>’</em>’–  que fue propuesta por <strong>Obama</strong>, y cuyo objetivo es promover la <strong>“transparencia en las relaciones entre los médicos y los fabricantes de fármacos, instrumentos, material biológico y todo tipo de suministros médicos”</strong>. En la práctica, la ley exige a la industria farmacéutica que, a partir del 2013, <em>“declare all payments and hospitality they give to doctors”</em>. Como escribe Fiona Godlee, en un desahogo poético, <em>“as the days grow shorter in this northern outpost of Europe, we can dream about sunshine, real and metaphorical”</em>.</p>
<p>El trabajo que sirve de fundamento a <a href="http://www.bmj.com/content/343/bmj.d5621.full" target="_blank">la intención del BMJ de sacar a la luz el problema que plantean los conflictos de interés</a>, desde los puntos de vista económico y ético, es una investigación realizada sobre la prevalencia de los conflictos de interés de carácter económico, nada menos que en los miembros de las comisiones encargadas de redactar las guías para la práctica clínica (<em>“clinical practice guidelines”</em>), en las que se recomiendan, para situaciones clínicas concretas, determinados medicamentos y procedimientos diagnósticos y terapéuticos.</p>
<p>La conclusión de los autores de esta investigación es que la prevalencia de los conflictos de interés de carácter financiero que no son declarados por los miembros de las comisiones que han redactado las guías clínicas sobre hiperlipidemias y diabetes es elevada, afectando a la mitad de los componentes de la comisión.  En consecuencia, los autores recomiendan que las organizaciones que producen estas guías clínicas “deben minimizar estos conflictos de interés”.</p>
<p>No cabe duda de que -como ha escrito The Committee on Conflict of Interest in Medical Research, Education, and Practice del <strong>US Institute of Medicine of the National Academies</strong>- los pacientes y el público se benefician cuando los médicos y investigadores colaboran con la industria farmacéutica, con los fabricantes de la tecnología médica y quirúrgica, y con las compañías dedicadas a la biotecnología, aunque, al mismo tiempo, crece la preocupación de que el crecimiento sin freno de las importantes relaciones económicas entre los profesionales de la Medicina y la industria médica pueda influir de manera inapropiada -y, sin duda, nada ética- en sus juicios y decisiones, <a href="http://www.iom.edu/Reports/2009/Conflict-of-Interest-in-Medical-Research-Education-and-Practice.aspx" target="_blank">aquellas  que afectan al interés primario de la Medicina, que es el paciente</a>.</p>
<p>La lamentable consecuencia es que estos conflictos de interés, cuando permanecen ocultos y no son sacados a la luz, asumidos como inevitables, sin más crítica, por una sociedad “medicalizada”, sometida a una presión mediática excesiva, se convierten en una peligrosa amenaza para la integridad y fiabilidad de los resultados de las investigaciones biomédicas, la objetividad de la educación profesional, la calidad de la práctica médica y, en último término, para la confianza de la sociedad en la Medicina.</p>
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		<title>El páncreas, órgano carnoso y oculto, adquiere protagonismo mediático</title>
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		<pubDate>Mon, 17 Oct 2011 07:54:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Cristóbal Pera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[&#8220;Me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un escáner y mostraba un tumor en el páncreas. ¡Ni sabía lo que era el páncreas!&#8221; Steve Jobs Discurso en la Universidad de Stanford. 2005 Dos figuras mediáticas globales, de primerísimo orden –por su inteligencia, intuición, dedicación a un propósito personal y logros de enorme interés social– han fallecido con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em> </em></p>
<p><em> </em></p>
<p><em></p>
<div id="attachment_3188" class="wp-caption alignleft" style="width: 330px"><a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/10/stevejobs1.jpg"><img class="size-full wp-image-3188" src="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/files/2011/10/stevejobs1.jpg" alt="Steve Jobs" width="320" height="213" /></a><p class="wp-caption-text">Steve Jobs falleció el 5 de octubre de 2011 víctima de un cáncer de páncreas</p></div>
<p></em></p>
<p><em> </em></p>
<p><em>&#8220;Me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un escáner y mostraba un tumor en el páncreas.<br />
¡Ni sabía lo que era el páncreas!&#8221;</em><br />
<strong>Steve Jobs<br />
Discurso en la Universidad de Stanford. 2005</strong></p>
<p>Dos figuras mediáticas globales, de primerísimo orden –por su inteligencia, intuición, dedicación a un propósito personal y logros de enorme interés social– han fallecido con pocos días de intervalo: <strong>Ralph Steiman</strong>, descubridor de la célula dendrítica, clave en el mecanismo de la inmunidad adaptativa (30 de Septiembre) y <strong>Steve Jobs</strong> (5 de Octubre), cofundador de Apple y de otros muchos sofisticados artilugios que han hecho de la inmediatez comunicativa digital, el santo y seña del mundo actual.</p>
<p>En ambos, la causa primaria de sus muertes –un cáncer– asentaba en el páncreas, un órgano carnoso, (πάγκρεας en griego lo llamó un tal Rufos, cirujano de Efeso, en Asia Menor, de πάγ = todo y κρεας = carne), compuesto de numerosas glándulas, unas exocrinas (que liberan en el tubo digestivo enzimas como amilasa, lipasa, tripsina, etc), y otras endocrinas (que liberan en la sangre hormonas, como la insulina y el glucagón), oculto detrás del estómago, en un recóndito cobijo de la cavidad abdominal (ha sido calificado como <em>“a hidden organ”</em>). En circunstancias normales silencioso, solo da señales de vida cuando se irrita y se inflama (pancreatitis agudas y crónicas) o cuando algunos de los tipos de células que lo constituyen extravían su carga genética y proliferan, como mutantes, fuera de control (cánceres) hasta que  invaden el organismo con metástasis (más de la mitad ya las han desarrollado cuando son diagnosticados). En suma, el páncreas es un órgano con un cierto halo de misterio y una larga y confusa historia, <a href="http://www.amazon.com/History-Pancreas-Mysteries-Hidden-Organ/dp/0306467429" target="_blank">desde su descubrimiento, según parece, por Herófilo, un anatomista y cirujano griego, alrededor de 300 años a. C</a>.</p>
<p>Esta proliferación descontrolada de células mutantes, hasta llegar al desarrollo de un cáncer, es lo que ha venido sucediendo en el páncreas de estas dos figuras mediáticas –Steve Jobs y Ralph Steinman– hasta ser diagnosticados y tratados después con la mayor agresividad posible, en unas intervenciones que han sido calificadas, en ambos casos, de una batalla (<em>“He … said very little about his battle with cancer since an operation in 2004”</em>, se ha escrito en referencia la larga lucha mantenida durante casi ocho años, por el Premio Nobel Ralph Steinman). A raíz de estas dos llamativas y coincidentes historias personales, el páncreas ha alcanzado, por estas fechas, un evidente protagonismo mediático.</p>
<p>El cáncer de Steve Jobs, diagnosticado en el año 2003, era un <strong>tumor neuroendocrino del páncreas</strong>, originado en las células de los islotes de Langerhans, una forma rara de neoplasia maligna del páncreas, que crece con lentitud, en la que la supervivencia del paciente se mide en años, aunque con rápida producción de metástasis, sobre todo en el hígado (cerca del 50% ya las presentan al ser diagnosticados). Son tumores que se incluyen en el grupo de los muy raros tumores neuroendocrinos (NETs) gastropancreáticos (GEP), llamados así porque secregan péptidos y neuroaminas (gastrinomas, glucagonomas,VIPomas, que son tumores malignos, y el insulinoma que es un pequeño tumor benigno).</p>
<p>El cáncer de Ralph Steinman, por el contrario, era un <strong>adenocarcinoma</strong> —el tipo más frecuente de cáncer de páncreas, ya que se diagnostica histológicamente en el de 95% de los casos— originado en la porción exocrina de la glándula, que, por lo general, acarrea la muerte dentro de un año después del diagnóstico, por lo que la supervivencia se mide en meses.</p>
<p>En un país donde <a href="http://blog-cristobal-pera.noscuidamos.com/2011/10/10/en-plena-%E2%80%9Ccultura-del-exceso%E2%80%9D-el-tratamiento-del-cancer-no-se-puede-costear/" target="_blank">la “cultura del exceso” domina en el tratamiento del cáncer</a> no es de extrañar que en dos pacientes como Steve Jobs (poder mediático y económico) y Ralph Steinman (poder científico) la agresividad en el tratamiento del respectivo cáncer fuera llevada hasta sus límites más extremos, planteado textualmente como una batalla, que podría ser calificada de campal, por sus características, como <em>“general y decisiva entre dos ejércitos en campo raso”</em> y, también -por lo que se conoce acerca de la aplicación de todos los medios disponibles en ambos casos, incluso en fase experimental- y por tratarse de una <em>“lucha violenta … generalmente espontánea y desordenada”</em> (DRAE), Con el agravante de que el <em>“campo raso”</em> de esta batalla campal, en el que se provocan, de manera indiscriminada, destrucciones masivas &#8211; en el caso de Steinman, reclutando a su sistema inmunitario para luchar contra el cáncer (<em>“Enlisting the immune system to fight off a cancer&#8221;</em>)- es el propio cuerpo del paciente.</p>
<p>Con este planteamiento extremado, con la loable esperanza de alargar unas vidas tan brillantes y productivas para sí mismos y para la sociedad, los resultados han sido los siguientes, como subraya con un cierto distanciamiento estadístico un artículo del <em>Scientific American</em>, firmado por Katherine Harmon, bajo el título <a href="http://www.scientificamerican.com/article.cfm?id=pancreatic-cancer-type-jobs"><em>The Puzzle of Pancreatic Cancer: How Steve Jobs Did Not Beat the Odds—but Nobel Winner Ralph Steinman Did</em></a>: Steve Jobs vivió 8 años desde que le fue diagnosticado su cáncer de páncreas, mientras que Ralph Steinman solo vivió 4 años, aunque, a pesar de esta diferencia a favor de Steve Jobs, ha sido Steinman el que ha vencido a la probabilidad (<em>“Beat the Odds”</em>) ya que la probabilidad de seguir viviendo, para su tipo de cáncer &#8211; un adenocarcinoma &#8211; se cuenta en meses y no en años,como en el cáncer de Steve Jobs.</p>
<p>A pesar de todo, no se me ocurre nada mejor para cerrar esta reflexión que las palabras de Steve Jobs, cargadas de determinación y esperanza, <a href="http://news.stanford.edu/news/2005/june15/jobs-061505.html">en su famoso discurso en la ceremonia de graduación de la Stanford University el 12 de Junio del 2005</a>, cuando ya había sido diagnosticado y estaba siendo tratado de su cáncer de páncreas: <em>So keep looking until you find it. Don´t settle.. Stay hungry. Stay foolish.</em> (Así que seguid buscando. No os paréis… Seguid hambrientos. Seguid alocados).</p>
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