Blog de Cristóbal Pera

Peras

El estilo de vida saludable (“healthy lifestyle”) es aquel que mejor contribuye a la salud y el bienestar del cuerpo. Imagen: Thinkstock.

“Choice of a life-style is not peripheral,
it is the heart of the new awakening.”

(Charles Reich, The Greening of America, 1970)

En el año 2002 fueron diagnosticados en todo el mundo 11 millones de nuevos cánceres , de los cuales una cuarta parte (26%) ocurrieron en Europa. Un estudio epidemiológico financiado por la Comisión Europea recientemente publicado muestra que en el año 2002 el 50% de los cánceres diagnosticados en 28 países europeos (700.000 nuevos casos) era potencialmente evitable si se hubiesen introducido modificaciones en el estilo de vida de aquellos que los desarrollaron.

Pareja tomando algo

En este mundo hendido en dos mitades, la de la riqueza y la de la pobreza, es muy difícil, aunque necesario y urgente, recuperar para la cultura de la salud el viejo concepto griego de la moderación. Imagen: Thinkstock.

“La falta de medida
es la raíz de todo mal”
Sófocles

En dos trabajos publicados en este mes de Enero en dos prestigiosas revistas médicas de los Estados Unidos (y resumidos en su día en Saludlandia.com) en los que se investiga la asociación entre el consumo de alcohol por hombres con hipertensión arterial y el riesgo de sufrir complicaciones tales como infarto de miocardio e insuficiencia cardíaca, la conclusión es similar: el consumo de alcohol con moderación (“moderate alcohol consumption”) tiene efectos beneficiosos, ya que disminuye la frecuencia de estas complicaciones evolutivas. Por otra parte, la invocación al consumo moderado de determinados alimentos es una constante en las publicaciones dedicadas a promover una nutrición apropiada.

cáncer mama

Imagen: Thinkstock.

“Me operarán y extirparán el tumor
y quizás también el pecho,
entonces seré anormal,
un monstruo, una hembra diferente:
mi torso exhibirá su triste pecho,
solitario, asimétrico”.

(Margo Glantz, 2005)

El duelo es definido en la primera acepción por el Diccionario de la Lengua Española de la RAE como “Dolor, lástima, aflicción o sentimiento”, en segunda como “Demostraciones que se hacen para manifestar el sentimiento que se tiene por la muerte de alguien” y en la tercera como “Reuniones de parientes, amigos o invitados que asisten… a los funerales”.

Por ello, la presencia de la palabra duelo en los textos médicos escritos en lengua española dedicados recientemente a la cirugía oncoplástica de la mama, en frases tales como “proceso de duelo“, “trabajo de duelo” y “resolución de duelo“, haría pensar, tras una lectura apresurada, al lego y al médico no muy experto en la materia, en ese profundo sentimiento de dolor, en esa penaaflicción (de modo especial aparente en sus rituales representaciones sociales) provocado en sus “dolientes” familiares y allegados, por la pérdida de una paciente tras azarosa intervención quirúrgica.

“En la cirugía en la vejez
la utilidad de una intervención quirúrgica
ha de valorarse teniendo en cuenta
no sólo los años que puedan ser añadidos a su vida,
sino la vida (calidad de vida)
que se consiga añadir a sus años”
(Pera, C. El cuerpo herido,
Un diccionario filosófico de la Cirugía
,
Acantilado, 2003)

El famoso cirujano cardiovascular Michael E. DeBakey sobrevive, con 98 años, a una compleja operación, diseñada por él mismo en los años 50, para tratar el aneurisma disecante de la aorta torácica, y a un largo y azaroso periodo postoperatorio de varios meses. Este es el encabezamiento de una historia, que ha merecido un largo artículo en la primera página del New York Times , en la que el protagonista ha sido el profesor Michael E. DeBakey, uno de los más influyentes y prestigiosos cirujanos cardiovasculares de todos los tiempos, considerado universalmente como un creativo maestro en este campo de la Cirugía.

Niño obeso, niño hambriento

Imagen: Thinkstock.

“Sentir el tiempo,
tener noción del tiempo,
es el especial privilegio
de los seres humanos.
Ese sentimiento de lo efímero,
de la fluida sustancia de los días,
va unido a otros exclusivos logros
de la existencia:
tener palabra; tener lenguaje”

(E. Lledó, Vencer al tiempo,
en Elogio de la infelicidad,
Cuatro ediciones, Valladolid, 2005)

Como producto del incesante fluir del tiempo, de los trabajos y los días, este Blog sobre la salud y el bienestar del cuerpo, incubado en Saludlandia.com, del que se escribió la primera página en Octubre del año 2005, cumple ahora (en un tiempo de masivas y protocolarias felicitaciones que ocultan la manifiesta infelicidad de gran parte del mundo) un año y tres meses de existencia, cuando ya acumula en su memoria 55 mínimos ensayos en los que su autor ha intentado, semana a semana, transformar la anécdota de los hechos en la categoría, menos efímera, de palabras y textos.

Soldadito de plomo

El lenguaje bélico se asocia con frecuencia al cáncer. Imagen: Thinkstock.

“Y además, pobre loco,
¿quién ha establecido
los límites de tu vida?
Te basas en los cuentos
de los médicos…
Ni los hombres ni sus vidas
se miden con la vara”.
(Montaigne, Ensayos completos,
Cátedra, 2003)

A pesar de las resistencias, tanto de Susan Sontag (La enfermedad y sus metáforas, Muchnik editores, 1980) como de Nora García (o sea Margo Glantz, en Historia de una mujer que caminó por la vida con zapatos de diseñador, Anagrama, 2005), a admitir el uso del lenguaje bélico cuando se habla de un cuerpo humano en el que se ha diagnosticado la existencia de un cáncer, definido como “toda masa anormal de tejido que crece de modo excesivo e incoordinado con el resto del organismo, persistiendo en su crecimiento aún después que cesa de actuar el estímulo inductor” (Willis, 1960) este lenguaje es el que permite la mejor interpretación de los hechos.

Hombre Vitruvio

El Hombre de Vitruvio, de Leonardo da Vinci. Imagen: Thinkstock.

“Un paciente siempre sospecha
que no le están diciendo la verdad…
que hay algo que le ocultan.
Por eso hurgan tan desesperadamente
en cualquier lugar,
incluso en el lenguaje”
(Barrera, A. La enfermedad, Anagrama, 2006)

El análisis del lenguaje utilizado por el personaje principal, el doctor Andrés Miranda, en el libro de Alberto Barrera La Enfermedad, Premio Herralde de Novela 2006 (Bloglandia, Blog de salud, 4 Diciembre, 2006) para describir al cuerpo enfermo de su padre, Javier Miranda, invadido por un cáncer de pulmón, un cuerpo que, en momentos finales del relato, define como “la biografía del deterioro”, me incita a releer y repensar (debido a coincidencias en el punto de vista) las reflexiones sobre los cuerpos enfermos recogidas en mi libro Pensar desde cuerpo. Ensayo sobre la corporeidad humana (Editorial Triacastela, 2006), en el contexto de la narración de Alberto Barrera.

Lazo rojo

El lazo rojo, símbolo de la lucha contra el SIDA. Imagen: Thinkstock.

“Desde luego, no es posible pensar
sin metáforas…
Todo pensamiento es interpretación”

(Susan Sontag, 1988)

“La que más me gustaría ver archivada
-y más que nunca desde la aparición del SIDA-
es la metáfora militar”
(Susan Sontag, 1988)

El día 1 de Diciembre de cada año, la OMS promueve la celebración del Día Mundial del SIDA. Las primeras frases del mensaje institucional del Director General en funciones, Dr. Anders Nordoström, son tajantes y preocupantes: “La epidemia del SIDA (Sindrome de la Inmunodeficiencia Adquirida) continúa creciendo. Alrededor de 40 millones de personas (2,6 millones más que en el año 2004), sus familias y sus comunidades, viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).”

“Los cuerpos humanos, además de caducables y
deteriorables, son vulnerables, y por ello sufren
heridas, y se transforman en cuerpos heridos“.
(Cristóbal Pera,
El cuerpo herido. Un diccionario
filosófico de la Cirugía”,
Acantilado, 2003)

“¿Ablación de mama?, pronuncio en voz alta las
palabras, me queman los labios, resplandor y puñal,
¿Tendré que sufrir una mutilación ? ¿No significa
eso la palabra ablación?”
(Margo Glantz, Historia de una mujer que caminó
por la vida con zapatos de diseñador
, Anagrama , 2005)

“Jamás sintió una especial fascinación ante la
posibilidad de invadir materialmente otro cuerpo…
prefirió el saber de los libros al saber de las manos”
(Alberto Barrera, La enfermedad, Anagrama, 2006)

Nora García (o sea Margo Glantz, Premio Nacional de Literatura de México), mientras espera a solas, con ansiedad y preocupación, el resultado de la mamografía que acaban de practicarle, porque “tiene un nódulo en el seno izquierdo”, se interroga en voz alta, durante un largo monólogo: ¿ablación de mama? ¿tendré que sufrir una mutilación?

Padre y bebé

Hablamos de paternidad en su sentido más amplio, no sólo como biológica (el padre como progenitor), también como no biológica (el padre como tutor). Imagen: Thinkstock.

¿Cómo afectan las diferentes formas de
paternidad a la salud de los hombres?

¿Qué influencias, tanto positivas como negativas, pueden derivarse del hecho de ser o hacer de padre (en cualquiera de los variados contextos familiares de la sociedad de nuestro tiempo) sobre el estado de salud de quienes representan socialmente dicho rol?

Un artículo publicado en la sección de “Comentarios” del Journal of American Medical Association trata de encontrar respuestas para dicha pregunta.

La paternidad (fatherhood) es entendida en este artículo, en su sentido más amplio, no sólo como la paternidad biológica (el padre como progenitor), sino la paternidad no biológica (el padre como tutor) de muy diversa naturaleza contractual, en la que se incluyen todas las relaciones paterno-filiales existentes hoy en la sociedad occidental, basadas en el modelo del padre adoptivo: solteros, casados, viudos, divorciados y parejas de hecho, tanto heterosexuales como homosexuales.

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